Con más de 200 años de historia y envuelta entre la naturaleza autóctona de la isla, aparece Cas Catalá Sant Jordi, casa ibicenca familiar con personalidad propia construida en un magnífico enclave en la localidad de Sant Jordi de Ses Salines.
Sus características le confieren un estilo propio y un carácter típico en las casas de campo inigualable con anchos muros de piedra, un porche con vigas