
Fuente: atrium09
Tienen algo de misterioso, por aquello de que alumbran en la noche a la inmensidad del mar, pero los faros, tiempo atrás y todavía en algunos lugares, han sido piezas fundamentales a lo largo de la historia para el buen funcionamiento del comercio, evitar asaltos a los puertos, de los viajes, del intercambio…
En España tenemos una larga de lista de faros situados en enclaves por lo común espectaculares, con un tono melancólico a medio camino entre el mar, la costa y la naturaleza más agreste. Otros han quedado como testigos de un pasado no muy lejano, declarados monumentos, que guardan tantas historias reales como relatos imaginarios surgidos mirando al horizonte. Te sugerimos la visita a cinco de ellos.

Fuente: Phillip Maiwald
Faro del Monte Igueldo. Ubicado en San Sebastián -Guipúzcoa-, con una altura sobre el nivel del mar de 131 metros.

Fuente: J. Miguel Rodríguez
Faro de Cabo de Palos, en Cartagena -Murcia-, reconstruido aunque con historia que se remonta al siglo XVI.

Fuente: livingspain
La Torre de Hércules, ubicada en A Coruña -Galicia-, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se dice que Hércules arribó a estas costas y enterró la cabeza del gigante Gerión.

Fuente: Karton82
Faro del Cabo Trafalgar. Situado en Barbate -Cádiz-, mide 34 metros y se sitúa a 51 metros sobre el nivel del mar.

Fuente: Calortix1
Faro de Favàritx, ubicado en la isla de Menorca -Baleares-, construido a principios del siglo XX.
Para recopilar más información podréis consultar la obra de Guillermo Esaín, Rutas por los faros de España en coche, publicado por El País-Aguilar.




