Se puede llegar cómodamente en metro desde el centro de Oporto. Vale la pena, porque la pequeña ciudad costera lo tiene todo para ser una escapada alternativa en Portugal: tiene mucha (y buena) arquitectura contemporánea, playa urbana, agenda cultural y una amplísima oferta de restaurantes (más de 600) que le ha llevado a ser conocida como el comedor de Oporto.