Una casita en la montaña oriental de León que nos recuerda cómo vivieron nuestros antepasados. La madera, la piedra y las vistas desde el corredor, situado en lo más alto del pueblo, nos permiten disfrutar del presente y el futuro sin olvidar el pasado
El alojamiento
Tiene dos habitaciones, 4 camas, una zona de trabajo, dos baños con ventana completamente equipados y un salón-cocina