{"id":38853,"date":"2021-03-02T14:02:43","date_gmt":"2021-03-02T13:02:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/?p=38853"},"modified":"2025-01-14T21:31:24","modified_gmt":"2025-01-14T19:31:24","slug":"belchite-memoria-de-los-escombros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/","title":{"rendered":"Belchite, memoria de los escombros"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-advanced-gutenberg-blocks-intro\"><p class=\"wp-block-advanced-gutenberg-blocks-intro__content\">El pueblo zaragozano de Belchite sufri\u00f3 una de las peores masacres de la Guerra Civil: cinco mil muertos en un par de semanas. Un paseo por las ruinas permite encontrar obuses incrustados y memorias vivas.<\/p><\/div>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Belchite3.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2020\/04\/Belchite3-1024x768.jpg\" alt=\"Belchite\" class=\"wp-image-3183\"\/><\/a><figcaption>Por JackF.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En la inmensa llanura de yeso y sal, en lo alto de una peque\u00f1a loma, se levanta una torre de ladrillo en ruinas: la torre de la vieja iglesia de San Mart\u00edn, ro\u00edda, agujereada, traspasada por los rayos del sol. Es un faro del desastre. A sus pies se extiende una ladera de casas medio derruidas, un campo de escombros, un revent\u00f3n de cascotes. Son los restos del viejo <a href=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/casas-rurales\/belchite\" class=\"rank-math-link\">Belchite<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el 24 de agosto y el 6 de septiembre de 1937 el horror se abati\u00f3 sobre el pueblo. Las tropas republicanas intentaron tomarlo en su camino hacia Zaragoza pero las franquistas resistieron mucho m\u00e1s de lo esperado. Fueron catorce d\u00edas de batalla encarnizada, de\u00a0bombardeos, asaltos, incendios, tiroteos y derrumbes. Murieron cinco mil personas. Bajo el barro seco, bajo las losas que ciegan el trujal, a\u00fan yacen cientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos a\u00f1os, cuando el acceso era libre, caminamos entre las casas desmoronadas hasta las ruinas de la iglesia de San Agust\u00edn. Su nave central no ten\u00eda techo, solo un costillar de arcos que no sosten\u00edan nada m\u00e1s que el cielo raso. Al salir nos topamos con un jubilado que vest\u00eda gorra deportiva y gafas de sol, camiseta sin mangas, pantal\u00f3n corto y sandalias.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014En esta iglesia comulgu\u00e9 yo. Y aquella pared \u2014se\u00f1al\u00f3 un muro medio derruido al otro lado de la explanada\u2014 era mi casa. En esa esquina cay\u00f3 una bomba y mat\u00f3 a todas las caballer\u00edas. All\u00ed hab\u00eda otra casa. Y all\u00e1 dos m\u00e1s \u2014iba se\u00f1alando y nombrando, y donde solo quedaban cascotes su memoria levantaba edificios de tres dimensiones.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>No parec\u00eda que el hombre fuera tan mayor como para recordar la guerra. Le preguntamos la edad y nos dijo que era del 40, que naci\u00f3 tres a\u00f1os despu\u00e9s de <a href=\"https:\/\/www.heraldo.es\/especiales\/batalla-de-belchite-80-aniversario\/\" class=\"rank-math-link\" target=\"_blank\">la batalla de Belchite<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Entonces, usted comulg\u00f3 en esta iglesia despu\u00e9s de que la destruyeran&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014S\u00ed, claro. Es que despu\u00e9s de la guerra todav\u00eda vivimos bastantes a\u00f1os en el pueblo viejo. Seg\u00fan iban construyendo el pueblo nuevo, iban sacando familias. Hasta los a\u00f1os 50 hubo gente viviendo aqu\u00ed. El pueblo estaba destrozado, pero nos las apa\u00f1\u00e1bamos. A muchas casas les faltaban paredes y los huecos se cubr\u00edan con ca\u00f1izos y un poco de yeso. Mirad, all\u00ed estaba la sacrist\u00eda. Se le derrumb\u00f3 uno de los lados y lo taparon con ca\u00f1izos. Yo era monaguillo, y una vez el cura nos encerr\u00f3 a m\u00ed y a otros monaguillos en la sacrist\u00eda, por bebernos el vino de la vinajera. Abrimos los ca\u00f1izos y nos escapamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Miramos la iglesia en silencio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo me llamo Emilio por mi t\u00edo, el primer muerto de Belchite. Ten\u00eda 22 a\u00f1os. Aqu\u00ed mismo muri\u00f3.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Emilio nos pidi\u00f3 que lo sigui\u00e9ramos. Dimos unos pasos hacia el costado de la iglesia y se\u00f1al\u00f3 hacia lo alto: hab\u00eda un proyectil incrustado en la torre.