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El Turista rural de verano

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Según los últimos datos anuales de la Encuesta de Movimientos Turísticos de los Españoles (FAMILITUR 2011) existe una tendencia a renunciar a viajes de puente y fin de semana y concentrarlos en periodos vacacionales (verano, Semana Santa y Navidad). Por otro lado, en 2011 sólo el 16,8% del turista nacional se decantó por algún destino extranjero para las vacaciones de verano. Por ello, el análisis del peso del turismo rural en la época estival merecía una especial reflexión en el Observatorio del Turismo Rural. Este informe permite profundizar en cómo son los viajeros rurales de verano, desde su perfil sociodemográfico hasta analizar algunas de las cuestiones básicas sobre su comportamiento y su relación con las nuevas tecnologías. Las reflexiones realizadas sobre la infografía que define a este tipo de turista abordan algunas cuestiones clave:

Infografía. El turista rural de verano

Cómo es el turista rural estival y sus preferencias

Según las respuestas aportadas por los turistas rurales que han participado en el estudio, aquellos que prefieren el verano para realizar sus estancias responden a un perfil familiar, en el que predominan las personas de entre 41 y 50 años que escogen alquiler íntegro en lugar de por habitaciones. De estos datos se puede deducir que se trata de familias jóvenes que requieren alojamientos preparados para realizar actividades con niños y equipados con las comodidades necesarias para unas vacaciones en un entorno controlado, donde se disfrute de privacidad y sea apto para los más pequeños. Estos datos coinciden con los arrojados por el Observatorio en el estudio “Las familias, principales clientes del turismo rural”, donde los propietarios indicaban también que las familias con niños son su principal cliente.
Tampoco es de extrañar que este tipo de turistas tiendan a realizar las reservas con una anterioridad superior al mes previo a la estancia, puesto que es una decisión familiar en la que los días disponibles para hacer las vacaciones se conocen con antelación y la elección puede conllevar cierto tiempo.
En cuanto a los aspectos que más influyen en la toma de decisiones, el turista rural escoge en verano destinos y alojamientos en base al encanto natural de la zona (como indican el 86,6% de encuestados), aunque sin dejar de lado el precio (83,1%). Estos datos encajan con las variables que tiene en cuenta una familia y es que, al margen de la belleza del entorno, el gasto tiende a estar más controlado por tratarse de las vacaciones de varias personas. Por eso el turismo rural proporciona una excelente relación calidad-precio para este nicho de mercado.
Respecto a los destinos elegidos para estos “veraneantes rurales” los resultados señalan a Asturias, Cantabria y Castilla y León como favoritos. Se trata de lugares donde hay una gran riqueza paisajística con temperaturas agradables en verano y multitud de actividades para hacer en familia. En el lado opuesto encontramos a Murcia, Valencia y Madrid, tres comunidades que no gozarían de tantos atractivos para este perfil de cliente.

Aspectos que más valora el turista rural estival

A la hora de decidir el alojamiento que más se ajusta a sus necesidades, el veraneante rural se informa a través de la propia página del alojamiento (85,8%) y de los portales especializados (77,2%). Sin duda, la búsqueda inicial lleva al turista al portal y de allí a la web del establecimiento, donde profundiza sobre los aspectos más importantes para su toma de decisiones. Entre ellos, el Observatorio del Turismo rural revela que los que más le interesan son las fotografías (74,1%), tanto del establecimiento como del entorno, y actividades que se ofrecen alrededor. También consideran relevante la información del precio (57,2%) y las descripciones que se ofrecen (38,2%), con las que el viajero amplía la información que puede ver a través del contenido visual disponible en el portal y en la web. Sin embargo, las opiniones que existan del alojamiento (36,4%) o la información sobre la ubicación del mismo (19,4%) son, a priori, menos importantes, aunque seguramente en la recta final de la toma de decisiones adquieren mayor relevancia.
Una vez el viajero ya está alojado en la casa rural, hay ciertas cuestiones que resultarán definitivas para que alcance una mayor o menor satisfacción. Según los resultados del estudio, la principal sería el factor limpieza, opción que han marcado 9 de cada 10 turistas rurales de verano. Este dato cobra especial importancia si se tiene en cuenta que este turista suele viajar en familia, lo que comporta que estén especialmente preocupados por la salubridad del entorno en el que sus hijos van a pasar estos días de recreo. El segundo elemento más valorado es el confort, buscando combinar las ventajas de sentirse como en casa estando fuera. La opción de vivir en el campo con las comodidades de la ciudad es una tendencia que cada vez está cobrando fuerza y es lógico que sea aún más prioritaria en periodos vacacionales largos. Y todas estas condiciones, además, deben darse en un lugar donde el paisaje o el entorno acompañe, ya que esta es la tercera característica más valorada por los viajeros.

Después de la estancia

Uno de los aspectos que el Observatorio del turismo rural tiene especial interés en conocer es el uso que, tanto viajeros como propietarios, hacen de las valoraciones y opiniones en internet. En este caso, 8 de cada 10 veraneantes rurales acostumbran a valorar los alojamientos, siendo la página web del alojamiento el lugar preferido para hacerlo. Este dato también concuerda con el hecho de que este tipo de turista responda principalmente al perfil de familias, puesto que éstas son grandes usuarias de foros y búsquedas de opiniones. En este sentido, creemos que es fundamental hacer reflexionar al propietario sobre la importancia de realizar una buena gestión de su reputación online, para poder dar respuesta a clientes actuales y futuros sobre sus críticas y además mejorar gracias ellas. El informe sobre Gestión de la reputación online publicado en el Observatorio al respecto puede dar muchas pistas sobre la situación actual del sector.
Por otro lado, es destacable el hecho de que el turista rural no suele repetir estancia en el mismo alojamiento, como indican el 72,8%, algo que no es de extrañar en el período vacacional estival, dado que es la época del año en que la mayoría de viajeros aprovecha para conocer nuevos destinos. Seguramente, el casi 30% restante prioriza las garantías que un establecimiento le da respecto a cumplir todas sus expectativas de vacaciones familiares al hecho de probar cosas nuevas. Por otro lado, nos encontramos con que los propietarios sí hacen un esfuerzo por provocar dicha repetición, puesto que el 48% de los veraneantes indican que el responsable del alojamiento mantiene el contacto con ellos a través del email. Este dato es especialmente relevante y apunta a necesidad del sector tiene de mejorar sus técnicas de aproximación a las herramientas de marketing online, siendo la fidelización una de sus grandes asignaturas pendientes. Dada la dificultad de conseguir que el viajero repita estancia, mucho más en la época estival, es necesario que el propietario tome conciencia de cómo conquistar y preservar a su cliente antes, durante y después del viaje. De este modo, si éstos no repiten, al menos pueden proporcionar buenas referencias y prescribir el alojamiento.

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