Por AmadeoAV

Situados sobre cerros, dominando los campos de Castilla-La Mancha, incrustados en las montañas y con casas excavadas en la roca. La provincia de Albacete cuenta con un sinfín de pueblos que sorprenden al viajero por su situación, belleza, historia y cultura.

Esta es una pequeña selección de algunos de los pueblos más pintorescos de Albacete donde podrás disfrutar de la tranquilidad y belleza de su entorno rural.

Aýna

Por Pedro Oliva

Conocida como la “Suiza manchega”, el pueblo de Aýna desciende por la sierra del Segura hasta los pies de la montaña, por donde discurre el río Mundo. De ahí su agreste vegetación.

Su belleza no pasó desapercibida para el cineasta José Luis Cuerda, quien rodó en él la película Amanece, que no es poco. Gracias a ella, hoy hay una ruta cinéfila señalizada que recorre todo el pueblo y que va desde el mirador del Sidecar de la Rodea Grande, donde está la vespa con sidecar del film; hasta el semillero de hombres. El Centro de Interpretación de Amanece, que no es poco está en la ermita de Nuestra Señora de Los Remedios.

Otras visitas imprescindibles en Aýna son el mirador del Diablo, la iglesia de Santa María de lo Alto, restos del castillo de la Yedra, el mirador de los Mayos –desde donde hay unas increíbles vistas a las montañas–, el rincón de La Toba, la cueva del Niño –un yacimiento arqueológico declarado Bien de Interés Cultural– y el mirador de los Infiernos, en la aldea de Royo Odrea.

Liétor

Por Turismo Castilla-La Mancha

Colgada sobre la hoz del río Mundo está Liétor, otro de los escenarios de Amanece,que no es poco. Aquí es donde está la ermita de Belén, que fue la iglesia de la película; y el patio de las Mujeres, en la casa de los Tovarra. La fachada fue utilizada para recrear la Casa cuartel. A pesar de ser una vivienda particular, está abierta al público los dos primeros sábados de junio.

En la plaza Mayor de Liétor destaca su fuente de tres caños cubierta de coloridos azulejos y la iglesia de Santiago Apóstol, donde hay 3 museos: el arqueologico, el etnografico y el religioso. En el exconvento de los Carmelitas Descalzos, declarado Bien de Interés Cultural, se puede visitar la cripta donde hay varias momias que corresponden a frailes y gente del pueblo. Justo al lado del edificio es donde está el lavadero de El Ramblón.

Para disfrutar de las increíbles vistas del río Mundo puedes acercarte hasta el mirador del Pilancón, situado junto a la homónima cueva.

Letur

Por Pedro Oliva

También situado en la sierra del Segura, Letur es conocido como el pueblo del agua. Por él pasa un arroyo y, en su centro de trazado mudéjar –declarado Conjunto Histórico Artístico–, hay un sinfín de fuentes. Como la de Los músicos, que nos recuerdan a unas cataratas.

Si viajas a Letur en los meses más cálidos, te encantará saber que en el centro del pueblo hay un oasis. Se trata del charco de Las Canales, una piscina natural donde está permitido el baño.

Antiguamente, para gestionar el agua, estaba el arco de las Moreras, que funcionaba como acueducto. Si lo cruzamos iremos a parar a la cuesta de los Molinicos, una calle empinada llamada así porque en ella hay tres molinos harineros del siglo XVI.

Perderse por el casco urbano es un placer, con sus estrechas calles con pasadizos, sus edificios blancos y de piedra.

Yeste

Por franciscojose

Por encima del pequeño entramado de calles y edificios de Yeste destaca su castillo. Una fortaleza medieval del siglo XI donde vivió la Orden de Santiago, los militares, y que sirvió de cárcel. En su interior, hoy se puede conocer la historia medieval del pueblo y ver algunos utensilios expuestos de la época.

En su centro histórico también está el convento de San Francisco, que ofrece unas bonitas vistas al castillo y a la iglesia. Así como la iglesia de la Asunción, en la que destaca el reloj de su campanario. Otro lugar de interés es el palacio de la Vicaría, donde residieron los vicarios de la Orden de Santiago

Yeste está rodeado de maravillas naturales. Desde el pueblo podemos cruzar el puente de la Vicaría, sobre el río Segura; y acercarnos hasta el embalse de Fuensanta o hacia el valle del río Tus.

Nerpio

Por Turismo de Castilla-La Mancha

Nerpio es el municipio más meridional de Albacete, de ahí a su carácter fronterizo, pues está muy próximo a Murcia, Granada y Jaén. Uno de sus mayores atractivos es el Parque Cultural de Nerpio, un museo al aire libre donde conocer su arte rupestre, la fauna y flora de la zona, su geología, historia, etnografía, etc. Desde su castillo de Taibilla, antiguamente se protegían de las invasiones. Fue construido durante los siglos XI y XV junto al homónimo río.

