Los que piensen que la tecnología, la innovación, la estética minimalista y la elegancia pertenecen a una esfera totalmente distinta a lo que se entiende por turismo rural, se equivocan. Basta echar un vistazo al hotel Consolación para deshacerse de esa idea y sentirse atraído por el mundo Natural.

Ubicación y descripción

En el término municipal de Monroyo, en Teruel, nos encontramos este lugar tan singular. Se trata de una obra arquitectónica llevada a cabo por  Estela Camprubí y Eugènia Santacana, ambas de la ciudad de Barcelona. Han realizado en este proyecto un hotel estructurado en cubos, diez concretamente, totalmente adaptados al entorno natural que lo rodea: pinos, robles y encinas, además de todo aquella parte indiscriptible relativa a los olores, los sonidos y la tranquilidad.

Su interior tampoco desentona con las expectativas que se crean desde el exterior.  En este caso, la simplicidad ha ganado la partida a lo recargado; lo útil a lo extravagante. No sobra ningún detalle ni ningún lujo, pero tampoco falta. Ni siquiera el histórico templo del siglo XIV, ¡una ermita en el conjunto!. La geometría organizada no destaca, y sorprende, sobre el desarreglo que le es propio a la Naturaleza.

Cuánto cuesta

Los precios pueden consultarse en la página del Hotel Consolación. Los precios van desde 85 € hasta 160 €. Como no podría ser de otra manera, los propietarios admiten perros en la estancia y periódicamente se organizan fines de semana temáticos. Actualmente, se organizan cursos de comida japonesa durante el fin de semana.

El mimetismo es el concepto apropiado para definir el Hotel Consolación con su entorno y ello, en cuestión de descanso, incide directamente sobre el ánimo de los que allí se alojan. El turismo rural suele caracterizarse por la relación existente entre el descanso y la naturaleza y la mano del hombre no debería ser un obstáculo para ello; en este caso, la obra de dos mujeres. Este difícil equilibrio ya es un hecho. ¡Que descansen!

2 Comentarios publicados

  1. Tiko
    Publicado 8 diciembre 2009 en 20:21

    Es increíble como un hotel que cobra 190 € por noche tenga un servicio tan deficiente.

    Tras varios errores al gestionar la reserva por parte del hotel y después de comprobar su abusiva política de cancelación, y su alergia al trato vía email, decidimos finalmente pasar un fin de semana por aquellas tierras. Una vez instalados, todo es un cúmulo de detalles que invita al cliente a reflexionar (el silencio de la zona ayuda) y a hacerse varias preguntas; ¿hay algún profesional del sector en este hotel?, ¿sabe alguien en este hotel cómo tratar al cliente?

    Dentro de la habitación todo es correcto, sobre todo porque no hay terceras personas dando (o quitando) valor añadido, “el cubo” se basta el solito para sorprenderte los primeros 5 minutos, después es mejor que vayas a visitar algún pueblo de la zona.

    Una vez descubiertos los recovecos del “cubito” piensas en descubrir si hay algo dentro del hotel que justifique el precio. Dicho esto, nos aventuramos a cenar en el hotel dando una segunda oportunidad, y efectivamente, no tienen ni idea de atender, servir, recoger la mesa, abrir una botella de vino (la tuve que abrir yo), etc…

    Por ultimo, como ellos mismos se denominan, no son un hotel rural, por lo que no hay razón para que el servicio vista en chándal o haya perros en la cocina.

    Suerte

  2. url url'>Daniel Delgado
    Publicado 19 abril 2010 en 9:43

    Las críticas nos harán mejores.
    Leo con una cierta desazón tu comentario. Desde que abrimos en febrero de este año únicamente hemos recibido parabienes y estamos convencidos que casi la totalidad de nuestros clientes han tenido una maravillosa experiencia. Claro está que no supimos atenderte como no solo es nuestro deber sino también lo que nos gusta hacer. Un proyecto como el nuestro sólo se sustenta si te gusta el contacto con la gente y consigues que aquellos que te visitan disfruten de una experiencia única.

    El mundo de Internet es fascinante aunque por desgracia es más proclive a mostrar las críticas que las loas, pero a nosotros nos sirven ambas: unas para no dejar de mejorar y las otras para no dormirnos. Lamento que el servicio que recibisteis no estuviera a la altura de vuestras expectativas, pero como siempre se ha dicho: errar es humano. Si alguna vez te planteas darnos otra oportunidad tengo el firme convencimiento de que todo lo que viviste en negativo se convertirá en positivo, como así ha sido para los ya más de 1000 clientes/amigos que han estado con nosotros.
    Un abrazo,
    Daniel Delgado

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