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hemos tenido bombas hasta en la sopa. Durante un mont\u00f3n de a\u00f1os, labr\u00e1bamos el campo y sal\u00edan bombas sin explotar por todos lados. Las pon\u00edamos de pie, con la espoleta hacia arriba, y llam\u00e1bamos a la Guardia Civil para que vinieran a explotarlas. Una vez encontr\u00e9 una bomba de aviaci\u00f3n enorme, pesar\u00eda unos veinte o veinticinco kilos. La met\u00ed en el coche y se la llev\u00e9 a un chatarrero. Al hombre casi le da algo, me gritaba que me la llevara de all\u00ed.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Emilio nos anim\u00f3 a rebuscar en las higueras que crec\u00edan entre las ruinas. Recogimos una docena de higos, grandes como pu\u00f1os y muy dulces. Algunos estaban huecos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Los estorninos, que picotean los m\u00e1s maduros \u2014dijo Emilio. Y se despidi\u00f3 antes de caminar hacia unas tapias, donde hab\u00eda m\u00e1s higueras. A los cinco minutos apareci\u00f3 de nuevo en la explanada de la iglesia, con la gorra repleta de higos entre las manos. Salud\u00f3, sonriente, y levant\u00f3 su bot\u00edn en el aire\u2014. Los meto a la nevera y ya tengo postre para varios d\u00edas.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La guerra en susurros<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/007-Belchite-iglesia-de-San-Martin-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/007-Belchite-iglesia-de-San-Martin-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-38859\"\/><\/a><figcaption>Belchite, iglesia de San Mart\u00edn. Por Ander Izagirre.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El viejo Belchite era un pueblo que emerg\u00eda de la tierra. Lo construyeron con la materia prima del paisaje: arcilla, yeso y cal. Tierra cocida para hacer ladrillos, barro h\u00famedo y encofrados de madera para levantar muros, cer\u00e1mica para cubrir los suelos, cal para blanquear las fachadas. Con esa sobriedad esteparia creci\u00f3 un pueblo que fue, hasta 1937, uno de los m\u00e1s hermosos de Arag\u00f3n. Ese fue el m\u00e9rito de la arquitectura mud\u00e9jar, h\u00edbrido de saberes isl\u00e1micos y cristianos, arte r\u00e1pido y barato: a falta de materiales nobles, se apa\u00f1\u00f3 con lo que hab\u00eda a mano y cre\u00f3 una belleza eficaz, adornada con juegos geom\u00e9tricos de azulejo y ladrillo. En las callejuelas tortuosas y sombr\u00edas de Belchite, tan moras, se alzaban casonas, palacios y templos que elevaban una silueta de torres mud\u00e9jares. Belchite era tierra hecha hogar, tierra hecha arte. Hasta que la bombardearon, la acribillaron, la reventaron, la derrumbaron, la trituraron y la rindieron a esa misma tierra de la que hab\u00eda nacido.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/001-Belchite-entrada-por-el-Arco-de-la-Villa.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/001-Belchite-entrada-por-el-Arco-de-la-Villa-1024x573.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-38864\"\/><\/a><figcaption>Belchite, entrada por el Arco de la Villa. Por Ander Izagirre.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Las fotos del 6 de septiembre de 1937 muestran a los soldados republicanos entrando tranquilamente a Belchite por el Arco de la Villa, una hermosa puerta barroca-mud\u00e9jar de hace tres siglos. Era un portal defensivo, con hechuras de torre, y a la vez una capilla, mezcla com\u00fan en muchos pueblos aragoneses. Hasta hace pocos a\u00f1os, las ruinas del arco estaban sostenidas por andamios y tapadas con un muro de bloques de hormig\u00f3n. Alg\u00fan vecino agarr\u00f3 una tiza para escribir su queja en el muro: \u201cCon los bloques se construyen granjas, no se tapian monumentos. Un respeto al arte y a nuestro patrimonio\u201d. En el viejo Belchite hab\u00edan apuntalado los edificios m\u00e1s valiosos, mientras las casas corrientes segu\u00edan derrumb\u00e1ndose poco a poco, pero no se invert\u00eda en preservar las ruinas y daba la impresi\u00f3n de que nadie sab\u00eda muy bien qu\u00e9 hacer con ellas ni c\u00f3mo contar la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Un folleto municipal, que describ\u00eda el pueblo viejo en diecisiete p\u00e1rrafos, daba esta \u00fanica explicaci\u00f3n de las ruinas: \u201cLas guerras han mutilado formas y han creado un paisaje expresionista\u201d. Un panel colocado en el pueblo nuevo, con abundante texto sobre la historia y el entorno natural, tambi\u00e9n evocaba vagamente la guerra como un impreciso fen\u00f3meno atmosf\u00e9rico: \u201cLa batalla de Belchite, que hizo desaparecer el poblado viejo, marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en el municipio\u201d. Apareci\u00f3 la guerra, desapareci\u00f3 el pueblo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con el arco cegado, hab\u00eda que dar un rodeo entre casas derruidas y malezas altas para entrar a la calle Mayor, antes monumental y ahora esquel\u00e9tica. All\u00ed vimos la Casa Aragonesa, un palacete