Hoy recuperamos la esencia de lo que comenzó siendo el turismo rural: una escapada a un alojamiento que una familia habilitaba como ingresos extra a su labor principal, el trabajo del campo. Sólo que la idea se ha transformado.
En esta ocasión seleccionamos la casas rurales de Andalucía con granja y con huerto. Ahora la fuente de ingresos principal derivan de la estancia de los viajeros, pero se ha mantenido la pasión por la naturaleza y el cultivo de sus frutos. ¡Que las disfrutéis!










