¿Vacaciones en septiembre? Estas casas rurales son muy chulas para una escapada en pareja

Escrito por
01.09.2026
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8min. de lectura
La Dehesa Experiences, en Sierra Morena, Córdoba
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Cuando empiezan las clases, muchas parejas —y también quienes no tienen hijos— aprovechan para hacer esa escapada que en verano se complica por las masificaciones, los altos precios y las reservas completas. Septiembre no tiene nada que envidiar a agosto, pues tiene mucho que ofrecer.
Las temperaturas empiezan a dar un respiro, hay menos gente en los destinos más turísticos y, en muchos casos, también bajan los precios. Así que si este año todavía no os habéis ido de vacaciones, todavía hay tiempo para organizar un buen plan: elegir una casa rural bonita, hacer la maleta para dos y alargar el verano un poquito más.
Una cabaña con piscina en los Montes de Toledo (Toledo)
🏡 Pod House Toledo
Dormir en una pequeña cabaña de madera en mitad de los Montes de Toledo ya suena a buen plan, pero aquí hay un extra difícil de ignorar: una piscina infinity de agua salada. Pod House Toledo se encuentra en Hontanar, en una amplia finca en plena naturaleza y a pocos kilómetros de la “civilización”, por si después de tanta desconexión nos entra la necesidad de socializar.
La casa pertenece al complejo Cork Valley, que cuenta con varias cabañas para dos con dormitorio, cocina, salón, baño y terraza, además de jardín, barbacoa y acceso a la piscina compartida. Septiembre es un buen momento para aprovechar el entorno y acercarse al Parque Nacional de Cabañeros, recorrer los Montes de Toledo o descubrir lugares como el yacimiento de Malamoneda.
Como en un safari, pero con piscina privada (Córdoba)
🏡 La Dehesa Experiences

Hay escapadas rurales que consisten en una casa de piedra y una barbacoa. Y luego están las que parecen sacadas de un viaje muy lejano. La Dehesa Experiences está en Adamuz, en plena Sierra Morena, y sus alojamientos para dos parecen un safari de lujo: tienen cama king size, terraza y piscina privada. Además, el desayuno está incluido.
El entorno invita a salir de la piscina de vez en cuando: podéis hacer senderismo, montar en bici, descubrir los paisajes de Sierra Morena o reservar alguna de las actividades que propone el alojamiento: rutas en kayak, catas de vino u observación de estrellas.
Un jacuzzi en la habitación para no tener que salir demasiado (La Rioja)
🏡 El Mirador de Eloísa
En septiembre el plan de bañador puede ir alternándose con el de bata, vino y jacuzzi. El Mirador de Eloísa está en Rodezno, a apenas seis kilómetros de Haro, en una casa labriega de piedra rehabilitada que conserva el encanto rural pero suma unas cuantas comodidades. Entre ellas, habitaciones dobles con terraza privada y una suite con jacuzzi en la habitación.
La gracia está precisamente en tomarse el fin de semana con calma: desayunar, pasear por el pueblo, beber una copa de vino y volver a la habitación. Alrededor está uno de los grandes clásicos de La Rioja: Haro, sus bodegas y viñedos, además de Laguardia, la sierra de Toloño o San Millán de la Cogolla. Septiembre es época de vendimia, así que es perfecto para perderse por esta zona.
Vistas al mar y desayuno incluido (Vizcaya)
🏡 Arboliz Casa Rural
Si para vosotros una escapada rural tiene que incluir mar, esta casa juega con ventaja. Arboliz está en Ibarrangelu, dentro de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai y muy cerca de las playas de Laga y Laida. Algunas de sus habitaciones dobles tienen terraza privada con vistas al Cantábrico, así que el primer paisaje del día puede ser bastante mejor que el de la pantalla del móvil.
La casa tiene jardín con vistas al mar, terraza con barbacoa, salón con chimenea, cocina exclusiva para huéspedes y desayuno incluido. Podéis explorar los alrededores, o acercaros a Elantxobe, Gernika, Mundaka y descubrir las mejores playas de la costa vasca. Septiembre sigue siendo perfectamente válido para darse un baño en el Cantábrico si el tiempo acompaña.
Una casa en el árbol con jacuzzi (Tarragona)
🏡 Hotel Estrelles de Prades
¿Os imagináis dormir, literalmente, entre los árboles? En El Xalet de Prades, en pleno Parque Natural de las Montañas de Prades, podéis alojaros en una de sus casas del árbol, equipadas como una pequeña suite y con jacuzzi. Es difícil pedir una habitación más especial para una escapada de dos.
El complejo está rodeado de bosque y cuenta con piscina, spa, restaurante y diferentes actividades, aunque el plan más sencillo sigue siendo uno de los mejores: quedarse en la casa, darse un baño y esperar a que anochezca. Prades, además, está en una zona especialmente buena para disfrutar del cielo nocturno y hacer rutas de senderismo. Y si os apetece seguir explorando, tenéis cerca los tolls de Siurana, el monasterio de Poblet y varias propuestas de enoturismo.
Una ventana con vistas al Teide desde la cama (Tenerife)
🏡 La Paredita Casa Acentejo
Hay casas rurales con buenas vistas y luego está esta habitación: desde la cama de Casa Acentejo se puede ver el Teide al amanecer. Esta casa canaria para dos personas está en El Tanque, en el norte rural de Tenerife, y tiene dormitorio independiente, cocina equipada, salón, baño y acceso a un jardín típico canario compartido. Un escondite maravilloso para quienes buscan desconectar.
La ubicación también permite hacer excursiones. A unos 15 minutos en coche están Garachico, con sus piscinas naturales; Icod de los Vinos, famoso por su tubo volcánico y el drago milenario; o el Parque Rural de Teno, repleto de senderos.
Desayuno, piscina y playa a un paseo (Girona)
🏡 Calopa3 Hotel Boutique Adults Only
¿Una masía de 1792 convertida en hotel boutique, rodeada de naturaleza y a solo 2,5 kilómetros de la playa? Sí, aquí es. Calopa3 está en Mont-ras y ha sido pensado precisamente para quienes buscan tranquilidad: es adults only, no admite grupos y las habitaciones incluyen desayuno, así que podéis empezar el día sin prisas y sin niños corriendo por el pasillo.
La finca tiene piscina, jardín, huerto ecológico, olivos y hasta mini cabras, además de un camino verde que lleva hacia la playa de El Castell. En los alrededores podéis acercaros a Palamós, Calella de Palafrugell o Calonge, hacer alguna ruta en bicicleta o simplemente pasar el día entre calas y pueblos de la Costa Brava.
Una piscina privada en plena Alpujarra (Granada)
🏡 Cortijo AguaChá
Este cortijo rehabilitado con capacidad para dos personas hará que podamos desaparecer durante unos días. Está en Bayacas, una pequeña localidad de La Alpujarra granadina, y ocupa una finca ecológica de 5.000 metros cuadrados entre olivos, frutales y naturaleza. Tiene dormitorio, cocina-comedor con estufa de leña, terraza, jardín y una pequeña piscina privada para refrescarse cuando todavía aprieta el calor.
La ubicación permite combinar días de absoluta tranquilidad con excursiones por una de las zonas más bonitas de Granada. Órgiva está cerca y desde aquí podéis recorrer los pueblos blancos de la Alpujarra, acercaros a Lanjarón o hacer alguna ruta por el entorno de Sierra Nevada. En septiembre las temperaturas son bastante más llevaderas para caminar.
Con desayuno y pueblos medievales alrededor (Cáceres)
🏡 Finca Vergel