renacentista con una galer\u00eda de peque\u00f1os arcos y un alero de ladrillo, pero sin cubierta y destripada: en el interior solo persist\u00eda la estructura de los tres pisos, la escalera y algunos tabiques llenos de grafitis. Apestaba a gallinero. En esta calle principal se manten\u00edan en pie los restos de unas cuantas casas m\u00e1s, algunas con balcones de hierro forjado y todas con el acn\u00e9 de las ametralladoras en las fachadas. El pueblo cruj\u00eda a cada paso, la imaginaci\u00f3n se desbocaba, o\u00eda el silbido de los aviones, el estruendo de las bombas, el tableteo de las ametralladoras, las carreras de los ni\u00f1os, los aullidos de dolor. En las torres y las fachadas de Belchite, los boquetes segu\u00edan abiertos en muecas espantosas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Parapetos de cad\u00e1veres<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/002-Arco-de-la-Villa-y-Calle-Mayor.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/002-Arco-de-la-Villa-y-Calle-Mayor-1024x573.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-38865\"\/><\/a><figcaption>Arco de la Villa y Calle Mayor. Por Ander Izagirre.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Durante el verano de 1937 las tropas franquistas avanzaron en el Frente Norte. Despu\u00e9s de San Sebasti\u00e1n y Bilbao, estaban a punto de tomar Santander y seguir hacia Asturias. Para aliviar la situaci\u00f3n, el Ej\u00e9rcito de la Rep\u00fablica intent\u00f3 abrir un frente m\u00e1s favorable en tierras aragonesas y organiz\u00f3 una gran ofensiva. Pretend\u00eda conquistar Zaragoza y de paso distraer fuerzas franquistas del norte.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla comenz\u00f3 el 23 de agosto. En las primeras horas los republicanos avanzaron muchos kil\u00f3metros del Ebro hacia el norte, tomaron varios pueblos pero se toparon con Belchite. Era una poblaci\u00f3n muy bien fortificada, defendida por unos dos mil trescientos soldados, requet\u00e9s y guardias civiles. En Belchite tambi\u00e9n quedaron sitiados dos mil vecinos, que por convicci\u00f3n o por obligaci\u00f3n colaboraron en la defensa del pueblo, levantando barricadas, aprovisionando a los soldados o disparando, los que sab\u00edan.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Los aviones republicanos lanzaron las primeras bombas sobre Belchite el 24 de agosto. Despu\u00e9s, durante unos cuantos d\u00edas, no se volvi\u00f3 a saber de ellos. El 28 hubo otro bombardeo, esta vez con artiller\u00eda y tanques. Y tampoco se prolong\u00f3 demasiado. En realidad Belchite era un objetivo secundario, una china en el zapato republicano durante su avance hacia Zaragoza. Pero el 31 de agosto los atacantes quedaron estancados a treinta kil\u00f3metros de la capital aragonesa, sin capacidad para superar las defensas franquistas, y este fracaso marc\u00f3 el destino de Belchite. Los republicanos concentraron sus fuerzas en este pueblo para eliminar resistencias enquistadas en su territorio y porque necesitaban proclamar urgentemente alguna victoria. Los mandos franquistas prohibieron por radio la retirada o la rendici\u00f3n a los sitiados, deb\u00edan resistir hasta el \u00faltimo muerto para frenar a los republicanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La batalla se reaviv\u00f3 en los primeros d\u00edas de septiembre. Adem\u00e1s de los bombardeos pesados y los tiroteos sin respiro, soldados y civiles tuvieron que soportar otra tortura: el calor. La estepa aragonesa herv\u00eda bajo el sol. Los cronistas narraron casos de rebeliones en las trincheras, cuando los soldados enloquecidos por la sed se escapaban a buscar agua en plena batalla, o casos de hombres al borde del desmayo que beb\u00edan su propia orina o abr\u00edan las venas de los mulos para sorber la sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>Los vecinos de Belchite se refugiaron en sus bodegas subterr\u00e1neas durante dos semanas de bombardeos. Tiraron los muros para pasar de unas a otras, seg\u00fan las casas se iban derrumbando y sepultando a decenas de personas; sufrieron hambre y sed; enfermaron, agonizaron, amontonaron cad\u00e1veres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Entre el 2 y el 3 de septiembre, los republicanos lograron colarse en el pueblo. As\u00ed comenz\u00f3 la peor carnicer\u00eda. Los tanques no pod\u00edan circular por las calles atascadas de escombros, as\u00ed que les toc\u00f3 a los soldados entrar a pie para conquistar a golpe de granada y fusil cada esquina, cada casa, cada calle. Se ametrallaba desde los balcones, se luchaba de una habitaci\u00f3n a otra en una misma casa, se abr\u00edan boquetes en los tabiques para lanzar bombas al enemigo, unos y otros se persegu\u00edan por los s\u00f3tanos, ca\u00edan edificios y se propagaban incendios voraces. En