- Terraza
- Jardín
Casa Mínima
Pisueña, Cantabria
(0)
Alojamiento entero
6 personas
2 dormitorios
4 camas
Descripción del alojamiento
Casa Mínima, Valle del Pisueña, Cantabria
Hay una diferencia entre una casa rural y una casa que ha vuelto a ser casa. Casa Mínima era una ruina, una antigua cabaña pasiega de casi cien años, y de ahí partimos: no a imitar lo rural, sino a recuperarlo con los mismos materiales que ya estaban aquí. Piedra, cal, madera. Nada añadido que no perteneciera al lugar.
La restauración sigue el estándar Passivhaus, así que la temperatura interior se mantiene estable todo el año, sin ruido de instalaciones ni artificios visibles. Las vigas originales, recicladas, forman parte del mobiliario. Es una casa silenciosa en el sentido literal: gruesos muros de piedra que aíslan del frío, del calor y del ruido de fuera.
Dentro, cocina, comedor y salón comparten un mismo espacio abierto, con grandes ventanales que acercan el valle hasta el sofá. Dos dormitorios pensados como refugio, no como habitaciones de paso, acogen hasta cuatro adultos, o hasta seis si dos de ellos son niños. Dos baños completos y un aseo. Fuera, un patio de losas de piedra recuperadas hace de umbral entre la casa y los prados: el sitio donde de verdad se pasa el tiempo, con los Valles Pasiegos como único horizonte.
La finca privada de 20.000 m² rodea la casa por completo, dentro de un espacio protegido Natura 2000. No hay vecinos, ni tráfico, ni cobertura de fondo constante: solo el valle, el río cerca y el ritmo de un lugar que lleva siglos siendo pasto y bosque.
Alrededor, el valle invita a moverse: caminos que suben entre prados y bosque, el río cerca para bajar a refrescarse, pueblos pequeños donde parar sin prisa. Y siempre, al volver, el patio y la casa esperando, con su silencio y su temperatura estable.
Hay una diferencia entre una casa rural y una casa que ha vuelto a ser casa. Casa Mínima era una ruina, una antigua cabaña pasiega de casi cien años, y de ahí partimos: no a imitar lo rural, sino a recuperarlo con los mismos materiales que ya estaban aquí. Piedra, cal, madera. Nada añadido que no perteneciera al lugar.
La restauración sigue el estándar Passivhaus, así que la temperatura interior se mantiene estable todo el año, sin ruido de instalaciones ni artificios visibles. Las vigas originales, recicladas, forman parte del mobiliario. Es una casa silenciosa en el sentido literal: gruesos muros de piedra que aíslan del frío, del calor y del ruido de fuera.
Dentro, cocina, comedor y salón comparten un mismo espacio abierto, con grandes ventanales que acercan el valle hasta el sofá. Dos dormitorios pensados como refugio, no como habitaciones de paso, acogen hasta cuatro adultos, o hasta seis si dos de ellos son niños. Dos baños completos y un aseo. Fuera, un patio de losas de piedra recuperadas hace de umbral entre la casa y los prados: el sitio donde de verdad se pasa el tiempo, con los Valles Pasiegos como único horizonte.
La finca privada de 20.000 m² rodea la casa por completo, dentro de un espacio protegido Natura 2000. No hay vecinos, ni tráfico, ni cobertura de fondo constante: solo el valle, el río cerca y el ritmo de un lugar que lleva siglos siendo pasto y bosque.
Alrededor, el valle invita a moverse: caminos que suben entre prados y bosque, el río cerca para bajar a refrescarse, pueblos pequeños donde parar sin prisa. Y siempre, al volver, el patio y la casa esperando, con su silencio y su temperatura estable.
Distribución camas
Casa completa
Dormitorio 1
1 individual pequeña
1 king size
Dormitorio 2
1 individual pequeña
1 king size
Características y servicios
Exterior
Interior
- Aire acondicionado
- Calefacción
- Baño en habitación
- Cocina
- Microondas
- Lavavajillas
- Lavadora
- Sala de estar
- Comedor
Lugares de interés
Casa Mínima se encuentra en el valle del Pisueña, abierta a los valles de Miera y Pas, con hayedos, cascadas, brañas y rutas de senderismo que cambian con las estaciones. Cerca, en Puente Viesgo, las cuevas de Monte Castillo guardan arte rupestre de hace más de 30.000 años, Patrimonio de la Humanidad.
En su finca privada de más de dos hectáreas, con prados, bosque autóctono y dos ríos con cascada, la naturaleza marca el ritmo de la estancia, ofreciendo silencio y protección.
En Casa Mínima, el verde de los valles y el azul del Cantábrico están más cerca de lo que imaginas
Puedes amanecer entre montañas y, en menos de una hora, sentir la brisa del mar en una playa salvaje. Dos mundos en una misma estancia.
Ubicación
Dirección: El Carrascal, parcela 394, polígono 5 - Pisueña (Cantabria)
Coordenadas: Latitud 43.191363193216 - Longitud -3.766714074097
Opiniones
Comparte este alojamiento
Nº de registro
- Este alojamiento está gestionado por un comerciante profesional.
- Nº de registro de turismo: G-12652
¿Todavía no has encontrado alojamiento?
Seguir buscando
