La buena mesa une, la naturaleza relaja y pasar tiempo junto a los seres queridos le gusta a todo el mundo. En ningún lugar se reúnen los tres elementos como ocurre en La Rioja. Esta escapada no sólo será un regalo para tu padre, sino para ti también: bodegas, tapas, senderismo, esquí… Recuperad el tiempo, uníos, sentid, reíd. ¡Mirad y participad en el concurso!

1. Llévalo al Barrio de la Estación de Haro

Si os gusta el vino, entonces no podéis perderos una visita a Haro. En el Barrio de la Estación se hallan las bodegas más antiguas de La Rioja con Denominación de Origen Rioja: López de Heredia, Bodegas Bilbaínas, Gómez Cruzado, La Rioja Alta S.A, la Compañía Vinícola del Norte de España (CVNE), Bodegas Muga y Roda.

La mayor parte de ellas cuentan con visitas guiadas a la bodega para conocer cómo es el proceso de elaboración de los diferentes caldos. Hay catas de vino y tienda donde hacerse con alguna botella.

2. Volad en globo sobre los viñedos

Volar en globo es algo que se debe de hacer al menos una vez en la vida. Si tu padre aún no lo ha hecho, ¿a qué esperas para mostrarle el mundo desde las alturas?

La sensación de libertad es increíble, además de que no habrá medio de transporte que ofrezca mejores vistas. Una sorpresa que sorprenderá a los padres más ávidos de aventura y de la que tú también disfrutarás.

La empresa Arco Iris es la que se encarga de estos tours en globo que comienzan en Haro al amanecer, sobrevuelan La Rioja Alta y terminan con un delicioso almuerzo riojano. ¡Seguro que será inolvidable!

3. Invítalo a cenar a un estrella Michelín (o a dos)

Situado en Daroca de Rioja, Venta Moncalvillo es uno de los dos restaurantes de la región que cuenta con estrella Michelin. Está regentado por la familia Echapresto y, además de por su gastronomía, el restaurante también fue premiado por el Ministerio de Agricultura por su bodega y el servicio del vino. Se puede elegir entre varios menús degustación.

El primer restaurante en conseguir la estrella Michelin en La Rioja es El portal del Echaurren, de Francis Paniego, quien a su vez ha sido galardonado con una segunda estrella y con el Premio Nacional de Gastronomía al Mejor Jefe de Cocina. También dispone de varios menús degustación.

4. Visitad el Museo Vivanco de la Cultura del Vino

Perteneciente a la Fundación Vivanco, está considerado como uno de los mejores museos del vino del mundo. Alberga 5 salas de exposiciones permanentes, donde se explica la historia y la cultura del vino en La Rioja; otra de carácter temporal; y un jardín de Baco donde hay una colección de vides con más de 220 variedades.

El edificio también cuenta con una sala de degustación en la que se realizan catas, un restaurante, una enotienda, una biblioteca especializada y una sala de conferencias. También hacen visitas guiadas a la bodega.

5. Tomad el vermut en la calle Laurel y San Juan

La calle Laurel es la más emblemática de Logroño. Su principal característica es que está a rebosar de bares, de ahí a que también sea llamada entre los locales como La senda de los elefantes, porque sales de allí con una trompa.

Cada uno de ellos cuenta con una especialidad gastronómica diferente que podréis acompañar con un buen vino Rioja. Nuestras recomendaciones son las clásicas bravas del Jubera, la oreja rebozada de El Perchas, los matrimonios del Blanco y negro, el champiñón de El Ángel y el Soriano, las setas del Cid, la tortilla de patatas del Sebas, etc.

En el caso de que la calle Laurel esté muy concurrida, otra de las opciones es tapear por la calle San Juan, donde también hay bares de siempre con la gastronomía tradicional de la región.

6. Esquiad en Valdezcaray

Además de beber y comer, La Rioja también es un buen destino para esquiar. La estación de Valdezcaray está dedicada a todos los públicos, tanto si sois expertos esquiadores, como si estáis aprendiendo, quieres iniciar a tu padre en este deporte o simplemente queréis dar un paseo con raquetas por la nieve. En total, Valdezcaray cuenta con 42 pistas y 2 itinerarios con diferentes niveles de dificultad.

7. Caminad juntos por la naturaleza riojana

Qué mejor que un paseo por la naturaleza riojana para bajar la comilona. La Rioja cuenta con un montón de rutas senderistas que pasan junto a viñedos, dehesas y pueblos con encanto, algunos de ellos con arquitectura medieval.

Entre las rutas más populares están los senderos de la verdura, en Calahorra; la vía verde del río Oja entre Santo Domingo de la Calzada y Ezcaray y la del río Cidacos entre Calahorra y Arnedillo; el sendero de la Vía romana; los senderos señalizados del Parque Natural de Sierra Cebollera.

Por La Rioja también cruza el trazado francés del Camino de Santiago, que pasa junto a lugares tan emblemáticos como Logroño, Navarrete, Nájera y Santo Domingo de la Calzada, así como su ramal a los monasterios de Suso y Yuso en San Millán de la Cogolla. Además, también cruza La Rioja el Camino Jacobeo del Ebro, desde Alfaro hasta Logroño.

8. Sacad vuestra adrenalina con el turismo activo

Si te has quedado con ganas de más, La Rioja cuenta con una amplia oferta de turismo activo. Entre las actividades que se pueden realizar están el windsurf, en el Club Náutico de El Rasillo; rutas en 4×4; Segway entre viñedos; rutas en btt por toda la sierra riojana; salir a pescar en los ríos riojanos; o jugar al golf en los campos de Sojuela, Cirueña y Logroño.

¡Participa en el concurso!

Más información en www.lariojaturismo.com

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