medio de aquel infierno, los combatientes aislados se daban de bruces con otros combatientes, al girar una esquina o al caminar entre ruinas, y a menudo estallaban los tiroteos y los bombazos antes de que pudieran distinguir de qu\u00e9 bando era cada cual. As\u00ed murieron cientos de soldados, a manos de propios y extra\u00f1os. Y as\u00ed murieron cientos de civiles, acribillados y reventados, aplastados por los derrumbes, confundidos entre las polvaredas o sorprendidos en una habitaci\u00f3n por asaltantes desquiciados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Calculan que al final del 3 de septiembre m\u00e1s de cuatrocientos cad\u00e1veres yac\u00edan desperdigados por las calles de Belchite, sin que nadie se atreviera a salir para enterrarlos. Herbert Matthews, corresponsal del diario <em>The New York Times<\/em>, cont\u00f3 que en algunas esquinas los combatientes hab\u00edan levantado parapetos con ocho cad\u00e1veres amontonados. El hedor de la carne quemada y la putrefacci\u00f3n, acelerada por el bochorno, se extendi\u00f3 por el pueblo. Dicen que esa noche Belchite qued\u00f3 en silencio durante unas horas. Y que entonces se elev\u00f3 un rumor desde los s\u00f3tanos, el de los rosarios rezados por las mujeres y los ni\u00f1os supervivientes.<\/p>\n\n\n\n<p>El 5 de septiembre los republicanos ya hab\u00edan conquistado todo Belchite salvo la zona del Ayuntamiento, donde se refugiaban varios cientos de defensores. Desde Zaragoza, los mandos les dieron permiso por radio para intentar romper el cerco durante la noche y correr hacia las hogueras de las posiciones franquistas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed empez\u00f3 la segunda odisea de Josefina Cubel, una ni\u00f1a de 12 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Memoria de Josefina<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La odisea la cuenta su sobrina Pilar, una de las gu\u00edas que ense\u00f1a ahora las ruinas de Belchite a los grupos de visitantes, en recorridos de hora y media que empiezan en el arco ya restaurado. Como todos los gu\u00edas son descendientes del pueblo, completan el relato hist\u00f3rico con las peripecias personales de sus t\u00edas, madres, abuelos.<\/p>\n\n\n\n<p>Paseando en silencio por las ruinas, podemos imaginar la noche del 5 de septiembre de 1937 en la que unos pocos soldados franquistas salieron discretos a la calle, para que los centinelas republicanos no percibieran una huida masiva. Fueron rechazados a tiros varias veces pero nadie dio una voz de alarma general. Lo intentaron por varias zonas a lo largo de la noche, hasta que pillaron desprevenidos a unos centinelas, los degollaron, abrieron una brecha para la fuga y cientos echaron a correr para cruzar las l\u00edneas enemigas. Saltaron las alarmas y el griter\u00edo, las ametralladoras de los balcones barrieron las calles, los tiradores de los parapetos abatieron a muchos fugitivos. Muchos sitiados, tanto militares como civiles, salieron corriendo del pueblo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El comandante franquista Santa Pau lanz\u00f3 una granada contra un grupo de republicanos para abrirse paso, ech\u00f3 a correr y vio que lo segu\u00eda una ni\u00f1a. Se par\u00f3 un momento.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Pero d\u00f3nde vas, zagala, qu\u00e9date aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Una r\u00e1faga de metralleta mat\u00f3 al comandante y revent\u00f3 una pierna a Josefina. Su padre, su hermana de 15 a\u00f1os y su hermano de 7, que ven\u00edan un poco m\u00e1s atr\u00e1s, se la encontraron inconsciente, tendida en un charco de sangre. El padre contuvo un grito, se agach\u00f3 para ayudar a Josefina pero enseguida apremi\u00f3 a sus otros dos hijos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014V\u00e1monos, que est\u00e1 muerta.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed qued\u00f3 Josefina. Su madre no la vio, porque se hab\u00eda rezagado durante la huida y no lleg\u00f3 a salir del pueblo. El padre y los dos hermanos corrieron en la penumbra, agachados, entre el tiroteo. Las siluetas de los fugitivos se recortaban contra el incendio que consum\u00eda Belchite y dibujaban un blanco f\u00e1cil para las ametralladoras republicanas que rodeaban el pueblo. La estepa qued\u00f3 alfombrada de cad\u00e1veres. Unos doscientos fugitivos alcanzaron las l\u00edneas de sus conmilitones. Los Cubel caminaron tres d\u00edas hasta Zaragoza, agotados, hambrientos, sedientos, y se desplomaron al fin para llorar la muerte de la peque\u00f1a Josefina.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres meses m\u00e1s tarde, una se\u00f1ora volvi\u00f3 a Belchite despu\u00e9s de curarse las heridas en el hospital republicano de Alca\u00f1iz. All\u00ed se encontr\u00f3 con los Cubel, el padre, la madre, la hermana mayor y el hermano peque\u00f1o, todos con cintas negras de luto en el brazo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n se os ha muerto?