Alojarte en una casa rural que utiliza energías renovables es una forma genial de viajar de forma respetuosa con y por la madre Tierra. ¿Te sumas al movimiento renovable?

¿Quién no ha pensado alguna vez “esta vida no es para mí”? Si detestas la contaminación de la ciudad, su ajetreo y la masificación de gente puede que tengas que plantearte mudarte a una ecoaldea.