Por segundo año consecutivo, Portugal se ha convertido en el mejor destino turístico del mundo, según el prestigioso galardón de los World Travel Awards. Para nosotros, además, también es uno de los destinos más coloridos. Es decir Portugal y se nos llena la mente de colores, sobre todo cuando ya vamos dejando atrás los días grises del invierno. Para celebrar el apasionante cromatismo del país os regalamos cinco postales con mucho color. ¡Esperamos que os gusten!

San Juan, Sant Joan, San Xoán… La noche más corta y, sin embargo, la fiesta más larga. Una celebración llena de magia donde en algunos lugares se celebra en la playa, en otros en la montaña, en la mayoría hay mucho fuego, algunos tienen agua, hay fuegos artificiales, petardos, deseos que quemar, meigas, aquelarres y, sobretodo, mucha fiesta. ¿Ya sabes dónde vas a celebrar San Juan? Estamos convencidos que, entre estos planes tan molones, está el San Juan de tu vida. Incluso aunque no quieras salir.

De sus 145 kilómetros, 95 discurren por territorio portugués, forjando a su paso todo un laberinto de caminos, carreteras y alguna autovía que invitan a conocer los maravillosos pueblos, puentes y sierras que crecen en paralelo a su cauce. Bailémosle el agua.

A través de su libro Viaje a Portugal, el escritor José Saramago nos lleva por algunos de los rincones más bonitos del país luso por carreteras secundarias.

La mejor época para la vendimia en el Duero portugués llega cuando se comienza a ver las hojas de las viñas doradas y parece que los rayos del sol juegan entre los gajos de la uva madura. En el calendario coincide con los meses de septiembre, octubre y principios de noviembre.

Portugal es tierra de vinos. De norte a sur y de este a oeste, los surcos en la tierra, las viñas, el rubí o el verde, el aroma a madera, las marcas míticas y las bodegas familiares, hacen de este país un homenaje vivo al vino.