Se está más cerca de Dios cuanto más elevado esté el santuario. Colocados en lugares casi imposibles, los templos se guardaban también de posibles ataques. Y el aislamiento es una observación estricta de las reglas de algunos monasterios. Esta lógica ha llegado en algunos casos a los extremos. Estos santuarios, casi imposibles de construir, coquetean con el vértigo como si tal cosa. Mirad:

1. Una ermita en equilibrio

Riscos de Bilbio

Por Bigsus

La Ermita de San Felices, a 6 km de Haro (La Rioja), sobre los Ricos de Bilibio. Podéis imaginar la panorámica: increíble. Es fácil localizar el río Ebro serpenteando entre viñedos. Sobre la ermita se alza la figura de San Felices. San Felices llevó en s. V una vida de asceta junto a San Millán.

Cada 29 de junio se celebra en Haro la conocida Batalla del Vino, una evolución de la romería a la ermita.

2. Si la Virgen no va a la ermita, la ermita irá a la Virgen

Ermita de la Virgen de la Peña de Aniés

Por Diego Delso

El Santuario de la Virgen de la Peña de Aniés está en la comarca de La Hoya (Huesca). Desde el santuario se consiguen las mejores vistas del pueblo, delimitado por los ríos Riel y Sotón. Su historia es la de tantos otros santuarios: el hallazgo sagrado de una virgen en una cueva. La Virgen de la Peña sigue ahí, para mantenerla en su lugar, y fueron los cristianos los que llevaron allí el edificio.

Cerca del lugar está el Castillo de Loarre. Todavía se realizan romerías a la Virgen de la Peña.

3. El santuario encajado en un barranco

A mediados de agosto se celebra la fiesta de la Virgen de Jaraba (Zaragoza). Este santuario está incrustado en el Barranco de la Hoz Seca, a 100 m de altitud, sobre el cauce del río Mesa, cerca de Calatayud. Si os quedáis con ganas de más: El Monasterio de Piedra y el balneario de agua termal.

4. El monasterio Colgado de los dominicos

Casi nunca sale en las fotos, pero frente a las Casas Colgadas de Cuenca está el monasterio de San Pablo. La construcción toma el contorno del peñón sobre el que se erige. Hoy es Parador Nacional. Hay que viajar al s. XVI para ver a los dominicos levantando con ahinco este monasterio. Nos parece una metáfora marinera: en la proa, la Fe dirige los destinos humanos en una lucha perpetua contra el abismo y el pecado.

5. La basílica de un dibujante

La Basílica de Covadonga es un templo hermoso. Se empezaron las obras en 1877, a las órdenes de Roberto Frassinelli, dibujante apodado “el alemán de Corao”. Corao es un pueblo de Cangas de Onís.

Ante un reto vertiginoso y solemne como este, Frassinelli, que no era arquitecto, tuvo que dejar el mando a Federico Aparici. Con todo, “el alemán de Corao” siguió dirigiendo las obras de la cripta.

La campana de la basílica mide 3 m y pesa 4 toneladas. Imaginad si se desprende por el acantilado.

Id también a los Lagos de Covadonga.

6. El símbolo de una conquista

Siurana

Por Víctor

Cuidao con asomarse. La iglesia de Siurana se encuentra en el límite del pueblo, entre la Sierra del Montsant y las montañas de Prades, en Tarragona. Domina el Valle del río Siurana, del que toma el nombre el pueblo, desde el s. XII.

Su estilo románico, tosco, le ha otorgado una contundencia estilística y una longevidad envidiables: se conserva íntegramente, pese a ser un punto defensivo, el último reducto árabe de Cataluña. Se conquistó en 1154 y la levantaron las tropas de Berenguer IV.

Por ese acantilado saltó la leyenda de la Reina Mora: la hija del señor de Siurana se lanzó al abismo antes de rendirse a los cristianos.

7. Una preciosa temeridad

Sant Miquel del Fai

Sant Miquel del Fai

Sant Miquel del Fai es una de las visitas imprescindibles de una escapada por la provincia de Barcelona. La joya de la visita es la cascada del río Tenes, que se desprende sobre el acantilado. Los visitantes pueden disfrutar de una escena de película: pasar por la cueva que detrás de la cascada.