Otro de sus atractivos es la cantidad de arte rupestre que se pueden encontrar en los alrededores. Algunos de los más conocidos son los abrigos de la Hoz, el de Viñuela y el de los Ídolos y sobre todo el abrigo de Solana de la Covachas

En el Torcal de las Bojadillas, las representaciones fueron realizadas con plumas de aves. Un trazo único en Europa occidental que está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Alcalá del Júcar

Por Turismo Castilla-La Mancha

Encaramado en una roca sobre la hoz del Júcar, Alcalá del Júcar es uno de los pueblos más pintorescos de Albacete. Desde su castillo, de origen árabe y construido entre los siglos XII y XIII, se puede ver todo el pueblo, cuyas casas blancas descienden de forma escalonada por la montaña.

Alcalá del Júcar forma parte de la asociación Los pueblos más bonitos de España. En él se puede visitar la parroquia de San Andrés –uno de los edificios más significativos–, la plaza de toros y la ermita de San Cristóbal. También hay viviendas excavadas en las rocas y cuevas como la de Masagó, el Diablo y el Garadén.

Debido a su cercanía al río, en Alcalá del Júcar se pueden realizar actividades de aventura como rafting, barranquismo, espeleología y kayak.

Alcaraz

Por Turismo de Castilla-La Mancha

Situado en la homónima sierra, el pueblo de Alcaraz se caracteriza por guardar entre su patrimonio el legado de la época medieval y de la renacentista. Su centro neurálgico es la plaza Mayor, donde en primavera se organiza un mercado medieval.

En esta plaza porticada también es donde están algunos de los edificios más importantes del pueblo, como la iglesia de la Trinidad. Junto a ella se levantan las imponentes torres de la Trinidad y el Tardón, la imagen más emblemática del pueblo.

En la plaza también está el Ayuntamiento y las tres lonjas: la de Santo Domingo, la de Regatería y el Alhorí. Un paseo por su calle Mayor nos permitirá contemplar esa mezcla arquitectónica de las dos épocas, así como visitar la iglesia de San Miguel, ver la casa de los Galiano y la casa de los Guerrero.

En los alrededores podemos acercarnos hasta el acueducto y a las ruinas del castillo de Alcaraz.

Chinchilla de Montearagón

Por Mik Man

El imponente castillo sobre el cerro de San Blas será lo primero que veamos según nos acercamos a Chinchilla de Montearagón. Esta fortaleza, que data del siglo XV pero se cree que tiene bases de origen íbero y romano, está situada en un lugar estratégico.

Justo debajo está el pueblo, de trazado medieval y que aún conserva sus populares casas cueva debajo de la muralla. Las chimeneas blancas que sobresalen de ellas no pasan desapercibidas para el visitante.

Algunos monumentos de interés que se pueden visitar en Chinchilla de Montearagón son la iglesia de Santa María del Salvador, situada en la plaza Mayor junto con la torre del Reloj y el Ayuntamiento; la casa de la Tercia, de estilo renacentista; y el convento de Santo Domingo, donde hay varias exposiciones.

Una buena época para visitar Chinchilla de Montearagón es cuando se celebra el Festival de Teatro Clásico Ciudad de Chinchilla.

Almansa

Almansa

Por Marc Venema

Limitando con la Comunidad Valenciana y con la Región de Murcia está Almansa. Un municipio cuyo monumental castillo situado en el cerro del Águila tenía como objetivo controlar la frontera entre los reinos castellanos y árabes.

A sus pies comienza su casco urbano, compuesto de pequeñas calles, plazoletas y casas blancas y de piedra. Entre ellas destaca el palacio de los Condes Cirat, que hoy es la sede del Ayuntamiento; el convento de las Angustias, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el puente de Carlos IV y la torre Grande.

En sus alrededores podemos realizar la ruta del Cuco de los Garganchines. Un conjunto de construcciones de piedra que antiguamente eran el refugio de los pastores. O acercarnos a la ermita de Belén o al embalse de Almansa, uno de los más antiguos.

Caudete

Por Turismo de Castilla-La Mancha

Caudete está en el Corredor de Almansa, en el histórico camino romano Vía Heraclea, el más largo de Hispania. Debido a su situación estratégica, la localidad ha conservado la riqueza arquitectónica de diferentes épocas. Su fortaleza es de origen medieval y estilo musulmán. Igual que el centro de la villa, con su entramado de estrechas calles.

En la iglesia de Santa Catalina se puede apreciar el estilo gótico aragonés; en el convento de las Carmelitas el barroco; en la iglesia de San Francisco el neomudéjar; y en la plaza de toros –otro de los edificios que más llaman la atención de Caudete– el estilo levantino. Un edificio de gran interés es el Santuario de Ntra. Sra. de Gracia, un magnífico templo construido entre 1741 y 1758 y dedicado a la Patrona. El origen de edificio está asociado a la “leyenda del pastor Juan López”.

En sus alrededores está la sierra Oliva, compuesta de frondosa vegetación y que ofrece al visitante unas increíbles vistas de la zona.

Casas rurales en Albacete

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