
Fuente: Paula
España ha sido el lugar de contacto de civilizaciones antagónicas. La situación entre Europa y África, y junto al centro del mundo antiguo, el Mediterráneo, le ha conferido esta singular situación con sus encantadoras vivencias y sus terribles batallas.
Las murallas eran la contención física y simbólica de estos choques. Las ambiciones sobre el territorio, las diferencias religiosas, los motivos de unas y otras culturas minaron la Península a lo largo de su historia, pero ha dejado un legado patrimonial enormemente rico. Son los testigos de aquellas diferencias y aquellas necesidades defensivas.

Fuente: Elena F D
Murallas de Ávila. Del siglo XII y de estilo románico. Las murallas de Ávila se cuentan en el catálogo de Monumentos Nacionales desde 1884. Además de proteger a los habitantes de las incursiones enemigas, se controlaba el comercio e incluso las epidemias.

Fuente: Fernando López
Murallas de Montblanc (Tarragona). Montblanc se encuentra en la provincia de Tarragona y es capital de una de sus comarcas, la Conca de Barberà. Su historia está ligada a la necesidad de proteger la ruta entre Lleida y Tarragona a partir del siglo XII, momento en el que Alfonso I traslada a la población de Duesaigües (dos aguas, en referencia a la unión de dos ríos) a un monte cercano y lo dota de privilegios y protección.

Fuente: Cristina
Muralla romana de Lugo. Lleva levantada desde el s. III, durante la época de dominación romana, y está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como “ejemplo único y excepcional de las fortificaciones militares romanas”. Cubría su perímetro (y un foso) la ciudad antigua de Lucus Augusti y la protegía de los ataques de tribus bárbaras.

Fuente: Daniel Avilés
Murallas de Molina de Aragón (Guadalajara). Los especialistas datan el conjunto en el siglo XIII. A las murallas de Molina de Aragón se les conoce como “el cinto defensivo”. Circundaba la antigua población, de lo que hoy se pueden encontrar testimonios en el barrio judío, realengo de Blanca Alfonso de Molino, nieta del rey de León.

Fuente: Manuel Zaldívar
Murallas de Peñafiel. La muralla de Peñafiel es la fachada del antiguo castillo que dominaba esta población vallisoletana y sus valles (Duratón y Botijas). Se enmarca en el estilo gótico germánico, construido hacia el siglo XV, y es Monumento Nacional desde 1917.

Fuente: Fco. Javier Cuenca
Murallas de Córdoba. Córdoba fue llegó a convertirse en la mayor ciudad de Europa, centro económico y cultural del mundo medieval. Sus murallas, levantadas como la mezquita por los árabes, datan del siglo X. Conserva tres puertas (la de Sevilla, la de Almodóvar y la de la Catedral) y dos arcos (el del Portillo y el de Belén).

Fuente: CR 76
Murallas de Zamora. Las de Zamora son también murallas tempranas: datan de los siglos XI -XII, construidas en el estilo románico imperante. A orillas del Duero, Zamora se protegió con tres murallas, lo que le confirió a la villa el sobrenombre de “la bien cercada”. La primera, del siglo XI, se construyó sobre una fortaleza árabe.

Fuente: Jesús Abizanda
Murallas de Tossa de Mar (Girona). En el siglo XII y hasta el XIV Tossa se protegió con las murallas de los ataques marítimos. El fantasma del enemigo era una constante y el mar ofrecía tantas oportunidades para el comercio como amenazas. Los viajeros hoy llegan atraídos por el monumento y la playa que se extiende a sus pies.
Y tú, ¿conoces alguna muralla más?
16 de Agosto, 2011 - 14:37
La muralla de Urueña, en Valladolid.
16 de Agosto, 2011 - 16:37
La catedral fortaleza de Tui dentro de su muralla medieval.
17 de Agosto, 2011 - 10:14
En Albarracín ( Teruel) hay unas que con el pueblo hacen un conjunto precioso.
Y en Iruñea-Pamplona, en Gasteiz-Vitoria, en Guardia-Laguardia…también tenemos murallas que merece la pena recorrer.