Nos vamos de viaje a la Mancomunidad de Espadán-Mijares, en el corazón de Castellón, un lugar donde la magia de la bóveda celeste se siente de una forma especial gracias a que casi no hay contaminación lumínica; basta con una mirada al cielo despejado para fascinarse con los cientos de estrellas (¡hasta 500 a simple vista!) que están al alcance de tu mano.
Lo mejor es que esta experiencia la puedes vivir recorriendo sus encantadores pueblos: desde Argelita, Ayódar y Fuentes de Ayódar, pasando por Toga, Torralba del Pinar, Torrechiva, Espadilla, Vallat, Fanzara, Ribesalbes, Sueras, Tales, Benitandús, Veo, Aín, Villamalur hasta Alcudia de Veo.
¿Te vienes? A continuación, te descubrimos los 5 puntos clave de observación astronómica donde el cielo te contará sus mejores historias.
Castillo del Buey Negro (Argelita)
Empezamos nuestra ruta en Argelita, subiendo hacia el Castillo del Buey Negro. Aquí, mientras el aire fresco de la sierra te rodea, el cielo te contará la Leyenda de Orión.
Cuentan que Orión era un valiente cazador que siempre iba acompañado por sus dos fieles perros, el Can Mayor y el Can Menor. Un día, mientras perseguía a una liebre en el bosque, se encontró con las siete Pléyades (las hijas del gigante Atlas). Zeus, que siempre andaba vigilando, se enfadó por la actitud del cazador y envió a un imponente Tauro para enfrentarse a él. Si te fijas bien en esa constelación, verás una estrella roja brillante llamada Aldebarán, que representa el ojo herido del toro en esa épica batalla.
Mirador del Castillo (Ayódar)
Nuestra siguiente parada es el Mirador del Castillo en Ayódar. Un sitio perfecto para sentarse en familia y conocer la Leyenda de Casiopea, una historia digna de una serie de televisión.
Casiopea era una reina tan presumida que se atrevió a decir que era más bella que las propias diosas del Olimpo. ¡Imagínate el lío! Para calmar la ira de los dioses, su hija Andrómeda tuvo que ser ofrecida en sacrificio ante un monstruo marino llamado Cetus.
Por suerte, el héroe Perseo apareció volando sobre su caballo alado, Pegaso, y usando la cabeza de la Medusa (sí, esa que petrifica con la mirada), logró salvar a la princesa y convertir al monstruo en piedra.
Fuente de La Masá (Fuentes de Ayódar)
Cerca del agua cristalina de la Fuente de la Masá, en Fuentes de Ayódar, el cielo nos muestra la Leyenda de Escorpio.
Esta es la historia de una persecución eterna. Resulta que Zeus, harto de los desafíos de Orión, lo condenó a morir por la picadura de un escorpión gigante. Por eso, si te fijas, nunca verás a estas dos constelaciones juntas: cuando Escorpio asoma por el horizonte, Orión se esconde rápidamente por el lado contrario. Es un juego del escondite espacial donde Orión domina el invierno y Escorpio brilla con fuerza en el verano.
El Castellet (Toga)
En Toga, desde el punto de observación de El Castellet, nos encontramos con una de las figuras más famosas del cielo: la Leyenda de la Osa Mayor.
Aunque todos conocemos al famoso «Carro«, la historia detrás es muy tierna. Se trata de una reina y su hijo a los que Zeus convirtió en osos para protegerlos de los celos de la diosa Hera, poniéndolos a salvo en el firmamento. Entre ellos verás serpenteando a la constelación del Dragón (Draco), que según dicen, es el guardián que protegía las manzanas de oro del jardín de las Hespérides hasta que el forzudo Hércules logró vencerlo.
Ermita de Santa Bárbara (Torralba del Pinar)
Terminamos nuestra ruta estelar en la Ermita de Santa Bárbara, en Torralba del Pinar. Aquí el cielo se llena de elegancia con las Leyendas del Cisne, el Delfín y Leo.
El Cisne (o Cruz del Norte) y el pequeño Delfín nos hablan de amor y solidaridad. El Delfín, por ejemplo, fue recompensado por Poseidón convirtiéndolo en estrellas tras ayudarle a encontrar a su amada. Por otro lado, tenemos al imponente Leo, que representa al León de Nemea. Era tan valiente e inmortal que, tras ser vencido por Hércules, los dioses decidieron que merecía un lugar de honor entre las estrellas para siempre.
Visitar la Mancomunidad de Espadán-Mijares no es solo hacer una escapada más; es regalarse un momento de conexión real con la naturaleza y con la historia de la humanidad, que lleva siglos mirando hacia arriba con la misma fascinación.
Es un plan diferente, divertido y educativo para hacer en familia, donde los más peques alucinarán con los mitos y los mayores redescubrirán la belleza de las cosas sencillas bajo uno de los cielos más limpios y bonitos de España. Así que, después de leer todo lo que te espera en estas tierras… ¿vienes? ¿te animas a tocar las estrellas con nosotros?

