Lo que comenta el propietario
En el corazón de la alcarria, tierra de miel, al pie de la sierra de Altomira de notable y hermoso perfil, a orillas del río Tajo, fuente de vida y energía, rodeados de encinas, pinos y olivos, perfumado de romeros, tomillos y lavandas, adornada con jaras sabinas, salvias, quejidos y madroños, hemos rehabilitado una antigua casa para hacer de ella nuestro capricho.
Conservando todo el encanto del edificio original, manteniendo su estructura, su naturaleza rustica y su fisonomía , pero sin olvidar las necesidades y comodidades del momento actual, hemos conseguido hacer una casa acogedora y encantadora donde disfrutar de unos días inolvidables en un entorno maravilloso.
Hemos reunido todas las antigüedades que habíamos ido restaurando año tras año, procedentes de los más diversos y curiosos sitios, reparadas con toda la paciencia y todo el amor a nuestras tradiciones y distribuidas para decorarla con el mejor gusto del que hemos sido capaces, pero siempre tratando de de que la estancia resulte acogedora, familiar y cómoda .