Un fin de semana en Alcalá la Real: los mejores planes en la frontera del Al-Andalus
Escrito por
23.09.2026
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El otoño tiñe de ocres y rojizos los paisajes, creando el escenario perfecto para descubrir un destino imprescindible: Alcalá la Real. Ubicada entre Granada y Córdoba, esta localidad luce una impresionante fortaleza medieval que se erigió como la última frontera de Al-Andalus. Prepárate para un viaje que combina el turismo cultural, las tradiciones, la hospitalidad y el sabor más auténtico de sus experiencias gastronómicas de «kilómetro cero».
🗓️ Sábado: viaje en el tiempo y sabores de la tierra
Empieza el día por el gran emblema de Alcalá la Real: el Conjunto Monumental de la Fortaleza de la Mota, antigua ciudad amurallada de Alcalá, que se erige imponente a 1.033 metros de altura. Su perímetro amurallado es uno de los más extensos de Andalucía y cuenta con tres líneas sucesivas de muralla y tres puertas de acceso (aunque la ciudad original tuvo hasta siete). No es una fortificación más: entre los siglos XI y XVI fue el límite con el Reino de Granada, convirtiéndose en “Llave, guarda y defendimiento de los Reinos de Castilla”.
Tras cruzar sus muros, podrás apreciar los vestigios de la vida medieval: antiguas carnicerías, el trazado urbano original con huellas de calles y casas, la alcazaba, el arrabal del Bahondillo (con sus viviendas y cuevas-bodega), un nevero tradicional, aljibes y la majestuosa Iglesia Mayor Abacial.
Tampoco te pierdas la Torre de la Cárcel, la Plaza Alta —que funcionó como lonja—, el pósito o almacén de grano, las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo de Silos y la galería de asedio, un fascinante conjunto de túneles subterráneos de 120 metros de recorrido, que sirvieron a las tropas del Rey Alfonso XI para la Conquista definitiva de la ciudad.
La visita del complejo acerca a los visitantes a los detalles de la vida en la frontera en una ciudad amurallada y permite ponerse en la piel de sus habitantes.
En otoño funciona el horario de invierno, que se aplica del 16 de septiembre al 30 de abril: abre de lunes a domingo de 10h a 18h (en verano, se amplía hasta las 19h).
La entrada general cuesta 8€ y hay una reducida de 4€ para niños entre 7 y 16 años y personas mayores de 65 (los menores de 6 años entran gratis). Está prohibida la entrada de animales de compañía.
El intenso recorrido por la historia de Alcalá la Real bien merece un descanso. Al mediodía, es el momento ideal para disfrutar de la gastronomía de proximidad:
- 🍺 Para los amantes de la cerveza: Si el día acompaña, puedes hacer una cata de cerveza artesanal con productos locales en Tierra de Frontera (¡el nombre no podía ser más acertado!). Recomendamos consultar los horarios (aquí su página web).
- 🍷 Para los que disfrutan de un buen vino: Opta por una visita con degustación a Bodegas Campoameno o Bodegas Marcelino. Contactad antes para comprobar la disponibilidad.
- 🧀 Para los más foodies: La Quesería Sierra Sur ofrece visitas a la fábrica y degustaciones. En su página web encontraréis el contacto para reservar la experiencia.
- 🫒 El oro líquido: Estamos en Jaén, así que no puede faltar el AOVE. Esencia Andalusí ofrecen visitas guiadas y catas y en Alcalá Oliva, además de degustaciones, invitan a conocer su curioso Museo del Aceite. Entra en sus páginas web para descubrir sus planes de oleoturismo.
Tras reponer fuerzas, el siguiente paseo histórico y cultural nos lleva al casco histórico. Una parada obligatoria es el Palacio Abacial, un edificio que data del año 1781 y actualmente acoge el Museo de la ciudad. Alberga colecciones únicas como el Tesorillo de Ermita Nueva, una joya califal del siglo X, y restos del yacimiento romano de la Domus Herculana.
Horario: abre de lunes a domingo de 10h a 18h y también prohíbe la entrada de animales de compañía.
🗓️ Domingo: desconexión rural en el barrio de las Cruces y entre rojos zumaques
Antes de volver a casa, queda mucho domingo otoñal por delante. Te proponemos dedicar este día a desconectar visitando el entorno de Alcalá el Real. Entre las vertientes del Guadalquivir y el Genil, abarca gran diversidad paisajística: lomas de cereal, sotos y arroyos, matorral bajo, los zumaques y, por supuesto, olivar. Algunos de los mejores miradores para gozar de vistas panorámicas están en el mirador de la Cruz del Rayo o las almenas de la Fortaleza de la Mota.
El alma rural más auténtica de la zona reside en sus 16 aldeas, cuyo encanto campesino contrasta con el carácter urbano y monumental de la ciudad. Destacamos lugares como San José de la Rábita, con un marcado carácter agrario; Ribera Baja, que esconde rincones preciosos relacionados con molinos hidráulicos para la molienda de trigo y de la aceituna; o La Pedriza, una joya que, hasta el siglo XVIII, se conoció como “Cantera Blanca”. Pero hay muchos más. Aquí podéis descubrir todas las aldeas.
Ahora bien, hay un imprescindible que no puede faltar en tu escapada: el barrio de las Cruces, con una personalidad única. Es un entramado urbano típico y humilde, con edificios de cal y piedra, con su interesante red de cruces y ermitas como Fátima, San Marcos y de la Verónica. Estas dos últimas son, además, un precioso balcón para contemplar la inmensidad de los alrededores de Alcalá la Real.
🍁 El otoño es la época ideal para el senderismo: las temperaturas son amables, no hace ni mucho calor ni mucho frío, y el paisaje se tiñe de una paleta cromática que enamora. Te recomendamos una ruta sencilla y circular: el sendero circular SLA-253 Los Zumaques (9,4 km / +195 m). Es magnético pasear entre zumaques, arbustos caducifolios y mediterráneos con un precioso color rojizo que tiñe el otoño.
Para completar el domingo: puedes cerrar el fin de semana con un paseo sin prisas por el coqueto centro histórico de Alcalá la Real y degustar sus tapas más típicas. Algunos manjares que no puedes dejar de probar son el lomo en aceite, el salchichón, los quesos de cabra, el arroz caldoso, la secretaria o los jarretes. Marídalo con buen aceite, vino y cerveza local.
😌 Si te has quedado con ganas de más…
Alcalá la Real no es un lugar de paso, es un destino para saborear a fuego lento y descubrir sin prisas. Si buscas un fin de semana donde el turismo cultural patrimonial, la naturaleza deslumbrante y la gastronomía de kilómetro cero se den la mano, esta joya de la frontera andaluza lo tiene todo para sorprenderte.
El otoño es una época ideal para conquistar la Fortaleza de la Mota, recorrer aldeas en las que parece que se ha parado el tiempo o brindar por la vida con su vino local. Puedes consultar todos los detalles, explorar más planes y gestionar tus reservas oficiales en el siguiente enlace: Descubre todo lo que puedes hacer en Alcalá la Real.
Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.