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Josefina, la ni\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Pero si est\u00e1 en Alca\u00f1iz, en el hospital! Yo la he visto all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Al amanecer del 6 de septiembre, al acabar la batalla, los republicanos hab\u00edan encontrado a la ni\u00f1a a\u00fan con pulso y la hab\u00edan enviado al hospital de Alca\u00f1iz, donde le operaron la pierna y la cuidaron durante tres meses. En el caos de la guerra, nadie hab\u00eda podido enviar noticias de Josefina a su familia. Cuando supieron que viv\u00eda, los vecinos juntaron dinero para que la madre fuera en autob\u00fas a recoger a su hija resucitada.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Josefina qued\u00f3 coja para siempre. Vivi\u00f3 en el Belchite viejo hasta 1952, hasta que su marido y ella se trasladaron al pueblo nuevo, donde regent\u00f3 una churrer\u00eda. Tuvieron tres hijos. Ella recordaba la guerra, las hambrunas, las penurias de los prisioneros que levantaron el pueblo nuevo, pero prefer\u00eda hablar de las verbenas y las fiestas del Belchite de su ni\u00f1ez, de las vaquillas, el cine, el teatro y los bailes de aquel pueblo borrado del mapa pero no de la memoria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cSe edificar\u00e1 una ciudad hermosa y amplia\u201d<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/005-Belchite-iglesia-de-San-Martin-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/005-Belchite-iglesia-de-San-Martin-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-38868\"\/><\/a><figcaption>Belchite, iglesia de San Mart\u00edn. Por Ander Izagirre.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La batalla dej\u00f3 dos mil muertos entre los soldados franquistas y los civiles sitiados en Belchite, dos mil y pico republicanos y otros cuantos muertos m\u00e1s, sin concretar, entre los heridos graves que murieron en los d\u00edas siguientes. Cinco mil cad\u00e1veres.<\/p>\n\n\n\n<p>El triunfo republicano fue ef\u00edmero. El Ej\u00e9rcito franquista recuper\u00f3 Belchite en marzo de 1938 y los vecinos siguieron viviendo all\u00ed muchos a\u00f1os, porque Franco prefiri\u00f3 mantener las ruinas como s\u00edmbolo propagand\u00edstico antes que reconstruir el pueblo mud\u00e9jar: \u201cBelchite fue basti\u00f3n que aguant\u00f3 la furia rojo-comunista\u201d, proclam\u00f3 en 1954, cuando inaugur\u00f3 el pueblo nuevo junto a los escombros del antiguo. \u201cEn los frentes de batalla y en las guerras a unos les corresponde ser yunque y a otros maza. Belchite fue yunque, fue el reducto que hab\u00eda de aguantar mientras se desarrollaban las operaciones del norte. Belchite ten\u00eda que poner el pecho de sus hijos para que fuese posible la victoria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El Belchite nuevo, un pueblo de traza cuadriculada y barrios uniformes de casas bajas sin gracia, conserv\u00f3 hasta bien entrado el siglo XXI los nombres franquistas en su callejero: la calle 18 de julio, las avenidas de la Victoria y de Jos\u00e9 Antonio, la plaza del General\u00edsimo&#8230; En esta plaza, una placa recordaba la promesa del caudillo: \u201cYo os juro que sobre estas ruinas de Belchite se edificar\u00e1 una ciudad hermosa y amplia como homenaje a su hero\u00edsmo sin par\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe edificar\u00e1\u201d. La edificaron los perdedores. A partir de 1940, la Direcci\u00f3n General de Regiones Devastadas instal\u00f3 <strong>un campo de concentraci\u00f3n<\/strong> en Belchite, un conjunto de barracones rodeados por muros, alambradas y torres de vigilancia, en los que malvivieron una media de mil presos pol\u00edticos. Un informe del Patronato de Redenci\u00f3n de Penas dejaba claro el sentido de estos campos: \u201cLa Direcci\u00f3n de Regiones Devastadas emplea a muchos cientos de reclusos, dando a esa important\u00edsima tarea un hondo sentido de reparaci\u00f3n moral y de justicia hist\u00f3rica, pues hace participar en la restauraci\u00f3n de Espa\u00f1a a aquellos mismos que contribuyeron a destruirla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran puros esclavos: recluidos, hambrientos, enfermos, helados en invierno y abrasados en verano. Muchos murieron. As\u00ed lo cont\u00f3 al diario <em>La Vanguardia<\/em> Manuel Vaquero, vecino de Belchite, de 96 a\u00f1os, hijo de un sindicalista fusilado y preso en el campo de concentraci\u00f3n: \u201cCuando mataban un animal, solo nos llegaban los huesos. Nos alimentaban con agua sucia que quer\u00eda parecer caf\u00e9 y acelgas solas, siempre acelgas. Trabaj\u00e1bamos todo el d\u00eda. Pas\u00e1bamos mucho fr\u00edo y hambre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A los presos tambi\u00e9n les hicieron levantar una cruz laureada de hierro, de cinco metros de alto, en memoria de los ca\u00eddos por Dios y por Espa\u00f1a, que a\u00fan se alza entre los escombros del pueblo viejo. La cruz est\u00e1 formada por remaches, y dicen que cada uno de los presos tuvo que colocar uno.