Soy parte de la segunda generación de una familia de emprendedores innovadores en el sector turístico. Comenzamos nuestra andadura en la década de los noventa creando un novedoso producto turístico que no existía como tal hasta ese momento: las ahora conocidas “casas-cueva” de Galera (Premio Andalucía de Turismo 1996 y Cámara de Comercio). En el año 1999 decidimos adquirir un cortijo prácticamente inhabitable y ruinoso para seguir ofreciendo un producto diferente, pero complementario y de calidad a la gran cantidad de visitantes que recibíamos de cientos de lugares diferentes: un antiguo molino de harina, rehabilitado y convertido en apartamentos rurales de clase primera y que, desde entonces, forma parte de nuestras actuales instalaciones de El Molino de Morillas.
- Calendario actualizado ayer.
- Responde al 100% de los mensajes en menos de 1 hora.
- Idiomas: Español, Inglés y Alemán.
