Tradicionales, bohemios, de antigüedades, más o menos conocidos… Sean como sean, los mercados siempre son la pieza clave de cualquier viaje. Ahí, frente a nosotros, el color, los sabores, la luz, el trasiego de lo cotidiano, las tradiciones nos hablan del lugar mejor que cualquier guía. Por eso, en toda ruta hay que guardar siempre tiempo para aventurarse por los mercados igual que por los museos. Si viajas a Portugal, estos son de obligada visita.

Juglares, princesas, escuderos, tragasables, bufones, malabaristas, torneos y combates varios, si crees que la Edad Media queda ya muy lejos es porque no conoces estos mercados medievales de Cataluña.

Cada vez son más las personas que viajan con el objetivo de vivir una experiencia. Es decir, de optimizar el destino en primera persona. La tranquilidad, el entorno natural o la belleza del lugar ya no son suficientes para atraer a los turistas. Por ello, la provincia de Barcelona ofrece infinidad de alternativas para conocer el auténtico turismo rural. ¡Descúbrelo!