Pero antes de llegar a la cascada se pasa por la abacía, del s. XV. Parece que al pisar sobre ella todo se vendrá abajo. Pero no, claro. El edifición se ha levantado sobre una terraza natural en un acantilado. Los cálculas lo hicieron hace 600 años. Ahí sigue.

8. El resguardo de la “Moreneta”

La moreneta es como se conoce popularmente a la Virgen de Montserrat, la patrona de Cataluña desde 1881. El sobrenombre viene por su color: con el tiempo, al parecer, la talla se fue ennegreciendo debido al calor de los cirios que durante decenios se han encendido a su alrededor.

Bien. El caparazón que resguarda esta valiosa escultura es precioso y elevado: el Monasterio de Montserrat, integrado en una de las montañas más simbólicas de la región. Desde la base de la montaña, en Monistrol de Montserrat, hasta la cumbre, hay 9 km por carretera. También se puede llegar en tren cremallera o a pie a través de una ruta señalizada. No os perdáis los miradores sobre el acantilado porque quitan el hipo.

9. La ermita de cine

Por Alberto Loyo / Shuterrstock

Posiblemente una de las ermitas más conocidas y fotografiadas del norte de España. Parte de su popularidad se debe a que en ella fue donde se casaron los protagonistas de 8 apellidos vascos.

No es de extrañar, situada sobre la parte superior de los flysch de Zumaia, este templo –que fue construido en 1540 en honor al patrón de los marineros- está situado en uno de los lugares más históricos y bonitos de la Costa vasca.

En el siglo XVII sirvió como sede a la cofradía de mareantes de San Telmo y, desde siempre, fue un lugar de peregrinación. Actualmente, ocho días después del Domingo de Pascua se organiza una procesión hasta ella en la que los locales van vestidos de azul arrantzale.

10. Camuflada entre las rocas

La Pertusa, Lleida

Por bbsferrari

Camuflada entre las rocas de una de las paredes afiladas del embalse de Canelles, en Lleida, está la Pertusa. Una ermita de estilo románico cuya primera mención data del siglo XII. Por aquella época, La Pertusa formaba parte del castillo de Sant Llorenç –hoy desaparecido– y era utilizada como torre de vigilancia.

Este es el motivo por el que su acceso no es especialmente sencillo. Para llegar hasta ella hay que subir más arriba del pueblo de Corçà hasta el parking que se encuentra a los pies del promontorio rocoso. Desde allí habrá que continuar a pie hasta el templo.

La ermita de La Pertusa tiene unas vistas espectaculares al embalse de Canelles y al paso del río Noguera Ribagorçana. También es un buen lugar para disfrutar del avistamiento de aves como el águila real, el quebrantahuesos o el halcón peregrino.

11. El mirador de Bellmunt

Santuario de Bellmunt, Catalunya

Por Xevi Vilaregut

A 1.246 metros de altura, en la parte más alta de la sierra de Bellmunt (Barcelona), está este santuario que ofrece unas increíbles vistas a la Plana de Vic, los Pirineos, el valle del Ges y Bisaura.

Su existencia data del siglo XIII y fue levantado junto a un antiguo castillo, cuyos restos aún se pueden ver a la entrada al templo. En su interior, también se conserva una estatuilla de alabastro de la virgen.

Desde 1982, tras haber pasado varios años abandonado, la Diputación de Barcelona ha creado en él un refugio y un restaurante.

12. El santuario del mar

San Juan de Gaztelugatxe (1)

San Juan de Gaztelugatxe, en Bermeo. Fuente: Mimadeo / Shutterstock

La ermita dedicada a San Juan Bautista está situada en uno de los emplazamientos más bonitos de la costa de Vizcaya: en una pequeña isla unida a la tierra por un camino empedrado de 241 peldaños.

La primera de las ermitas fue construida en el siglo IX, aunque debido a las batallas e incendios tuvo que ser reconstruida en varias ocasiones. También fue un lugar defensivo y en el siglo XVI fue atacado por Sir Francis Drake y sus corsarios, quienes lo saquearon y mataron al ermitaño que custodiaba el lugar. También se cree que en él se organizaron numerosos aquelarres.

