Lo que comenta el propietario
El hotel es un palacete neogótico del siglo XVI, rehabilitado posteriormente en el siglo XIX situado en una de las plazas con más encanto de la villa por ser a su vez monumental pero tranquila, apartada del “ruido” cotidiano de la vida rural, y con vistas a los montes que nos rodean.
Todo el edificio ha sido decorado de manera cálida y acogedora, basándonos en colores y materiales propios de zonas de montaña.
Disponemos de 13 habitaciones dobles y una suite, todas ellas exteriores, distribuidas en dos plantas, siendo abuhardilladas las del piso superior.
Las habitaciones se concibieron todas de manera diferente y adquieren personalidad propia desde el momento en que se nombran como cada uno de los 15 pueblos de la comarca en la que orgullosos nos encontramos, Gúdar-Javalambre.
Las habitaciones tienen baño propio con ducha de amplias dimensiones, salvo la suite, que dispone de bañera de hidromasaje.