Magazine NaturalezaParques Naturales Somiedo a otro ritmo: 6 planes para disfrutar en familia del paraíso asturiano de montaña

Somiedo a otro ritmo: 6 planes para disfrutar en familia del paraíso asturiano de montaña

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Por Raúl Ortega

Reserva de la Biosfera por la UNESCO desde el año 2000, el Parque Natural de Somiedo es una visita relegada a un segundo término en Asturias, desbancado por otro gigante natural de gran belleza: los Picos de Europa. Sin embargo, Somiedo sorprende a quien se aventura a conocerlo con sus paisajes y su arraigo a las tradiciones de montaña.

En Somiedo encontrarás largas sendas que conducen a lagos de aguas color esmeralda, rica gastronomía de pueblo, vacas en libertad cruzando la calzada. Descubrirás un destino familiar con infinitas posibilidades. Eso sí, pisa el freno, porque Somiedo con niños se disfruta a otro ritmo: con mucha calma.

1. Empieza por el Ecomuseo de Somiedo

Por Imag3s

La mejor manera de comenzar a explorar Somiedo es contextualizar la visita y para ello nada mejor que entrar en el universo rural del Ecomuseo de Somiedo. Se compone de dos espacios situados en aldeas diferentes, el primero en Caunedo, donde entrar en contacto con los trabajos agrícolas, los oficios tradicionales y la trashumancia. Es una galería etnográfica ubicada en la antigua escuela del pueblo, ideal para conocer cómo vivían los ganaderos y sus familias. Para palpar la esencia del rural asturiano.

El segundo de estos espacios museísticos, quizá el más atractivo, es el de Veigas, un diminuto pueblo del valle de Saliencia donde se conservan tres casas de piedra con el techo de cubierta vegetal. Son los llamados “teitos”, viviendas tradicionales de Somiedo en las que se alojaban personas y animales en un mismo espacio. Los teitos eran también las construcciones donde pernoctaban los vaqueiros de alzada, dedicados a la cría de ganado vacuno, que en los meses de verano subían a las brañas de Somiedo y vivían allí hasta la llegada del invierno.

2. Duerme en un teito tradicional

Por Miguelssm

Vistos los teitos, ¿qué tal la experiencia de dormir en uno? En el Cámping Lagos de Somiedo, situado en el pueblo de Valle del Lago, disponen de seis teitos decorados a la manera tradicional, con chimenea incluida y útiles de cocina, en los que los más pequeños de la casa se sentirán como auténticos vaqueiros de alzada.

Estas curiosas construcciones están muy solicitadas: si no consigues hacerte con una reserva, las numerosas casas rurales de la zona son otra opción de alojamiento respetuosa con el entorno a tener en cuenta.

3. Haz una ruta de senderismo por el parque

Por Svetlana Zhukova

Son muchos los puntos de Somiedo a los que se puede llegar en coche, pero la mejor y única forma de conocer los rincones mas bonitos del parque natural es caminar. Somiedo tiene una buena oferta de rutas, pero las que más se adaptan al tranquilo paso de un niño son la del Lago del Valle y la de la Braña de Sousas.

La primera propuesta, que conduce al Lago del Valle, son 12 kilómetros de ruta circular que se pueden realizar andando o en BTT, aunque no es accesible con sillas infantiles, por lo que se recomienda para niños a partir de 7-8 años aficionados a caminar. Bien señalizada, pasa por algunos teitos, cascadas y paisajes dignos de una postal suiza hasta alcanzar el Lago del Valle, el más extenso de Asturias, encajado a los pies de un circo glaciar.

La segunda ruta, que parte como la anterior del pequeño pueblo montañés Valle del Lago, asciende a la Braña de Sousas combinando en el recorrido la naturaleza con la etnografía. Es un trayecto más breve, apenas 6 kilómetros que se pasan volando, cruzando hayedos y robledales, refrescándonos en pequeñas cascadas hasta alcanzar la braña. Sus magníficos teitos aparecen ante nuestros ojos desperdigados con gracia por la morrena de un circo glaciar.

A la famosa Braña de Pornacal, que lo es por ser la más grande y mejor conservada de las brañas de Somiedo, se llega en una breve pero intensa ruta con una subida importante, por lo que no es aconsejable hacerla con los más pequeños. Si aún así te decides, echa un vistazo obligado a su punto de inicio, Villar de Vildas, declarado Pueblo Ejemplar de Asturias en 2014 por poner en valor las costumbres rurales y conservar su arquitectura tradicional, su esencia de pueblo.

Otro sendero recomendado para niños es la llamada Senda accesible, que parte de Pola de Somiedo en un recorrido lineal de 4 kilómetros entre ida y vuelta. La senda se puede hacer con silla de ruedas y sillas infantiles, por lo que no hay excusa para visitar Somiedo: es una zona perfecta para todos los públicos. Este paseo tiene premio: observar buitres leonados desde el mirador de la Malva, el punto final de la ruta.

¿Y los lagos de Saliencia?