Según dicta la tradición, al llegar a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe hay que tocar la campana tres veces y pedir un deseo

13. El Faro de la montaña

Santuario El Far

Por mrvisual

El santuario El Far está situado sobre una planicie de la montaña, a más de 1.100 metros de altura sobre la Susqueda (Girona). Desde allí arriba hay unas increíbles vistas al pantano de Susqueda, Tavertet, las Guillerías y el Montseny.

Las primeras informaciones que se tienen de la iglesia de El Far son del siglo XIII. Más tarde se agrandó y a ella se incorporaron un hostal y la casa del ermitaño. Actualmente, además, también cuenta con un restaurante.

16 Comentarios publicados

  1. Alberto
    Publicado 19 junio 2015 en 4:03

    viajes en mente

  2. Pere ferrer
    Publicado 22 junio 2015 en 13:54

    Muy, muy bueno el articulo

  3. martin torres
    Publicado 22 junio 2015 en 20:08

    Qué tengo que hacer para conocer éstos santuarios?. Donde alojarme?. Hay excursiones programadas.
    Gracias

  4. Maria
    Publicado 22 junio 2015 en 22:07

    Hola me parece un reportaje estupendo…me ha descubierto rincones de nuestro país que no tenía ni idea que fueran tan espectaculares. Gracias
    un saludo
    Maria

  5. Marivi
    Publicado 22 junio 2015 en 22:21

    Muy bonito artículo. Impresionante el cariño que se ha tenido siempre a la Madre del Cielo, muy interesante igualmente esas ganas de huir del mundo, para buscar algo mejor y eterno.
    Nos reabres las ganas de viajar y conocerlos, gracias.

  6. maria del mar
    Publicado 22 junio 2015 en 23:14

    Sitios para tener en cuenta y visitar

  7. Carmen
    Publicado 23 junio 2015 en 6:53

    Donde esta S.Andres de Teixido ??A Coruña

  8. Benjamin Alonso
    Publicado 23 junio 2015 en 7:37

    De estos solo me faltan cuatro, objetivo, por cierto no os perdais Ciurana, pero no solo la iglesia, el pueblo es precioso. saludos

  9. Laia
    Publicado 23 junio 2015 en 9:57

    Cuantos sitios por descubrir…

  10. ANTONIO
    Publicado 26 junio 2015 en 8:51

    Buenísimo el comentario. Os animo a seguir con otros similares.

  11. Carlos
    Publicado 26 junio 2015 en 11:11

    Enhorabuena, Precioso reportaje,
    En contestación a Martin Torres, nosotros estamos a 30 min. de Sant Miquel del Fai
    Masia Fortaleza Medieval La Manyosa,,,,, Granera

  12. Susanna
    Publicado 15 julio 2015 en 8:39

    Podeis añadir el santuario de Bellmunt, en Sant Pere de Torelló (Barcelona), fue descrito por el poeta Jacint Verdaguer “la ermita suspendida en el cielo”
    http://www.stpere.cat/site/images/SANTUARI_BELLMUNT/santuari%207507.jpg
    https://es.wikipedia.org/wiki/Santuario_de_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_Bellmunt

  13. nathaly
    Publicado 24 marzo 2017 en 21:45

    gracias que hermozos sitios para conoser.

  14. Ruben
    Publicado 27 septiembre 2018 en 12:38

    Pues hombre… poco trabajado el artículo para la cantidad de Santuarios colgados del abismo que podemos encontrar. Igualmente gracias por divulgar.

  15. Ángel
    Publicado 20 noviembre 2018 en 10:54

    Bonita colección, aunque excesivamente centrada en el norte. En la provincia de Albacete te puedo recomendar alguno como el Santuario del Cristo de la Vida, en Villa de Ves

  16. Estrella
    Publicado 21 noviembre 2018 en 8:15

    La ermita de San Frutos, en las Hoces del Duratón segoviano merece un hueco en esta lista. Gracias por elaborarla y compartirla, los sitios son maravillosos.

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