Durante siglos, Nazaré fue un pueblo marinero al norte de Lisboa donde los pescadores tenían miedo a las olas gigantescas que rompían en la costa. Antaño, se enseñaba a los niños a evitarlas. Hoy, lo de las olas es como si les hubiera tocado la lotería.

Solo desde las alturas se alcanza a comprender el urbanismo de una ciudad y sus barrios, o se llega a ver el horizonte en el mar o el paisaje de montañas que nos empequeñece. Estos miradores de Portugal son buena muestra de todo ello; los hay que aprovechan los muros de un castillo o que dan al mar o que se alzan desde plataformas de vértigo.

Kilómetros de playas, acantilados, olas que marcan el paso del tiempo, tradiciones y, por supuesto, mucho corazón. Os presentamos 5 villas marineras de Portugal cuya arquitectura y ubicación te enamorarán.