Lo que comenta el propietario
Una mansión del siglo XVI, en una villa señorial y marinera que fue el primer puerto de Tenerife. Situado en Garachico, el edificio es una valiosa muestra de la arquitectura del barroco canario del siglo XVI. Al convertirlo en hotel singular, la familia Moriana ha hecho buenas bodas entre ese pasado lejano y la actualidad. Aquí los clientes encontrarán libertad, una mezcla equilibrada de solera y estética actual, un equipo entusiasta, y un excelente apoyo para descubrir los lugares más auténticos de Tenerife.
Sólo hay 20 habitaciones, pintadas de colores suaves y decoradas con telas de lino y algodón y lámparas de diseño. Todas tienen televisión por satélite, equipo de música y modernos cuartos de baño. El resto son espacios comunes, que se han convertido en otra cosa. La antigua bodega, en el bar-cafetería abierto 24 horas; la capilla y la cuadra, en sendos salones; dos antiguos dormitorios , en la recepción, que es, a la vez, tienda de artesanía y productos canarios, y la azotea con un pequeño solarium.
Alegría y ganas de disfrutar de la vida son las consignas de este hotel, en Garachico.
Un equipo joven, una mansión señorial del siglo XVI, equipamientos rozando el lujo y un cuidado interiorismo consiguen que sea uno de los establecimientos que hay que anotar en la agenda.