Ronda

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Ronda está en el NE de Málaga, entre la Sierra de Grazalema y la Sierra de las Nieves. Es el tercer rincón andaluz más buscado durante 2015 en EscapadaRural.com.

Su Puente Nuevo, al atardecer, ha robado más corazones que los Backstreet Boys en la Super Pop.

Junto a la Plaza de Toros, el Puente Nuevo es un símbolo de Ronda. Salva un abismo de 100 m sobre el río Guadalevín (Wadi-al-Labaiem>: “río de leche”) y une la ciudad (barrio antiguo) con el Mercadillo (barrio nuevo), las dos zonas históricas.

Las mejores vistas del Puente Nuevo están tras recorrer un pequeño camino que parte desde la Plaza de María Auxiliadora.

Además de ser hermoso, el Puente Nuevo de Ronda guarda algunos secretos y leyendas dignos de ser contados.

1. Los intentos fallidos

Ronda

Fuente: Artur Bogacki / Shutterstock

Primero los árabes y después los cristianos, construir un puente que salvara el acantilado siempre fue anhelo de los rondeños. La villa, pacificada tras los convulsos años de conquista cristiana (1485) se desarrolló rápidamente. El aumento de población requería un puente nuevo, además del antiguo.

Se intentó construir un puente en el s. XVI. Pero la dificultad técnica era enorme. No fue posible.

En 1735 (reinaba Felipe V), se construyó un arco de 35 m de diámetro. Fue una tragedia: se derrumbó cinco años después y mató a casi 50 personas.

Finalmente, un arquitecto excepcional del s. XVIII consiguió elevar y mantener el actual Puente Nuevo.

2. El efecto mímesis

Ronda

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El Puente Nuevo se construyó entre 1759 y 1793, más de tres décadas. Se considera una obra maestra de ingeniería. Mide 98 de altura y 70 m de longitud.

Pese a sus dimensiones, el puente parece un elemento natural de la roca. El color se diluye con el de las paredes del acantilado. El material utilizado se extrajo del fondo de la garganta del río. Así se consiguió un efecto mímesis.

3. El arquitecto y los Pilares de la Tierra

Ronda

Fuente: Sean Pavone / Shutterstock

El arquitecto del puente fue José Martín de Aldehuela. También se le atribuye, sin confirmación, la construcción de la Plaza de Toros de Ronda, otro de los símbolos del lugar.

José Martín de Aldehuela (Teruel, 1729 – Málaga, 1802) llegó a Málaga requerido por el obispo (Molina Larios) para construir los cimientos de la catedral de la ciudad. Ya había trabajado en la catedral de Cuenca.

Como el protagonista de Los pilares de la Tierra, la novela de Ken Follet, José Martín se mueve de catedral en catedral. En Málaga proyectó, además del Puente Nuevo, el Acueducto de San Telmo, para abastecer de agua a la ciudad, y la Casa del Consulado de Málaga, declarada hoy Monumento Histórico Nacional.

La leyenda dice que Martín de Aldehuela se suicidó en el Puente Nuevo por no poder concebir un puente más bonito que el Puente Nuevo. Sus restos están bajo la plaza del Convento de San Pedro de Alcántara, en Málaga.

4. La estancia oculta

Sobre el arco principal del Puente Nuevo hay una ventanita. Es una estancia oculta. Primero fue una cárcel (los reos estaban colgados en la nada) y luego un mesón (lo mismo que sirvió como condena se consideró un privilegio).

Hoy es un centro de interpretación del entorno, de la historia y de la ciudad. Muestra fotos y vídeos que recogen la historia sobre el Puente Nuevo.

5. El Puente Viejo fue el Puente Nuevo

Ronda

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El Puente Viejo fue “La Puente Nueva” hasta que se construyó el último, el que nos ocupa.

El Puente Viejo comunicaba la ciudad y el barrio del Mercadillo. Se considera de época árabe. Tras la conquista cristiana a finales el s. XV, el puente viejo quedó destrozado.

Lo volvieron a levantar delincuentes considerados “buenos maestros”. En 1616 se lo llevó una riada. El que hoy podemos ver se eleva a 31 m del río y su arco mide 10 m. Se restauró en el s. XX.

6. LLueve hacia arriba

Algunos días el viento sopla con ferocidad bajo los arcos del Puente Nuevo. Esos días, entre silbidos, el viento eleva el agua del río y llegan arriba algunas gotas. En Ronda dicen que aquí, a veces, “llueve pa’arriba”.

7. El balcón del “¡coño!”

Mirador de Ronda

Fuente: patjo / Shutterstock

Sí. Un poco fuerte, pero el mirador cerca del Puente Nuevo se conoce como “el balcón del Coño”. Es la sensación que produce asomarse traducida en una palabra concisa, fuerte y desbocada. A los intrépidos que se asoman se les resbala, como sin querer. Este mirador está en el Paseo de la Alameda. Sobre los pájaros.

Casas rurales en Ronda

Un Comentario publicado

  1. roberto
    Publicado 29 enero 2017 en 13:43

    sin pala bras hermoso, y la calidad del constructor con la encantada naturaleza es muy bellísimo.- Que lugar encantado para los habitantes me imagino la paz que existe en ese lugar.- gracias.-

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