¿Dónde se rodó ‘El cuco de cristal’? Los escenarios del último éxito de Netflix
Escrito por
09.01.2026
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5min. de lectura
El cuco de cristal. Cr. Julio Vergne/Netflix © 2024
Javier Castillo revolucionó las listas de los libros más vendidos con su novela El cuco de cristal en 2023. Dos años después, la historia se materializó en la pantalla de la mano de Netflix. La plataforma la ha convertido en una miniserie de seis episodios que también ha supuesto un éxito, aunque en diferente formato. Y, curiosamente, la trama del libro se desarrolla en Estados Unidos, pero las localizaciones de la producción audiovisual están en España. Más concretamente en un pueblo de Cáceres, Extremadura.
Los pueblos que inspiraron Yesques
La trama de la serie comienza en un pueblo llamado Yesques que, aunque suena familiar (en realidad, posiblemente el cerebro se dirige a Illescas por el parecido del nombre), no existe: se rodó en Hervás, una localidad que se encuentra al norte del valle del Ambroz, en Cáceres. En la pantalla se pueden distinguir su puente de la Fuente Chiquita o la iglesia de Santa María de Aguas Vivas, entre otras piezas de su patrimonio.
El equipo de rodaje se instaló allí varias semanas, pero también pasaron tiempo en Béjar, un municipio de Salamanca que es otra de las localizaciones esenciales de la adaptación audiovisual del libro. Partes de esta localidad como la plaza de toros, el palacio Ducal o la villa de El Bosque se pueden ver en el metraje.

Como se ha señalado, el libro de Castillo está ambientado en América, pero que una obra escrita se traslade a la gran pantalla no significa que sea un calco con cambio de formato. De hecho, no es la primera vez que un título de este autor se utiliza para hacer una serie: en 2023, también Netflix adaptó La chica de nieve (un éxito tanto literario como audiovisual), aunque las diferencias entre ambas ‘versiones’ eran evidentes. El escritor ha comentado que se trata de dos productos diferentes pero que, al final, transmiten su creación aunque sea con cambios.
La protagonista de la historia, en ambos formatos, es una doctora que sufre un infarto y le realizan un trasplante de corazón. Tras todo el proceso, se le mete en la cabeza descubrir quién fue su donante, con lo que empieza una investigación que saca a la luz secretos que quizá hubiese sido mejor mantener tapados. En el libro, todo esto sucede en lugares como Nueva York o Misuri, mientras que en la serie todo el misterio se desarrolla entre Cáceres y Salamanca. La magia de la ficción.
Hervás (Cáceres)
Este pueblo del valle de Ambroz está considerado como uno de los más bonitos de España. Destaca, por ejemplo, su judería, gracias a su excelente estado de conservación y las vistas que se obtienen desde la mencionada iglesia de Santa María de Aguas Vivas. Se encuentra en la parte más elevada de la localidad y se erigió sobre un antiguo castillo de los templarios (de ahí su ubicación).
Un paseo por sus calles es como un recorrido por el pasado extremeño, que aún sigue muy presente en la actualidad gracias a la arquitectura clásica de sus casas de pueblo con sus estructuras exteriores de madera y sus paredes blancas. Está presente, sobre todo, en las callejuelas del barrio judío. Además, en Hervás está la que se dice que es la calle más estrecha del país, ya que casi no pasa ni una persona: la travesía del Moral.
Para ser una localidad pequeña, tiene bastantes museos y centros culturales como el Centro de Interpretación del Ferrocarril y el Museo Enrique Pérez Comendador – Leroux. Asimismo, también existe el Museo de la Moto y el Coche Clásico, pero desde julio de 2025 está cerrado temporalmente. En este artículo podemos conocer todo lo que se puede hacer en una escapada a Hervás.
Béjar (Salamanca)
Dos de los elementos más atractivos de Béjar ya se han mencionado anteriormente. Uno de ellos es su plaza de toros, que está considerada como la más antigua de España (1711) y también se la conoce como ‘La ancianita’. Otro es el palacio Ducal, del siglo XVI, que fue edificado por los Zuñigas y es más bien un castillo medieval. También son interesantes los vestigios de las murallas árabes originarias del siglo XI que aún se conservan.
No hay que perderse la villa renacentista El Bosque, que el duque de Béjar construyó en el año 1567. Se trata de un jardín artístico, que consiguió la categoría de Bien de Interés Cultural (BIC) en 1982. Está dividido en tres terrazas: en una está el palacete, que también tiene capilla, caballerizas y un estanque con varias fuentes; en otra está el jardín, que con el tiempo se ha sometido a algunas remodelaciones estilísticas; y en la tercera hay una huerta con árboles frutales.
Una curiosidad: en Béjar tienen una tradición conocida como la leyenda de los Hombres de Musgo, que se celebra cada año coincidiendo con la procesión del Corpus Christi. Se hace para recordar la reconquista de los cristianos a los musulmanes en el siglo XII mediante una técnica de camuflaje que triunfó pese a que seguro que hubo escépticos en su momento. Los cristianos se fueron a El Castañar, un bosque cercano al pueblo, y después de celebrar una misa, se cubrieron con todo el musgo que encontraron y se fueron a la batalla. Cuando los musulmanes vieron aquellos seres propios de un delirio, desistieron en su defensa y dieron la victoria a los disfrazados.
Carmen López
Soy periodista y escribo sobre cosas que importan en sitios que interesan desde hace más de una década.
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