Nochevieja en agosto Bérchules "Abnea" La Alpujarra

El 31 de diciembre de 1994, el pueblo granadino de Bérchules sufrió un apagón durante la noche que les impidió seguir en directo las campanadas y dar la bienvenida al Año Nuevo. Los problemas con el suministro eléctrico duraron varias horas, lo que también provocó que los negocios del pueblo donde se iban a realizar las celebraciones se vieran afectados.

“Ese año no hubo Nochevieja, por lo que los empresarios y el alcalde propusieron repetir la fiesta en verano, ya que es cuando más luz hay. Al final, entre todos llegaron al acuerdo de que se celebraría el primer fin de semana de agosto”, explica Antonio Castillo, de la Asociación Bérchulera de la Nochevieja en Agosto.

La mezcla entre el ambiente navideño con las temperaturas veraniegas de Sierra Nevada hicieron que la primera edición del Fin de Año en agosto de este pueblo de tan sólo 400 habitantes fuera todo un éxito.

Nochevieja en agosto Bérchules "Abnea" La Alpujarra

“Yo era muy pequeño para recordarlo pero, según me ha comentado mi familia, durante los primeros años había más gente que ahora”, nos comenta Castillo. Actualmente, la fiesta reúne a unos 10.000-12.000 participantes cada verano. “Muchos vienen de otros pueblos de la Alpujarra, Almería, Granada, etc. Aunque también tenemos turismo internacional. En la pasada edición acudieron chinos, ingleses, holandeses y alemanes”, añade.

Uvas, anís y una cabalgata con Reyes Magos

Nochevieja en agosto Bérchules "Abnea" La Alpujarra

La fiesta comienza el viernes por la noche con conciertos en la calle. No obstante, el día grande es el sábado. Por la mañana ya se empiezan a oír los sonidos de las charangas y una borriquilla sale a repartir polvorones, mazapanes y anís a los asistentes.

Un ambiente navideño que se completa con la llegada de los Reyes Magos. Sí, aquí las majestades parecen haberse sentido cómodos y repiten. ¡Qué suerte tienen algunos niños! Entre los eventos también hay una ruta de pinchos y de belenes. Estos últimos creados por los vecinos para el concurso que se organiza cada año.

A las 23:00 h todos se reúnen en la plaza del pueblo para dar comienzo al Año Nuevo. “Traemos a algún pregonero para amenizar la velada, aunque las uvas las tomamos al compás de las campanas de la iglesia”, explica Castillo.

Una vez terminadas, la música da comienzo a la gran fiesta de Nochevieja. La única diferencia con la del invierno es que en verano no hacen falta abrigos.

¿Por qué el año empieza el 1 de enero?

Aunque comenzar el año en agosto pueda resultar extraño, que en el mundo le demos la bienvenida el 1 de enero también es una invención.

Antiguamente, en la época de la República romana (siglo VI a.C – siglo I a.C), el año empezaba en primavera. Esto era así porque era cuando se escogía a los cónsules –máximos mandatarios– que comenzaban su mandato. También es cuando se terminaba el frío invierno y se iniciaba la época de cosechas.

El calendario romano, no obstante, era un desastre, pues sólo tenía 10 meses y hacía que las estaciones no coincidieran todos los años, que muchas veces era de 355 días.

Esto explica el origen de los nombres de algunos de ellos: septiembre (séptimo mes), octubre (octavo), noviembre (noveno) y diciembre (décimo). El resto hacen alusión a dioses, excepto julio y agosto, que hacen referencia a Julio César y Augusto, quienes los renombraron años más tarde, cuando se instauró el calendario juliano.

En un principio, para solventar el caos de los días, los romanos decidieron introducir dos meses más: enero y febrero, así como jugar con los días. La razón por la que enero pasó a ser el primero tuvo que ver con la derrota que los romanos sufrieron en una de las batallas de la conquista de Hispania, en la que los cónsules tuvieron que ser elegidos con dos meses de antelación.

Con el calendario juliano también se ajustaron un poco mejor los días, lo que dio origen a la aparición de años bisiestos. Una reforma que el calendario gregoriano aceptó tras el cambio.

En la Edad Media, sin embargo, muchos países celebraban el Año Nuevo durante las fiestas de carácter religioso: el 25 de diciembre, el 25 de marzo con la Reencarnación o en Pascua. Esto significaba que el comienzo variaba dependiendo del año. La obligatoriedad de celebrarlo el 1 de enero llegó a Europa en el siglo XVI. En España, más concretamente, en el XVII.

Casas rurales en Bérchules

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