Por Miguelssm

Es nombrar el Parque Natural de Somiedo y venir a nuestra mente la idílica imagen de los lagos de Saliencia.

Porque sí, la ruta hacia los cuatro lagos -Lago de la Cueva, Lago Almanegra, Lago Cerveriz, Lago Calabazosa- es la más frecuentada de Somiedo, y también una de las más agradecidas. Pero hablamos ya de 14 kilómetros sólo de ida y de un desnivel mayor que en las anteriores y esto la convierte en una aventura más exigente y menos accesible para el público en general.

¿Significa esto que no puede hacerse esta ruta con niños? En absoluto. Lo recomendable, en caso de no poder completarla, es realizar un sólo tramo, por ejemplo el que lleva desde el Alto de la Farrapona hasta el primer lago, el de la Cueva. A través de esta breve caminata de unos veinte minutos disfrutaremos de la esencia de Somiedo, de uno de sus miradores más espectaculares, el de Peña de la Cueva, y de sus omnipresentes teitos. El lago de la Cueva no se queda atrás en belleza, con sus aguas de un color casi irreal que cuesta definir, entre verde esmeralda y azul turquesa. No dejes de rodearlo por el sendero que lo circunda.

Si los más peques se sienten dispuestos a seguir caminando, adelante. Si no, está visto lo más característico de Somiedo: lagos, teitos, paisajes que dejan sin habla y muchas vacas paciendo en sus laderas. Conviene no acercarse a ellas: aunque pacíficas, si te atreves a molestarlas pueden echar a correr hacia tí con toda su envergadura que, te aseguro…¡no es poca!

4. Corre al encuentro del oso pardo

Por Juan Aceituno

Como cualquier actividad que busque la observación de animales en libertad, el avistamiento del oso pardo cantábrico, uno de los últimos grandes mamíferos que quedan en Europa, debe hacerse de forma responsable. Estos animales, que en la Cordillera Cantábrica se encuentran en número cercano a los 380 ejemplares, llegan a pesar hasta 100 kilogramos y miden dos metros de largo, en el caso de los machos. No es poca cosa.

Para encontrar osos en Somiedo y aumentar las posibilidades de disfrutar de su presencia es mejor visitar el parque en primavera, cuando bajan a comer brotes nuevos de plantas o a retozar en los pastizales, aunque también pueden verse en otras épocas del año. La observación puede hacerse por libre, provistos de unos buenos prismáticos, siempre en los puntos habilitados para ello que respetan las distancias y la normativa, como el del pueblo de Gúa, próximo a Pola de Somiedo. En esta actividad pueden participar niños pequeños, cosa que no sucede en gran parte de las rutas organizadas, que exigen una edad mínima de 12 años.

Tiene su lógica. Esperar durante mucho tiempo al amanecer o al atardecer (los mejores momentos del día para localizar osos) en la misma posición, en silencio para no interferir con la actividad del animal, no es apto para cualquiera. Pero si se logra mantener el interés, el avistamiento del oso pardo es una aventura tan educativa como fascinante que ayuda a preservar esta especie y a fomentar el turismo responsable en la zona.

5. Visita la Central Hidroeléctrica de la Malva

Por EDP

La primera gran planta de generación eléctrica de Asturias, sostenible y ubicada en una Reserva de la Biosfera. ¿Cómo te quedas? Es La Malva, la central que, en lugar de usar carbón, se valía de la fuerza del agua para “fabricar” energía eléctrica.

Para visitar La Malva es necesario reservar una visita guiada. Es un recorrido enfocado al público infantil, con vídeos sobre la historia de la central y paradas en la sala de turbinas y el taller de reparaciones, todo muy interactivo. El edificio exterior, de corte industrial, recuerda a una novelesca estación de tren. En sus alrededores, para aprovechar la visita, se puede caminar hasta las hoces del río Somiedo en un camino plagado de hermosas cascadas.

6. Recorre Pola de Somiedo

Por Carmenmoran

No hay mejor lugar para instalarse cerca del parque que Pola de Somiedo. Este pequeño pueblo se encuentra cerca de todo: de la entrada del parque, de los principales puntos de observación de osos pardos, del Ecomuseo de Veigas, del comienzo de las rutas de senderismo…

Además de admirar su arquitectura tradicional, en la que destacan un par de hórreos, en Pola de Somiedo están dos de los grandes núcleos de información de la zona: el Centro de Interpretación Somiedo y el Oso y el Centro de Interpretación del Parque Natural de Somiedo, donde se encuentra, además, la Oficina de Turismo. Y los principales bares y restaurantes, claro, donde hartarse a cachopo, a fabada y a sidrina.

La visita al Parque Natural de Somiedo finaliza aquí. O no. Es posible que decidas regresar. Son incontables los senderos que transitar, los pequeños pueblos en los que pararse a conversar con sus gentes y los paisajes que disfrutar en este paraíso terrenal en el que el tiempo corre a tu favor, porque transcurre más lento de lo normal, a otro ritmo.

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