Tradicionales, bohemios, de antigüedades, más o menos conocidos… Sean como sean, los mercados siempre son la pieza clave de cualquier viaje. Ahí, frente a nosotros, el color, los sabores, la luz, el trasiego de lo cotidiano, las tradiciones nos hablan del lugar mejor que cualquier guía. Por eso, en toda ruta hay que guardar siempre tiempo para aventurarse por los mercados igual que por los museos. Si viajas a Portugal, estos son de obligada visita.