caracoles

Fuente: Ion Ruiz

Un caracol es capaz de arrastrar el peso de una alpargata. Lo vio un vasco en 1986 que veraneaba en Tricio y se le ocurrió, porque hacían lo mismo en un pueblo de Vitoria, apostar con el alcalde qué distancia podrían recorrer los caracoles con un peso a cuestas.

Desde 1986 se organiza la carrera de caracoles cada 24 de agosto, durante las fiestas de San Bartolomé en Tricio. En el frontón Titín III de Tricio, casi un centenar de caracoles recorren unos centímetros mientras arrastran una lata de conservas de unos 250 gramos. Sus dueños, los niños, miran atentamente si el suyo ganará por casualidad.

El “rally” se corre en grupos de 12 a 14 caracoles. Sobre una tabla de madera, los caracoles recorren su pista arrastrando una lata de conservas. Gana el caracol que llegue más lejos después de 5 minutos de carrera con un peso 40 veces superior al suyo. En 2001 se registró el récord: 26,5 centímetros de carrera.

En paralelo, se reparten en Tricio cerca de 1.500 raciones de caracoles con panceta, chorizo, jamón, pimiento, guindillas y tomate. El dicho popular de Tricio dice así: “Caracoleros de Tricio, hombres de gran corazón, que se subieron a la torre a buscar un caracol”.

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Fuente: Ash Chuan

El alojamiento rural de Tricio se llama, claro, El Caracol.

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