Montblanc

Por Turismo de Montblanc

Situada en la Conca de Barberà, Tarragona, la villa medieval de Montblanc es uno de los pueblos amurallados mejor conservados de Cataluña. Tras sus muros se extienden los campos de cultivo, viñedos, espesos bosques, ríos, cascadas y cuevas. Maravillas naturales que se entremezclan con un rico patrimonio compuesto por monasterios, molinos de viento, ermitas y pinturas rupestres. Estas últimas declaradas Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Estas 5 rutas por los alrededores de Montblanc nos llevan a descubrir lo mejor de su tierra.

Paseo del Francolí

Font de la Ceba

Por Turismo de Montblanc

Fuera de las murallas de Montblanc, donde las viñas, los campos de cereales y los olivos definen el paisaje, encontramos el Paseo del Francolí. Una ruta para todos los públicos que se puede realizar fácilmente a pie o en bicicleta.

En total, el paseo cuenta con 4,40 kilómetros de largo y un desnivel de 17 metros que pasa junto a huertos, plataneros y extensos campos hasta llegar a la Font de la Ceba, que data del siglo XX. Todo ello con la visión de las montañas de Prades al fondo.

La ruta de vuelta se realiza junto al cauce del río hasta llegar al Pont Vell, uno de los puentes de acceso a la villa de Montblanc y que data del siglo XII. Los alrededores están cubiertos de bosques típicos de ribera.

Siguiendo el camino, además, está el Molí del Pas, uno de los molinos harineros de Montblanc.

Prenafeta Vella y el Tossal Gros

Santa María de Poblet

Santa María de Poblet. Por KarSol

La ruta de Prenafeta Vella y el Tossal Gros es una de las más bonitas de los alrededores de Montblanc. Parte del itinerario coincide con la Ruta del Cister, que pasa junto a los monasterios de Santes Creus, Vallbona de les Monges y Poblet. Antiguamente, este último era el dueño de estas tierras.

El recorrido, de dificultad media, es circular. En total cuenta con unos 5 kilómetros de longitud y el desnivel hasta llegar al Tossal Gros es de 386 metros. Uno de los lugares más bonitos es Prenafeta Vella, un antiguo pueblo abandonado donde hoy aún se conserva la iglesia de Sant Salvador.

Durante el ascenso se puede disfrutar de increíbles vistas sobre la comarca de la Conca de Barberà, el valle del Francolí y, en la cima, del camp de Tarragona y el mar. Algunos de los puntos que sobresalen en el paisaje son la sierra Carbonera, Cabarrà y Lilla. En el camino que desciende hay otro pueblo abandonado de la zona: La Barceloneta.

La ruta de Prenafeta Vella y el Tossal es perfecta para el avistamiento de aves. Algunas especies que podrás contemplar sobrevolando el paisaje son: el halcón peregrino, el cárabo común y el águila perdicera.

Durante el camino hay algunos restaurantes como el Celler Escoda-Sanahuja y el restaurante Tossal Gros, en Prenafeta; y el restaurante Cal Gaya, en la masía Mas la Planella donde hay disponibilidad de habitaciones para pernoctar.

Montblanc – Ermita de Sant Josep – Cascada de la Vall

Salt de la Vall, Montblanc

Por Turismo de Montblanc

Una de las rutas más frecuentadas en los alrededores de Montblanc es la que nos lleva hasta la ermita de Sant Josep y llega hasta la cascada de la Vall. La razón es que se trata de un itinerario de fácil recorrido que se puede realizar en una hora y media.

El lugar de inicio es la iglesia de Sant Francesc, que cuenta con un camino asfaltado que llega directamente hasta la ermita. Para llegar a la cascada habrá que continuar hacia arriba, siguiendo las señales de GR. El principal atractivo del camino es que durante la ruta pasaremos junto a viñedos y campos de olivos.

Hay que tener especial atención a las indicaciones, ya que cerca discurre el camino hacia Rojales y podemos llegar a perdernos. También hay diferentes molinos, aunque algunos de ellos debido a su estado de abandono no son muy seguros de visitar.

Antes de llegar a nuestro destino hay una bifurcación donde, si vamos a la derecha, llegaremos a la fuente de la Vall o de Jesús y, si vamos a la izquierda, llegaremos a la cascada. Hay que tener en cuenta que el caudal dependerá de la época y de la cantidad de lluvia que haya caído en las últimas semanas, aunque se trata de una cascada travertínica, por lo que por ver su curiosa formación rocosa ya merece la pena.

Para alojarte por esta zona también te recomendamos El Molí de la Vall.

Montblanc – Rojals

Rojals

Turismo de Montblanc

La ruta que va desde Montblanc a Rojals está destinada a senderistas experimentados. En total son 12,6 kilómetros de longitud que discurren entre ermitas, masías, antiguos molinos y terrenos abruptos de las montañas de Prades.

La ruta podemos empezarla en la antigua iglesia de Sant Francesc y seguir en dirección a la ermita de Sant Josep, lugar donde las casas se van quedando atrás para encontrarnos frente a los viñedos.

Una de las partes más bonitas de la ruta es el Obac de la Vall, que nos invita a adentrarnos en un frondoso bosque de castaños, encinas, arces blancos y olivos.

La sorpresa nos la llevamos al llegar a lo alto del riscal, donde las vistas comienzan a ser increíbles. El mirador para inmortalizar el momento lo encontraremos en la parte posterior de la iglesia de Rojals, desde donde se puede ver el barranco de Vall, la Conca de Barberà y hasta el Pirineo.

Algunos de los alojamientos que te recomendamos son El Molí de la Vall, al inicio de la ruta; y l´Arlequí, en Rojals. En este último pueblo también puedes reponer fuerzas en el restaurante La Socarrimada.

Rojals – Cogullons

Cogullons

Por Turismo de Montblanc

En las montañas de Prades se encuentra Rojals, un pueblo desde donde parte una de las rutas que recorre la parte más abrupta del municipio. De dificultad media, en total el itinerario es de 11.40 kilómetros de longitud y tiene un desnivel de 620 metros.

Durante el camino se puede disfrutar de variedad de paisajes como el encinar Baridana, cubierto de encinas, robles, de pino albar, cerezos, romero y madreselvas, entre otras especies de flora.

El torrente de la Baridana también tiene un importante valor geológico, con paredes de piedras y grutas como los abrigos, donde hay muestras de pinturas rupestres declaradas Patrimonio de la Humanidad.

La ruta continúa hasta Els Cogullons, un antiguo pueblo que hasta 1950 pudo presumir de ser el más alto de Prades. Actualmente está despoblada, aunque el paisaje abrupto y sus increíbles vistas son impresionantes. En otoño es frecuentado por aquellos que salen a recoger setas.

De regreso, el camino continúa por el jardín de Prades, un oasis verde donde abundan las orquídeas; y por La Barta, del siglo XVIII, que fue ocupada por el campesinado hasta los años 60.

La zona cuenta con varias opciones de alojamiento con encanto como Mas de Caret y Mas de l’Arlequí, dos viviendas rurales construidas sobre las ruinas de antiguos caseríos. Para comer, os recomendamos el restaurante La Socarrimada, en Rojals.

Más información en Montblanc Medieval.

Casas rurales en Montblanc

Publica un comentario

*Los campos marcados son obligatorios