5 rutas para descubrir en familia la magia del otoño en Terres de Mestral
Escrito por
22.09.2026
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6min. de lectura
Serra de Güena. Serres del Mestral. Pratdip, Baix Camp, Tarragona. Por: Rafael López-Monné
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Las Terres de Mestral son un paraíso para caminar sin prisas. Los senderos avanzan entre las montañas y el mar Mediterráneo y no sirven solo para ir de un punto a otro: regalan rincones escondidos, paisajes de postal y momentos de calma absoluta. Tanto si buscas un reto deportivo de montaña como un agradable paseo en familia, este territorio tiene opciones para todos los niveles.
Para aprovechar al máximo los colores del otoño, hemos seleccionado cinco rutas perfectas para hacer con niños. Todas ellas comparten tres características clave para dar una vuelta en familia: son circulares (no toca ir y volver por el mismo sitio), tienen una dificultad media-baja y ofrecen unas vistas panorámicas impresionantes. Ponte las botas y vive la aventura en Terres de Mestral.
La aventura de los dips
Entre Pratdip y Santa Marina una ruta permite conocer la leyenda de los “dips”, unos perros lobo negros y endemoniados que se dice que habitan en sus montañas y que solo se dejan ver, de vez en cuando, por la noche. Son 9,7 kilómetros y 368 metros de desnivel positivo entre bosques que en otoño se tiñen de tonos ocres, dorados y rojizos. Se tardan unas 3 horas y 45 minutos.
Es un sendero experiencial que transforma la excursión en un juego, con diferentes paneles y retos a lo largo del camino. Por ejemplo, hay que adivinar qué cabra se ha perdido, seguir el rastro de los “dips”, superar un laberinto entre vampiros siguiendo el viaje que hizo Onofre (conocido como “el Rey Vampiro de Pratdip”, que vivía en el castillo) a Hungría, resolver el orden de unos pictogramas en los alrededores de la ermita de Santa Marina y participar en un “quién es quién”. Aquí se puede consultar el recorrido.
Un buen momento para ir es el 31 de octubre y el 1 de noviembre, cuando se celebra la fiesta ‘Pratdip Llegendari’. Entonces el pueblo se llena de música, fuego, espectáculos, teatro y mucho misterio.
2. Tras la pista de las estrellas
Otro sendero experiencial que merece la pena vivir en familia parte de Vandellòs y son 7 kilómetros con 209 metros de desnivel positivo. Se recomienda reservar en la agenda unas 2 horas y 45 minutos para completar esta aventura que combina senderismo, historias y juegos interactivos; en este caso, alrededor de las constelaciones. Tocará estar atentos al suelo y a los paneles explicativos para no perder ni una pista.
Desde la plaza del pueblo parte hacia caminos agrícolas, en los que siguen los juegos: relacionar cinco herramientas con sus correspondientes oficios y encontrar monedas del tesoro, una de ellas en el núcleo deshabitado de Castelló, donde hay una estructura de juego infantil de gran formato diseñada con materiales sostenibles. Consulta aquí el recorrido.
3. Las leyendas de Sant Blai
En el pueblecito de Tivissa hay una aventura interactiva que rodea la ermita de Sant Blai. Se trata de una ruta de 4,7 kilómetros y 187 metros de desnivel positivo que fusiona el patrimonio natural con las leyendas y la botánica local. Ocupará unas dos horas a los participantes.
Como en los otros senderos experienciales, hay cinco estaciones en las que hay que resolver enigmas; mientras se camina no hay que hacer nada más que disfrutar, sin prisas, de los paisajes embrujadores que regala el otoño en esta zona de Terres de Mestral.
Para empezar, hay que enfrentarse a un mapa con muchos caminos que acaban en ermitas diferentes, de los que solo uno es correcto. Sigue con un juego visual y pedagógico sobre plantas medicinales locales que curan el dolor de garganta; un poco más adelante, hay que seguir su rastro, a lo ‘Hansel & Grettel’, para hallar las plantas.
Una de ellas está en el entorno de la ermita, donde la tradición popular cuenta que el obispo y médico San Blas salvó la vida de un niño que se ahogaba porque se le había clavado una espina de pescado en la garganta. Por este motivo, hoy se cree que el agua de la fuente que está junto al pequeño templo de Tivissa cura los males de garganta, tos y catarros. En la web de senderos experienciales se puede conocer este recorrido al detalle.
4. Ruta de la Platja del Torn
Es, posiblemente, la ruta que mejor resume eso de que en Terres de Mestral los caminos unen mar y montaña. Transcurre por l’Hospitalet de l’Infant y son casi 8 kilómetros con 200 metros de desnivel positivo. Sigue las señales del GR-92 desde la Oficina de Turismo hasta la plaza de la Marina, donde invita a caminar por el paseo marítimo hasta el Camping El Templo del Sol. Entonces comienza un sendero hasta la montaña de la Rojala, que está catalogada como Espacio Natural Protegido.
Continúa por un mirador con vistas impresionantes de las playas del Torn y de l’Hospitalet de l’Infant. Al llegar al aparcamiento de Cala Jostell, la ruta sigue el camino de Ronda y los puntos amarillos.
5. El Tomb de les Fonts
Esta propuesta sale de Pratdip en dirección al camino de Colldejou, siguiendo las indicaciones del PR-C 96. Son 4 kilómetros y permite explorar rincones en los que el agua se abre paso por barrancos, especialmente si ha habido lluvias otoñales. Atraviesa campos de cultivo y descubre la fuente de la Romiga. Vuelve al pueblo por el camino de la Dòvia, señalizado como PR-C 90.
Es una caminata tranquila para hacer senderismo con esencia mediterránea en la Serra de Llaberia. Aquí puedes descargar el mapa de rutas con este y otros trazados alrededor del pueblo catalán de los vampiros.
Camina, respira y descubre la magia de las Terres de Mestral, donde cada paso te lleva a un nuevo y cautivador paisaje. Si quieres planificar tu próxima escapada familiar y consultar todas las opciones y accesos a estas y otras excursiones, explora su buscador de rutas de senderismo.

Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.













