Comarca de Liábana

Fuente: Aventura40

Si viniéramos del cielo a la tierra volando, a vista de pájaro, a conocer este punto geográfico veríamos primero la gran masa verde que es Cantabria, unos segundos más tarde con el viento empujando distinguimos, hacia el Oeste, el Parque Nacional de Picos de Europa, y terminamos por posarnos en la Comarca de Liébana tras distinguir sus 91 núcleos de población agrupados en siete municipios. Descansamos, por ejemplo, en Pesaguero, uno de los términos que lo integran.

Aquí reciben a las aves y también a los viajeros que sueñan desde el cielo con un lugar paradisíaco envuelto de Naturaleza. Nos encontramos en tierra firme entre Asturias, León y Palencia, en una comarca con más de 556 kilómetros cuadrados de extensión en la que elegimos Pesaguero para conocer la totalidad del lugar, no por ser representativo (porque existen notables diferencias entre un municipio y otro), sino por ser el más tranquilo, con diez aldeas que apenas llega a los 100 habitantes, pero que disfrutan de los bosques y los pastos.

Comarca de Liébana y Pesaguero

Fuente: Egdoh

En total, cerca de 370 habitantes se concentran en el término de Pesaguero y sus núcleos, a lo largo y ancho de 70 kilómetros cuadrados. No dominan las construcciones sino la naturaleza a la que le deben los productos con los que han de comerciar y comer; estos son los ritmos marcados por las tradiciones y la vida dedicada a la ganadería y la agricultura. Se saben privilegiados comparándose con las grandes ciudades porque aquí el queso es queso y el color verde es verde con millones de matices.

El cambio económico y los movimientos demográficos

Con todo, la población de la comarca, especialmente de poblaciones como Pesaguero y Tresviso, ha visto como a lo largo del siglo XX su población decrecía a un ritmo suficientemente alto como para ser conscientes de la gravedad. El modelo de economía industrial que se introdujo en el país ganó la batalla progresivamente a la economía de subsistencia que se venía desarrollando en el lugar desde hacía siglos.

El paisaje que apenas ha notado la presencia del hombre deleita los ojos de los amantes de la naturaleza, pero los habitantes ven cómo son cada vez menos los jóvenes que han de considerar este su hogar. De nuevo, el turismo rural ha venido en parte a paliar un movimiento decreciente, donde los valores tradicionales y naturaleza son suficiente reclamo como para atraer a nuevos viajeros que quieran no ya sólo descansar, sino conocer, profundizar y experimentar.

Así, parte de la comarca de Liébana ha visto cómo algunos de sus antiguos oficios artesanales y sus costumbres consiguen perpetuarse en contra de las predicciones más negativas. Merecen la pena los esfuerzos por conseguirlo: la singularidad y la autenticidad vienen a escasear con la llamada globalización. Nos sentimos de nuevo en un hogar, descansamos y seguimos descubriendo durante nuestra escapada.

Comarca de Liébana en Cantabria

Fuente: Atman

El clima y la naturaleza

A la comarca de Liébana le corresponde el clima atlántico al uso, pero la singularidad de su enclave le concede ciertas características climáticas que le son propias. La elevada pluviosidad anual aquí se reduce por la acción de las sierras que la protegen. El hecho climático tiene, además, repercusión en la vida vegetal y animal que aquí se desarrolla. Los bosques son de una variedad abrumadora y en otoño los viajeros quedan sorprendidos de la riqueza de sus hayedos, de los robledales, de los abedules.

La acción del hombre en el medio es sin duda “no invasiva”, siguiendo etiquetas actuales, y los pastos y los animales domésticos conviven con el medio salvaje. A esta conservación y equilibrio han venido a reconocer y proteger organismos oficiales de dentro y fuera de nuestras fronteras. Lugares de Interés Comunitario (LIC) y Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) forman parte del proyecto europeo de la Red Natura 2000, junto a la denominación del Parque Nacional (Picos de Europa) que alcanza los territorios lebaniegos de Camaleño, Cillorigo y Tresviso.

Comarca de Liebana y Pesaguero

Fuente: jesusspider

Qué ver en la comarca y en Pesaguero

Además de los espacios naturales mencionados y el ritmo de vida que encontramos en Pesaguero, varias y genuinas construcciones, civiles y religiosas, se han conservado a lo largo de los siglos en la comarca de Liébana, mediante los cuales el viajero podrá profundizar en la historia y la cultura que se ha ido configurando en el lugar.

Así, se recomiendo la vista al casco histórico de Potes (ayuntamiento cabecera de la comarca) y la visita a la iglesia gótica de San Vicente; el conjunto Histórico de Mogrovejo (en Camaleño) que representa a la perfección la arquitectura tradicional de esta tierra y conserva otras construcciones de época medieval como la Torre del siglo XIII; las estelas cántabro-romanas, emblemas funerarios de hace más de 1500 años que atestiguan la presencia del imperio y las tribus ya presentes desde la Antigüedad; los hórreos, como en Asturias, antiguos almacenes, y los telares y los batanes, ya en desuso, que forman parte del conocimiento etnográfico de la zona.

¿Qué hay de la gastronomía? No olvidéis en vuestra visita comer los quesos de la zona, conocer la elaboración del orujo y su sabor, los embutidos tradicionales cántabros, la miel y las mermeladas. Estos y otros productos forman parte de la cultura misma de la comarca, sus formas de vida, y del recetario tradicional.

Dónde dormir

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