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00daltimo adi\u00f3s de Pepe<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/004-Belchite-cruz-laureada-scaled.jpg\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/004-Belchite-cruz-laureada-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-38867\"\/><\/a><figcaption>Belchite, cruz laureada. Por Ander Izagirre.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>\u2014C\u00f3mo nos mat\u00e1bamos los espa\u00f1oles, Dios m\u00edo, con qu\u00e9 sa\u00f1a nos mat\u00e1bamos. A m\u00ed me toc\u00f3 pegar tiros con 16 a\u00f1os. Eso no puede ser.<\/p>\n\n\n\n<p>En la visita de hace a\u00f1os, cuando se pod\u00eda acceder libremente a las ruinas del Belchite viejo, nos encontramos con Pepe, un anciano de \u00c1vila que caminaba muy despacio, ayudado por su mujer y su hijo, hacia las ruinas de la iglesia de San Agust\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014<strong>Hay que ense\u00f1ar la historia<\/strong>, contar todo lo que pas\u00f3, para que los j\u00f3venes sepan que la guerra es el peor desastre.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Pepe era un hombre muy delgado, llevaba las manos metidas por dentro del cintur\u00f3n para sostener los pantalones, y su rostro trazaba un mapa de arrugas. Hab\u00eda venido desde \u00c1vila hasta Belchite con su mujer y su hijo, para conocer el lugar en el que una bomba mat\u00f3 a su mejor amigo. Ten\u00eda huesos de 86 a\u00f1os pero, cuando desataba los recuerdos, le brillaban los ojos de un chaval de 16 atrapado en una guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Mi amigo se llamaba Cayetano Sotillos y era portero del Deportivo Abulense, un chico muy conocido, muy apreciado. Cuando en \u00c1vila se supo que lo hab\u00edan matado, fue una tragedia. Era alf\u00e9rez provisional. Estaba en esta iglesia, refugiado con un grupo de soldados. \u00c9l era el jefe. Les cay\u00f3 una bomba. Ten\u00eda mi edad, 17 a\u00f1os. A su lado muri\u00f3 otro amigo m\u00edo de \u00c1vila, Cecilio Gonz\u00e1lez.\u00a0\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Pepe call\u00f3 un minuto. Mir\u00f3 la iglesia pero no entr\u00f3 en ella. Luego se gir\u00f3 y sigui\u00f3 paseando muy despacio por los escombros de Belchite. Su hijo se adelantaba para visitar las otras iglesias, los ruinas de los monumentos, pero \u00e9l prefer\u00eda descansar, de pie, a la sombra de las higueras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es que tengo 86 a\u00f1os.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Pepe, su mujer y su hijo hab\u00edan venido desde \u00c1vila hasta Zaragoza, donde se hospedaban, para acercarse a Belchite. Entre una cosa y otra, muchas horas de viaje. Pero la visita de Pepe solo necesitaba un minuto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo no estuve en la batalla de Belchite. Pero me toc\u00f3 pegar tiros desde los 16 a\u00f1os hasta los 18 \u2014se tom\u00f3 una pausa, respir\u00f3 y decidi\u00f3 aflojar un nudo m\u00e1s\u2014. Os dir\u00e9 una cosa. Soy el \u00fanico espa\u00f1ol vivo que ha hecho entera la <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Batalla_del_Ebro\" class=\"rank-math-link\" target=\"_blank\">batalla del Ebro<\/a>. Yo estaba en la \u00fanica unidad que luch\u00f3 del primer d\u00eda al \u00faltimo de esa batalla, del 26 de julio al 12 de noviembre. Mis compa\u00f1eros de unidad ya han muerto. Bueno, casi todos murieron all\u00ed. Yo tambi\u00e9n era alf\u00e9rez provisional, como Cayetano, y fui el \u00fanico oficial que no cay\u00f3 herido.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Claro \u2014dijo su mujer\u2014, eras tan flaco como ahora y las balas no te acertaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Pepe sonri\u00f3 con tristeza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Hab\u00eda un compa\u00f1ero, Pe\u00f1a, que ven\u00eda corriendo hacia m\u00ed. Y de pronto una r\u00e1faga de ametralladora le revent\u00f3 la cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Guard\u00f3 silencio otra vez, la mirada perdida, los ojos acuosos. A menudo somos tan resabiados que sonre\u00edmos ante las moralejas. No con la de Pepe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Acordaos de una cosa: ten\u00e9is que respetar siempre a los dem\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pueblo zaragozano de Belchite sufri\u00f3 una de las peores masacres de la Guerra Civil: cinco mil muertos en un par de semanas. Un paseo por las ruinas permite encontrar obuses incrustados y memorias vivas.