Pinhao, Portugal

Por Kite Rin

La mejor época para la vendimia en el Duero portugués llega cuando se comienza a ver las hojas de las viñas doradas y parece que los rayos del sol juegan entre los gajos de la uva madura. En el calendario coincide con los meses de septiembre, octubre y principios de noviembre. Entonces, el paisaje del valle parece salpicado de oro líquido que, después de la vendimia, llegará embotellado con la etiqueta de los mejores vinos de la región, conocida como Douro Vinhateiro.

A Oporto recorriendo el Duero Portugués

Por silky

Hay muchas formas de llegar a Oporto, pero seguir en parte la serpenteante carretera N-222 –una de las rutas panorámicas más impresionantes del mundo– hará las delicias de los amantes de los kilómetros. Por nuestra ventanilla correrá la belleza del valle del Duero, paisaje cultural catalogado como Patrimonio Mundial de la Humanidad. Si bajamos esa ventanilla, el aroma a bodegas y a campo impregnará el interior de nuestro vehículo.

Estas tierras ya eran conocidas hace más de dos mil años por su producción de uva. Hoy que el vino ha dado paso al enoturismo y la gastronomía, dos formas deliciosas de viajar, la región es un alto obligado en el peregrinaje de muchos viajeros. El Duero va corriendo entre laderas de viñedos salpicadas aquí y allí por centenarias quintas a las que habrá que ir parando para conocer los sabores de estos prestigiosos caldos.

Nuestra ruta comienza en Barca de Alva, puerta al Parque Natural do Douro Internacional, hogar protegido de alimoche y del buitre leonado. Aquí el río hace de frontera entre Portugal y España. Sólo que, como nos recordó José Saramago, los peces, en hermandad bajo el agua, no entienden de fronteras. Sigamos recorrido por el Alto Duero portugués hasta Vila Nova de Foz Côa.

No sabríamos decir de dónde le viene más fama a Vila Nova de Foz Côa, si de la uva, de sus abundantes almendros o de la impresionante colección de arte paleolítico, descubierta en los años 90. Un poco más al este del municipio, queda el Parque Arqueológico de Foz Côa, una galería de grabados rupestres paleolíticos ubicados en el valle del río Côa. Es uno de los centros de arte rupestre más impresionantes de Europa, por lo que fue declarado Patrimonio de la Humanidad.

Muy cerca de Vila Nova de Foz Côa, dejando por un momento nuestra carretera hacia el norte, está Numão. Este pueblo fue un importante bastión en la época de los romanos. Su frente da al río, entre distrito de Guarda y Braganza. Al aproximarnos, aún veremos algunas de las antiguas almenas del castillo del siglo X que ocupó la granítica cumbre del monte.

Terrazas del Duero

Terrazas del Duero. Por Hermitis

Pero, si se trata de buscar un paisaje de arrebatadora belleza, el mirador de San Salvador del Mundo, en São Joao da Pesqueira, situado por encima de la presa de Valeira, tiene una panorámica impresionante sobre los paisajes del valle con el Duero de fondo. Pese a la competencia, hay que destacar otro mirador espléndido, en Casal de Loivos. Para llegar a él, antes debemos de parar en Pinhão. A medida que nos acerquemos, las laderas de viñedos se verán cada vez más abundantes, igual que los carteles de las grandes bodegas que más tarde, al llegar a Oporto, veremos en Vilanova de Gaia.

Llegar a Pinhão es alcanzar el corazón del valle del Douro portugués. La estación de ferrocarril es de obligada visita para ver sus encantadores azulejos, dedicados a la viña y la vendimia. Antaño se veía a los vendimiadores, hombre y niños, en un esforzado trasiego por las difíciles pendientes de granito y pizarra. En aquel entonces, el ferrocarril, cuyas vías acompañan nuestro recorrido en la ribera del Duero, contribuyó al desarrollo de las preciosas quintas que podremos visitar en la zona.

Conoceremos el vino andando por esas quintas, pero también si dedicamos un tiempo a visitar el Museo do Douro en Peso da Régua. Esta ciudad es la capital de la comarca y en el siglo XVIII fue un importante centro de almacenamiento y distribución de vino. Precisamente, el museo ocupa la Casa da Companhia, que fuera en su día un almacén junto al río. Un recorrido por sus salas nos llevará a conocer aspectos naturales y culturales de este paisaje Patrimonio de la Humanidad. Además, el Restaurante A Companhia nos brinda una oportunidad muy especial para conocer la gastronomía de la zona.

Lamego ,Portugal

Por milosk50

Hacia el sur, a unos 20 minutos, está Lamego, una de las ciudades más bellas del norte de Portugal; por lo que valdrá la pena desviarse antes de seguir ruta hacia Oporto. Dicen de ella que es la ciudad con más monumentos históricos por metro cuadrado de Portugal. La verdad es que impresiona. Aunque, el Santuario de Nossa Senhora dos Remédios es la imagen más icónica del lugar. Para llegar a la iglesia barroca hay que enfrentarse a los más de 680 escalones de su inmensa escalinata de azulejos azules y blancos, diseñada por Nicolau Nasoni.

Otro de esos lugares monumentales del Duero es la Casa-Palacio de Mateus, a unos 4 kilómetros de Vila Real, encaramada en una colinas rocosa sobre la confluencia de los ríos Corgo y Cabril. Desde el estanque de la ninfa, contemplando la edificación y su reflejo sobre la superficie del agua, no dudaremos en confirmar que, como suelen decir por aquí, esta es una de las casas solariegas más bellas de Europa. El centro histórico de Vila Real es nuestra última parada antes de recorrer los escasos 100 kilómetros que quedan para llegar a Oporto. Allí, junto a la desembocadura del río, nos aguarda el lugar que dio fama universal a los vinos del Duero.

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