En la sierra de Gata hay una forma muy sencilla de olvidarse del calendario: levantarse, desayunar y salir a descubrir pueblos de piedra, piscinas naturales y caminos entre montañas. Finca Vergel está en Gata y ofrece habitaciones dobles decoradas en estilo rústico con desayuno incluido, baño privado y vistas al jardín.
Desde aquí podéis recorrer algunos de los pueblos con más encanto de la sierra de Gata, como Hoyos, Trevejo o Santibáñez el Alto, además de acercaros a las piscinas naturales y a los paisajes de la comarca. Septiembre es especialmente apetecible para recorrer esta zona: todavía puede hacer buen tiempo, pero el calor extremo del verano empieza a quedar atrás.
Dormir bajo las estrellas en una burbuja (Ciudad Real)
🏡 Hotel Zielo Las Beatas

Aquí la habitación tiene el mejor techo: el firmamento. Hotel Zielo Las Beatas está en Villahermosa, en pleno campo manchego, y sus habitaciones burbuja permiten dormir bajo las estrellas sin renunciar a una cama king size, climatización, baño privado y hasta ducha con vistas al cielo. Cada burbuja cuenta además con una parcela privada y, para completar la experiencia, el desayuno está incluido.
Durante el día podéis acercaros a las lagunas de Ruidera, recorrer algunos de los pueblos del Campo de Montiel como Villanueva de los Infantes o Montiel, o seguir los pasos de El Quijote por la comarca. Aunque el verdadero espectáculo llega cuando cae la noche: contemplando el firmamento, la luna y, con un poco de suerte, alguna estrella fugaz. Qué deseo pedir, ya depende de cada uno.
Laura Fernández
Periodista, blogger y viajera. No necesariamente en ese orden. En ocasiones me despierto sin saber dónde estoy. Adicta a los cómics y a los noodles con salsa de cacahuete. Redactora en @escapadarural, colaboradora en la Conde Nast Traveler y en la Divinity. Mi casa: Meridiano180.