<\/p>\n","protected":false},"author":139,"featured_media":102081,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"om_disable_all_campaigns":false,"footnotes":""},"categories":[231],"tags":[6013,3170,2507,3171,2508,2509,440,1416,3172,3173,477],"class_list":["post-38853","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte-y-cultura","tag-que-ver-en-aragon","tag-batalla","tag-belchite","tag-franco","tag-guerra","tag-guerra-civil","tag-historias-y-curiosidades","tag-longform","tag-republica","tag-republicanos","tag-que-ver-en-zaragoza"],"acf":[],"featured_image_src":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg","author_info":{"display_name":"Ander Izagirre","author_link":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/autor\/ander\/"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.2 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Belchite, memoria de los escombros - EscapadaRural<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Belchite, memoria de los escombros - EscapadaRural\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"El pueblo zaragozano de Belchite sufri\u00f3 una de las peores masacres de la Guerra Civil: cinco mil muertos en un par de semanas. Un paseo por las ruinas permite encontrar obuses incrustados y memorias vivas.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Magazine de viajes de EscapadaRural\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/escapadarural\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-03-02T13:02:43+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2025-01-14T19:31:24+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/app.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"768\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Ander Izagirre\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Ander Izagirre\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"19 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/\"},\"author\":{\"name\":\"Ander Izagirre\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#\/schema\/person\/61723f566076c6fcd5d69c19c29701be\"},\"headline\":\"Belchite, memoria de los escombros\",\"datePublished\":\"2021-03-02T13:02:43+00:00\",\"dateModified\":\"2025-01-14T19:31:24+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/\"},\"wordCount\":3850,\"commentCount\":4,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg\",\"keywords\":[\"Arag\u00f3n\",\"Batalla\",\"Belchite\",\"Franco\",\"Guerra\",\"Guerra Civil\",\"Historias y Curiosidades\",\"longform\",\"Rep\u00fablica\",\"Republicanos\",\"Zaragoza\"],\"articleSection\":[\"Arte y Cultura\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/\",\"url\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/\",\"name\":\"Belchite, memoria de los escombros - EscapadaRural\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg\",\"datePublished\":\"2021-03-02T13:02:43+00:00\",\"dateModified\":\"2025-01-14T19:31:24+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg\",\"width\":1024,\"height\":768,\"caption\":\"Belchite, en Zaragoza.\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inicio\",\"item\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Arte y Cultura\",\"item\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/categoria\/arte-y-cultura\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":3,\"name\":\"Belchite, memoria de los escombros\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/\",\"name\":\"Blog de viajes | turismo rural, alojamientos e inspiraci\u00f3n\",\"description\":\"Alojamientos rurales e inspiraci\u00f3n para tus escapadas\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#organization\"},\"alternateName\":\"Magazine de viajes de EscapadaRural\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#organization\",\"name\":\"EscapadaRural\",\"url\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/cropped-cropped-escapada-rural-icon-mag-3.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/cropped-cropped-escapada-rural-icon-mag-3.png\",\"width\":512,\"height\":512,\"caption\":\"EscapadaRural\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/escapadarural\",\"https:\/\/www.instagram.com\/escapadarural\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/@escapadaruralcom\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#\/schema\/person\/61723f566076c6fcd5d69c19c29701be\",\"name\":\"Ander Izagirre\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3180d3896c97e73a53a1a23d03ffe24d8f4b0f0aa8b4e585dc410f5d866029c6?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3180d3896c97e73a53a1a23d03ffe24d8f4b0f0aa8b4e585dc410f5d866029c6?