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63 Alojamientos en Ribadesella

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Últimas opiniones en Ribadesella

Repetiremos seguro!!! Muy recomendable!!

Repetiremos seguro!!! Muy recomendable!!

Marco Castro

Con Chus nos vamos con una nueva miembro de la familia porque nos ha cuidado desde el primer dia como si fuesemos sus nietos! No nos ha faltado de nada y nos ha preguntado preocupandose por todo desde el primer dia. A la casa no le falta un detalle y el patio un lugar espectacular para disfrutar de una buena barbacoa. La cocina muy completa y la ducha con una presion y un agua supercalentita. Muchisimas gracias por estas vacaciones tan agradables Chus!!

Fantástica!!

Fantástica!!

Lucia de Castro de Penaranda

Está en un sitio muy tranquilo, con unas vistas increíbles. Además nos sorprendió la atención al detalle y lo bien equipada que estaba la casa, sobre todo la cocina. Estuvimos comodísimos y nos dieron muy buenas recomendaciones de la zona, en total una experiencia genial!!!!

Inmejorable

Inmejorable

Natalia Nalda

Hemos estado 10 días en Alloros 2 y no tenemos más que buenas palabras para este alojamiento y si anfitriona Noelia. La casa es maravillosa perfecta para dos personas ,sitio ideal para desconectar y descansar y a la vez perfecto para ir a cualquier lugar,con el plus del jardín q nuestro perrete a disfrutado a tope. Gracias Noelia por tu amabilidad y disponibilidad, sentirte como en casa no es fácil y aquí sientes tu hogar desde el principio. Gracias y un abrazo, seguro nos volveremos a ver

comoda como en tu casa

comoda como en tu casa

Ana Andras

El entorno es mas bonito de lo que aparece en las fotos. La casa es muy comoda, con espacio para toda la familia, muy bien equipada, no he hechado de menos nada. Me he encontrado como si estuviera en mi casa. Esta zona de Asturias es bellisima con muchos sitios que visitar tanto playas o montaña. Los propietarios me dieron unas recomendaciones geniales, he estado 3 semanas que se pasaron rapido, me falto sitios de visitar .

Un lugar especial!!

Un lugar especial!!

Marta

Hemos pasado 6 noches en la casa con unos amigos y los niños y hemos estado fenomenal,el jardín perfecto para que los niños estén jugando y la casa está situada en un lugar privilegiado ,además en 20/25 min puedes estar en la playa . Verónica,la casera,ha tenido muy buen trato desde el principio y para facilitar más las cosas tiene una tienda detrás de la casa con todo tipo de productos riquísimos. Muchas gracias.

 Muy recomendable

Muy recomendable

PILAR YUS

Hemos quedado encantados de la casa, limpia y acogedora, con un maravilloso jardin y una dueña muy amable, repetiriamos sin dudarlo

Ribadesella, la joya rural del Cantábrico

Pocas localidades condensar todos los atractivos del mar y la montaña manteniendo el encanto y singularidad de las zonas rurales como Ribadesella. 

Pero es que, además, en esta coqueta localidad rural encontrarás mercadillos, callejuelas de piedra, iglesias románicas y plazuelas llenas de bares y restaurantes donde sentarte tomar algo. 

Cercada por montañas, playas y acantilados, Ribadesella tiene una ubicación privilegiada en un entorno natural lleno de posibilidades.

La localidad está dividida por el precioso estuario del río Sella; las dos orillas urbanas de la localidad se comunican por un puente sobre este río. 

En la zona este se localiza el casco histórico y las calles centrales de la Gran Vía, donde se encuentran buena parte de los locales comerciales y de ocio de Ribadesella. 

Uno de sus puntos neurálgicos se encuentra en las inmediaciones de la Plaza de la Iglesia; un espacio muy concurrido en verano y donde abundan las sidrerías, cafeterías y tiendas. Además, el casco antiguo está peatonalizado, lo cual favorece poder pasear sin ruidos ni contaminación.


Pasea cerca de aguas llenas de historia

Es muy recomendable realizar un paseo por el río Sella, que separa la localidad en dos. Popularmente conocido como el paseo de Los Vencedores del Sella, este precioso pasaje discurre junto al río hasta el barrio del Cobayu y el área natural de la Mediana. 

En tus ojos se extenderá un vasto territorio llano como una pequeña joya fluvial, fértil y hermosa, que ha sido declarada recientemente Entorno Protegido. Y es que los matices del sol, con la vegetación y el agua moviéndose, confieren al paisaje un encanto especial.

