Mapa
Entrada - Salida

Personas:

Busca por:

Precio medio:

De a
persona / noche

Tipo de alquiler:

Recomendados:

Características más usadas:

Ubicación:

Acondicionamiento:

Servicios:

63 Casas rurales en Moratalla

Más relevantes primero
  • Calendario actualizado
  • Mejor valoradas
  • Más opiniones

Hacienda Los Granadicos

Moratalla

Alquiler íntegro
6 - 52 personas
3 dormitorios
40 camas
23€ pers./noche (aprox)

Cortijo Rojas

Moratalla

(1)
Alquiler íntegro
4 - 30 personas
13 dormitorios
29 camas
19€ pers./noche (aprox)

Cortijo Cañada del Fraile

Moratalla

(1)
Alquiler íntegro
8 - 27 personas
8 dormitorios
12 camas
25€ pers./noche (aprox)

61 - 63 de 63 alojamientos rurales

Moratalla, el secreto rural de la Región de Murcia

Moratalla es un hermoso pueblo aposentado en un cerro al noroeste de Murcia. Su Torre del Homenaje sigue en pie con su labor de vigilancia, pese a que los demás restos del castillo hace tiempo que abortaron misión. 

Pero no son los únicos vestigios que quedan para el recuerdo. Más allá de sus angostas y empinadas calles, toman la palabra en un diálogo con la historia el arte rupestre, los asentamientos ibéricos y romanos… 

Te gusta escudriñar rincones como este, ¡y lo sabes! Así que... ¿por qué no te acercas?

Todo buen destino tiene un castillo

El de Moratalla se levantó, cual ave fénix, de las cenizas de restos neolíticos e íberos. Adoptando una fisonomía islámica, tuvo un papel relevante en la defensa del territorio de Al-Andalus y en el siglo XV se reconstruyó bajo el mando de los caballeros de la Orden de Santiago. Actualmente solo se conserva una de las seis torres que conformaban el recinto amurallado. El resto quizá está esperando nuevos tiempos para volver a resurgir. 

A sus pies, el pueblo se despliega agolpando casas escalonadamente, creando espacios pintorescos, abriendo estrechos pasadizos… por donde te encantará callejear. Conocerás una Moratalla que te gustará tanto de puertas adentro, al descubrir las inmensas columnas de la iglesia de la Asunción, como de puertas afuera, al soltar tu vista por el valle arropado en el mirador de la sacristía. 


Las posibilidades que esconde su paisaje

Dentro de su término se impone el verde que te quiero verde, pues aquí vas a encontrar el núcleo montañoso con más masa forestal de la región, donde toman albergue, entre otros, jabalíes y águilas reales. Y entre todo este manto de bella naturaleza saca la cabeza el pico de Revolcadores (2.027 metros). Un ascenso puede contribuir a engrandecer tu orgullo de montañista, ¿te calzas tus botas?

¿Qué más puedes hacer?

  • Respirar la soledad de sus arboledas y campos de cereales. Meditar… 
  • Perderte en los horizontes de la pedanía del Campo de San Juan. 
  • Contar ovejas en libertad, aunque quieras mantenerte bien despierto. 
  • Bañarte en las aguas cristalinas del río Benamor y remontar su curso. 
  • Buscar el puente romano sobre el río Alhárabe y sacarle una buena foto. Y darte otro chapuzón entre pozas y saltos de agua del paraje de la Puerta.
  • Peregrinar hasta la ermita de la Rogativa.  
  • Viajar a la prehistoria escudriñando los secretos de pinturas rupestres en los abrigos rocosos de la localidad de Calar de la Santa
  • Encontrar caseríos abandonados. Y juguetear con la idea de montar tu vida en uno. 


El saber no ocupa lugar 

Para gozar doblemente lo que ves, dale un sentido. Y para ello, para redondear tu estancia en Moratalla, tienes a tu disposición espacios como el Centro de Interpretación de Arte Rupestre, que te contará cómo se manifiesta este arte en toda la región de Murcia. Añade este patrimonio de la humanidad a tu lista para escoger este destino de turismo rural.  

Este centro se encuentra en la ermita-santuario Casa de Cristo, a 6 kilómetros del casco urbano. Si quieres llegar con una andadura más amena, puedes unirte a la romería que se celebra en honor a Jesucristo Aparecido, patrón de esta localidad (primer domingo de mayo).


Fiesta, que fantástica, fantástica esta fiesta...

En Moratalla hay otras dos fiestas que dan sobradamente la talla:

Su Semana Santa es ampliamente conocida por sus tamboradas. Podrás sentir como retumba todo tu cuerpo el Jueves Santo, el Viernes Santo y el Domingo de Resurrección. Todo mientras dejas que te llame la atención la gran variedad de colores de las túnicas y los capirotes de los nazarenos y de sabores de las tapas que te aguardan en los bares. 

Y por otro lado están las Fiestas del Santísimo Cristo del Rayo (15 de junio y 11-17 de julio), que conmemoran el milagro que obró la imagen del Cristo en 1621 al parar un rayo que impactó dentro de la iglesia cuando estaba llena de fieles. Las celebraciones aúnan procesiones, ofrendas florales, sueltas de ganado bravo...


En invierno: nieve y chapurrao

Es la hora de sentarse a la mesa. Cualquier rincón será bueno para degustar, a fuego lento, un rico arroz de pueblo. Aunque se entenderían tus prisas por llegar al postre y probar el afamado mazapán artesanal, relleno de yema de huevo. Alarga el momento tanto como quieras, pero no sufras, no se acaba, y hasta puedes llevarte algunas piezas contigo para compartir tu viaje con los tuyos. 

Si te has quedado con ganas de más, aquí tienes un trago de chapurrao, un licor típico de anís y limón que se elabora con la nieve que cae en invierno en Benizar. Ya valorarás si te impacta más este trago o ver el castillo que se levanta en esta pedanía encima de un enorme peñasco.