Ruta de Flysch

Playa de Itzurun. Fuente: Jose Arcos Aguilar / Shutterstock

En la Cala de Algorri, en Guipúzcoa, una fina capa oscura de arcilla es el indicio irrefutable del impacto de un meteorito brutal que acabó con más de la mitad de la fauna del planeta hace 65 millones de años (Ma). Se accede desde la ermita de San Telmo y está en la base del acantilado, visible con la marea baja.

Ermita de San Telmo. Zumaia

Ermita de San Telmo. Fuente: Mimadeo / Shutterstock

Los humanos somo un evento anecdótico en la Historia de la Tierra. Somos insignificantes. Nuestra historia empieza a escribirse en las cuevas. La de la Tierra, en cambio, en lugares como el Flysch de Zumaia (Guipúzcoa), donde la rocas aparecen laminadas, como las hojas de un libro, para quien sepa leerlas.

Durante 20 millones de años (Ma), en el Cretácico y el Paleógeno, Iberia y Europa colisionaron: se forjaron los Pirineos y afloró la Costa Vasca. En la cumbre del Monte Perdido se encuentran, por ejemplo, fósiles marinos. Así, los científicos del Flysch de Zumaia extraen información de los fósiles incrustados en las rocas (el diseño animal, el clima, los escenarios de entonces). La teoría del impacto de un gran meteorito que exterminó a los dinosaurios comenzó aquí.

La playa de Itzurun cuenta con dos “Estratotipos”, dos clavos dorados (Golden Spike) que otorga la International Commission on Stratigraphy y que marcan un cambio climático brusco con el que establecer límites entre las épocas de la Tierra en sus 4.600 Ma. En 2010, Zumaia entró en la historia geológica mundial de forma oficial.

En apenas 30 metros, en la playa de Itzurun se pueden “leer” dos de las tres edades del Paleógeno. El Selandiense (hace 60 Ma), caracterizado por el descenso del nivel del mar, y el Thanetiense (hace 58,7 Ma), en que se invirtieron los polos magnéticos. Por cada cada paso que des, avanzas unos 10.000 años de historia.

La playa de Itzurun es, pues, la referencia internacional en el estudio de dos de los tres eventos de una de las grandes divisiones temporales de la Tierra.

La capa oscura de un meteorito

Ruta de Flysch

Fuente: Irantzu Arbaizagoitia / Shutterstock

En la cala de Algorri, también en Zumaia, hay una fina capa oscura de arcilla que puso sobre aviso a los científicos. Espasmos de vidrio fundido propio de los choques de meteoritos (microtectitas), cenizas e iridio (sustancia abundante en el Universo). Las especies fósiles desaparecen por encima de la capa oscura. Los seres vivos de entonces, como los amonites o los dinosaurios, también desaparecen en ese nivel.

¿Y?

Algo debió ocurrir para que la fauna desapareciera para siempre tras el límite oscuro, situando el fin del Cretácico. Responde a ello la llamada teoría del impacto.

Playa de Sakoneta

Playa de Sakoneta. Fuente: Oier Araolaza

El documental

El documental Flysch, el susurro de las rocas, recoge las impresiones de 25 científicos internacionales sobre los acantilados de Zumaia, con más de 60 Millones de años de historia geológica.

Podéis verlo al final del artículo.

La teoría del impacto, impulsada por Jan Smit en los ochenta, sostiene que un gran meteorito colisionó contra lo que hoy es el Golfo de México (el gran cráter de Chicxulub), generó enormes tsunamis, contaminó la atmósfera y extinguió la luz durante el tiempo suficiente para que más del 50% de la fauna de entonces no sobreviviera.

Para su teoría se basaron en la existencia de una alta concentración de iridio en el perímetro del Golfo de México, una sustancia infrecuente en La Tierra, pero abundante en el Universo. La fina capa negra de la cala de Algorri también contiene iridio.

Fue la quinta gran extinción del registro fósil y el inicio de la era de los mamíferos.

Además de ser curioso, de la Historia de la ruta del Flysch de la Costa Vasca se extraen conclusiones para el futuro de nuestra especie. Algunos expertos ven similitudes en los cambios climáticos de otros periodos de gran extinción. El susurro de las rocas es revelador para quien quiera escucharlo.

Es recomendable llegar al lugar con una de las visitas guiadas del Geoparque de la Costa Vasca o del Centro de Iterpretación de Algorri.

6 Comentarios publicados

  1. Didier Dupont
    Publicado 30 julio 2015 en 7:20

    Magnífico reportaje y muy bonitas las fotos. Gracias por compartir.

  2. Núria Pardell Durán
    Publicado 30 julio 2015 en 9:47

    Me ha gustado mucho este artículo.
    No conocia los acantilados y su história.
    Tengo muchas ganas de visitarlos, se ven maravillosos y muy interesantes.

  3. Fausto Cooppy
    Publicado 31 julio 2015 en 11:57

    Buenos dias sitios lo mas tran quilos y baratos ,,,,¿

  4. RAQUEL
    Publicado 4 agosto 2015 en 11:28

    Estas explicaciones se llaman hipótesis. Para que algo se pueda denominar teoría, ha de haber sido demostrado, y este no es el caso. Este tipo de artículos son los que ayudan a convertir a la Ciencia en un cachondeo y chismorreo de barra. La estructura geológica de la superficie terrestre es asombrosa en muchos lugares,; se ha ido configurando en base ala erosión mecánica y química a lo largo de los siglos. Que aparezcan unos surcos en la sierra para nada quiere decir que allí se deslizó ningún meteorito; puedo mandar fotos de suelos espectaculares de muchos lugares de la tierra. Es más, por pura lógica, la huella del supuesto meteotito tendría que haberse borrado de la superficie por la misma erosión

  5. Mikell
    Publicado 5 agosto 2015 en 23:26

    Mágicos reportajes Jabi Rodríguez Godoy .Un saludo.

  6. yolanda
    Publicado 10 agosto 2015 en 23:09

    Muy, muy interesantes y las fotos preciosas

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