Veronica Sua... 1 opinión
6a955c80891d0 https://www.escapadarural.com/opinion/perfil-usuario/6a8158f306390"Un lugar al que sabes que vas a volver"
Hemos encontrado en este alojamiento algo que hoy en día vale muchísimo: paz, silencio y absoluta tranquilidad.
La casita, una antigua fábrica restaurada con muchísimo gusto, conserva ese encanto de lo auténtico y lo combina con todo lo necesario para disfrutar de una estancia cómoda y desconectar de verdad. La decoración, diáfana y con materiales en bruto, junto con la cantidad de luz natural que entra por toda la casa, consigue crear un espacio precioso, acogedor y lleno de calma.
Y si nosotros hemos disfrutado de la tranquilidad, nuestra perrita se ha declarado oficialmente fan del alojamiento. El jardín de la casita y las zonas comunes fueron todo un descubrimiento para ella. Nos encantaron especialmente detalles como el depósito de libros o el hotel de pájaros, pequeños rincones que hacen que el lugar tenga todavía más personalidad.
Es un sitio estupendo, rodeado de naturaleza y pensado para bajar el ritmo, respirar y simplemente disfrutar. De esos lugares que cuesta abandonar y que ya estás pensando cuándo volver.
Además, sus anfitriones hacen todo lo posible para que te sientas a gusto y cuidado durante la estancia. Tuvieron incluso un detalle personal con nosotros que agradecemos muchísimo y que, sin duda, hizo que nuestra experiencia fuese todavía más especial.
Nos vamos con mucha paz, muy buenos recuerdos y una certeza: volveremos.
La casita, una antigua fábrica restaurada con muchísimo gusto, conserva ese encanto de lo auténtico y lo combina con todo lo necesario para disfrutar de una estancia cómoda y desconectar de verdad. La decoración, diáfana y con materiales en bruto, junto con la cantidad de luz natural que entra por toda la casa, consigue crear un espacio precioso, acogedor y lleno de calma.
Y si nosotros hemos disfrutado de la tranquilidad, nuestra perrita se ha declarado oficialmente fan del alojamiento. El jardín de la casita y las zonas comunes fueron todo un descubrimiento para ella. Nos encantaron especialmente detalles como el depósito de libros o el hotel de pájaros, pequeños rincones que hacen que el lugar tenga todavía más personalidad.
Es un sitio estupendo, rodeado de naturaleza y pensado para bajar el ritmo, respirar y simplemente disfrutar. De esos lugares que cuesta abandonar y que ya estás pensando cuándo volver.
Además, sus anfitriones hacen todo lo posible para que te sientas a gusto y cuidado durante la estancia. Tuvieron incluso un detalle personal con nosotros que agradecemos muchísimo y que, sin duda, hizo que nuestra experiencia fuese todavía más especial.
Nos vamos con mucha paz, muy buenos recuerdos y una certeza: volveremos.
Estuvo en Agosto 2026, en pareja
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Limpieza
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Trato del propietario
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Entorno
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Equipamiento
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Relación calidad/precio
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Calidad del sueño