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3180d3896c97e73a53a1a23d03ffe24d8f4b0f0aa8b4e585dc410f5d866029c6?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Ander Izagirre\"},\"url\":\"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/autor\/ander\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Belchite, memoria de los escombros - EscapadaRural","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"Belchite, memoria de los escombros - EscapadaRural","og_description":"El pueblo zaragozano de Belchite sufri\u00f3 una de las peores masacres de la Guerra Civil: cinco mil muertos en un par de semanas. Un paseo por las ruinas permite encontrar obuses incrustados y memorias vivas.","og_url":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/","og_site_name":"Magazine de viajes de EscapadaRural","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/escapadarural","article_published_time":"2021-03-02T13:02:43+00:00","article_modified_time":"2025-01-14T19:31:24+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":768,"url":"https:\/\/app.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Ander Izagirre","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"Ander Izagirre","Tiempo de lectura":"19 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/"},"author":{"name":"Ander Izagirre","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#\/schema\/person\/61723f566076c6fcd5d69c19c29701be"},"headline":"Belchite, memoria de los escombros","datePublished":"2021-03-02T13:02:43+00:00","dateModified":"2025-01-14T19:31:24+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/"},"wordCount":3850,"commentCount":4,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg","keywords":["Arag\u00f3n","Batalla","Belchite","Franco","Guerra","Guerra Civil","Historias y Curiosidades","longform","Rep\u00fablica","Republicanos","Zaragoza"],"articleSection":["Arte y Cultura"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/","url":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/","name":"Belchite, memoria de los escombros - EscapadaRural","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg","datePublished":"2021-03-02T13:02:43+00:00","dateModified":"2025-01-14T19:31:24+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Belchite3-1024x768-3.jpg","width":1024,"height":768,"caption":"Belchite, en Zaragoza."},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/belchite-memoria-de-los-escombros\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inicio","item":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Arte y Cultura","item":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/categoria\/arte-y-cultura\/"},{"@type":"ListItem","position":3,"name":"Belchite, memoria de los escombros"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#website","url":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/","name":"Blog de viajes | turismo rural, alojamientos e inspiraci\u00f3n","description":"Alojamientos rurales e inspiraci\u00f3n para tus escapadas","publisher":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#organization"},"alternateName":"Magazine de viajes de EscapadaRural","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#organization","name":"EscapadaRural","url":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/cropped-cropped-escapada-rural-icon-mag-3.png","contentUrl":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/cropped-cropped-escapada-rural-icon-mag-3.png","width":512,"height":512,"caption":"EscapadaRural"},"image":{"@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/escapadarural","https:\/\/www.instagram.com\/escapadarural\/","https:\/\/www.youtube.com\/@escapadaruralcom"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/#\/schema\/person\/61723f566076c6fcd5d69c19c29701be","name":"Ander Izagirre","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3180d3896c97e73a53a1a23d03ffe24d8f4b0f0aa8b4e585dc410f5d866029c6?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3180d3896c97e73a53a1a23d03ffe24d8f4b0f0aa8b4e585dc410f5d866029c6?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3180d3896c97e73a53a1a23d03ffe24d8f4b0f0aa8b4e585dc410f5d866029c6?s=96&d=mm&r=g","caption":"Ander Izagirre"},"url":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/autor\/ander\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38853","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/139"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38853"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38853\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/102081"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38853"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38853"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.escapadarural.com\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38853"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}