Carmen López

Carmen López

Soy periodista freelance y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década. Asturiana fuera de la tierrina, puedo sobrevivir a base de sidra y queso de Vidiago.

En la educación sentimental de cada asturiano y asturiana La Santina tiene un lugar similar al de la fabada, la gaita, la sidra, el cuélebre o las olas del Cantábrico. Más allá de creencias o sentimientos religiosos, la visita a Covadonga –y los mareos en el coche por las curvas de la carretera– es un […]

Llamado así por la variedad de productos de su catálogo, Casa Maragato -en el puerto de Pajares- tiene un largo recorrido histórico: actualmente, tras el mostrador se pone la quinta generación de la familia que lo abrió allá por 1847.

Este archipiélago formado por nueve islas es una comunidad autónoma de Portugal desde 1976. Su historia empieza a mediados de la Edad Media, cuando el navegante portugués Diogo de Silves se topa con ellas y decide que ha sido un descubrimiento. Por supuesto, no es que se originasen en esa fecha, sino que hasta que llegaron los colonizadores europeos estaban despobladas.

A finales del siglo XIX, la fabricación del chocolate estaba en manos de empresas familiares que elaboraban sus productos de manera artesanal. Los amantes de este producto tienen suerte porque en España hay unos cuantos lugares que visitar en busca de un buen chocolate hecho a mano.

Es uno de los platos más populares de Extremadura: las migas. Dependiendo de la zona llevarían tocino, olivas, sardinas, bacalao o hasta uvas o leche. Lo que sí tienen en común es el pan ‘reposao’, el aceite de oliva y los ajos. En Extremadura, además, hay que sumarle el pimentón de La Vera.

Los Pastéis de Belém son unos de los dulces más conocidos y ricos de Portugal. Como su nombre indica, nacieron a principios del siglo XIX en el barrio de Belém, en Lisboa. Aquí os contamos su historia y dónde degustarlos, que no sus ingredientes originales, pues siguen siendo un secreto.

Betanzos, en La Coruña, es lugar de peregrinación para los amantes de ese plato que aúna patatas, huevos, aceite y sal y que levanta pasiones gastronómicas. Tanto gusta que hasta tiene su propio Día Internacional: el 9 de marzo.