Este paseo, debe su nombre a los numerosos piragüistas que lucharon por obtener trofeos y superarse a sí mismos a lo largo de la historia. Actualmente, además, puedes encontrar un gran monumento de dos piragüistas y una placa con los mejores de todos los tiempos.

Explora un puerto con aires de bulevar 

En los últimos tiempos la zona portuaria ha sido remodelada y, actualmente, combina la presencia de redes, barcos de pescadores y olor a mar con el glamur de un bulevar; pues el paseo turístico y comercial al pie del río contrasta graciosamente con el puerto. 

Así mismo, la desembocadura del Sella también ha sufrido una gran transformación; ha pasado de ser un refugio exclusivo de embarcaciones pesqueras típicas a compartir aguas con veleros de todo tipo que atracan en el puerto deportivo, ubicado en la orilla contraria al muelle tradicional. 

Te recomendamos que pasees por el popular Paseo de la Grúa. Un recorrido que resulta muy agradable, ya que caminando puede apreciarse una buena panorámica del casco urbano principal de Ribadesella y su hermosa Playa de Santa Marina.

Descubre una playa de aguas dulces y saladas 

En su vertiente oriental, la Playa de Santa Marina concluye en la llamada Punta del Arenal, donde la ría del Sella toma su última curva antes de desembocar al mar. Antiguamente este territorio servía paralelamente de zona de dunas, varadero de lanchas y solar de industrias balleneras. 

La posterior urbanización de la zona conocida hoy como “La punta” fue cambiando lentamente la fisonomía y uso de esta zona.

Pero los atractivos de la orilla del Sella son más que la propia playa y sus joyas arquitectónicas. Muy cerca se encuentran las cuevas de Tito Bustillo y el macizo de Ardines, antiguos asentamientos paleolíticos con numerosas muestras de arte rupestre que lo convierten en uno de los santuarios prehistóricos más importantes del mundo. 

¿Quién era el Tito Bustillo y por qué una cueva lleva su nombre? 

Esta increíble cueva fue descubierta en 1968 por el grupo de espeleología entre los que se encontraba Celestino Bustillo, popularmente conocido como “Tito Bustillo”. Días más tarde de haber descubierto la famosa cueva, "Tito" falleció en un trágico accidente de montaña y, en su honor, bautizaron la cueva con su nombre. 

Una de las particularidades de esta cueva es que está incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde julio de 2008. 

En la cueva, pintadas en rojo, actualmente todavía se pueden identificar la representación de vulvas de mujer, en una invocación prehistórica a la fecundidad. 

Más adelante, también se encuentran la cocina y utensilios del hombre prehistórico así como un gran caballo pintado en morado. 

Siguiendo la ruta, un poco hacía la izquierda de la galería, se encuentra la famosa sala de las pinturas. Caminando por ella dejamos atrás, a nuestra derecha, una cortada de unos veinte metros verticales por cuyo fondo discurre un riachuelo. En estas valiosas paredes podrás admirar algunas pinturas prehistóricas de más de 25.000 años de antigüedad. 

Saborea la mejor gastronomía de mar y tierra

Que en Ribadesella se come de diez es vox populi. Una de las principales particularidades de la gastronomía riosellana es que, a causa de su particular orografía, ofrece platos de mar y de montaña. 

Si tu pasión está entre los sabores del océano, la sal y las rocas marinas, los mariscos que te ofrece esta encantadora zona rural te fascinarán por su sabor. 

Además, en esta zona siempre se cocinan en estado natural; es decir, se cuecen en agua de mar, como manda la esencia culinaria de un plato muy fresco que no necesita condimentos. 

Podrás saborear los mejores percebes, la langosta, el centollo, el bogavante, el buey de mar, la andarica, las lapas o los erizos de mar, entre muchas otras delicias marinas. 

Y, como no podría ser de otra manera, hay que regar cualquier escapada rural en Asturias con la mejor sidra del país. Los asturianos se refieren al viejo arte de beber sidra como “tomar un culín”. 

Desde tiempos remotos, “tomar un culín” es un acto social, cargado de rito y con la única meta de conversar y pasar un buen rato. Lo más usual es hacerlo en alguna de las múltiples sidrerías que salpican todo el territorio y que, con el paso de los años, se han convertido en un lugar esencial de ocio. 

En su interior, suelen amontonar un buen número de cajas de sidra para que no decaiga el ánimo entre los comensales, pero también disponen de algunas tapas y aperitivos que sirven de base a esta deliciosa bebida asturiana.