Características de Hotel Carlos I
- Exterior:
Terraza, Zona de aparcamiento.
- Servicios:
Acceso internet, Admite animales, Cuna disponible, Restaurante (público), Se sirven cenas, Se sirven comidas, Se sirven desayunos, Venta de productos locales.
- Interior:
Aire acondicionado, Baño en habitación, Calefacción, Televisión en habitación, Bañera de hidromasaje.
- Situación:
Acceso asfaltado, En el casco urbano, Montaña, Señalización del acceso.
- Idiomas:
Español.
Lo que comenta el propietario
Al Nordeste de la provincia de Cáceres, protegida por la sierra de Gredos, se encuentra la comarca de la Vera. Es sin duda de uno de los parajes más bellos de Extremadura. Nuestra comarca, se extiende a lo largo de varios picos de gran altura. De ellos nacen un gran número de gargantas de cristalinas y heladas aguas, que discurren en busca del río Tiétar, principal arteria fluvial de la Vera.
En esta comarca las gargantas son muchas y variadas, y crean pozas y cascadas de diferentes formas, alturas y tamaños. Estas gargantas van a parar al río Tiétar donde el agua riega algunas de las tierras mas fértiles del pais. Pero no sólo es famosa Garganta la Olla por su paisaje, su arquitectura típica, a base de piedra, madera, adobe y teja ha logrado el nombramiento de Conjunto Histórico Artístico.
Lugares de interés cerca de Hotel Carlos I
Monasterio de Yuste. El Monasterio de Yuste está situado en las estribaciones de la sierra de Gredos, en la comarca de La Vera (Cáceres), junto a la localidad de Cuacos, y muy cercano a la localidad de garganta la Olla. El actual convento se reconstruyó sobre las ruinas del viejo Monasterio que sirvió de residencia a Carlos V en los dos últimos años de su vida. Actualmente el Monasterio de Yuste es un importante punto de referencia por su significación tanto histórica como artística, además de la notable belleza natural del paraje en torno al cual está ubicado. En 1556 Carlos I se retiró al Monasterio de Yuste. En el edificio se ampliaron las dependencias con las que contaba para acoger al emperador y a su séquito personal.