Los acantilados son, junto a los faros, de los espacios más románticos que existen. Será esa ruptura que acaba en vertical, el no poder seguir más allá, y, sin embargo, tener el horizonte a nuestro alcance. En ellos se experimenta lo sublime de la naturaleza, una vibración que se siente muy adentro y que nos conecta con la máxima sensación de libertad. Hay muchos y de diversos tipos, pero estos son algunos de los acantilados más espectaculares de España.

Uno de los paisajes más sobrecogedores de la costa vasca es el que forman los acantilados del Flysch. Trece kilómetros de incalculable valor geológico que recorren el litoral de Guipúzcoa entre las localidades de Deba y Zumaia ofreciendo a su paso escenarios de indiscutible fotogenia. Un tesoro natural admirado a partes iguales por fotógrafos y geólogos y cuya espectacularidad llega a emocionar.

Colgada de un precipicio, sobre las láminas de roca del Flysch de Zumaia, hay un lugar de culto para peregrinos y visitantes. Es la ermita de San Telmo, dedicada al patrón de los marineros.