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Estancias de larga duración como nuevo modelo de negocio

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Webinar: Estancias de larga duración y nuevas tendencias de consumo en turismo rural

La inestabilidad socio-económica que estamos viviendo a causa de la Covid-19 está obligando a nuestro  sector a adaptarse a un entorno cambiante. Las nuevas limitaciones de movilidad y la posibilidad de teletrabajar que ofrecen ahora las empresas ha provocado que algunos propietarios de alojamientos rurales se planteen ofrecer estancias de larga duración

Son tiempos difíciles para recorrer España y las restricciones de movilidad impiden realizar escapadas rurales más allá del propio territorio. Aún así, hay una fórmula para que los viajeros sigan disfrutando de un entorno natural, cumpliendo con la normativa en materia de sanidad y viviendo el confinamiento de una manera más llevadera: trabajar en remoto desde una casa rural

El teletrabajo se implantó con el confinamiento en muchas empresas como medida de seguridad para evitar contagiarse de la Covid-19 y sólo se necesita un portátil y una buena conexión a internet para trabajar desde cualquier parte, incluso desde una casa rural en medio de la naturaleza.

Esta manera de trabajar impulsa al sector a contemplar un nuevo modelo de negocio. Tras el primer confinamiento, son muchos los que siguen teletrabajando y buscan  alejarse de la ciudad y refugiarse en un entorno natural durante largos periodos de tiempo. Varios de los propietarios con casas rurales en EscapadaRural ya han detectado esta tendencia y se han animado a implementar las estancias de larga duración para teletrabajar.

Puesta en marcha de las estancias de larga duración

Peter Kroos, propietario de Casa Mauri en Lleida, apuesta por ello desde que abrió sus puertas. Su objetivo es evitar la estacionalidad, uno de los principales problemas que preocupan y afectan al sector, y aprovechar para atraer a los llamados nómadas digitales. Se trata de una nueva generación de personas autónomas que buscan un lugar idílico para trabajar. “En nuestros apartamentos hemos tenido dos semanas a una pareja procedente de los Países Bajos que se dedican al coaching personal, y a otra pareja de Barcelona que nos visitó durante un mes para compaginar vacaciones y trabajo”, apunta Kroos. 

Casa Mauri. Por Escapadarural.com

El llamamiento y la difusión lo realiza desde diferentes plataformas digitales como EscapadaRural.com, aunque su foco principal está en las redes sociales. “Herramientas como los grupos de Facebook te facilitan ir directamente a los mercados objetivos. En ellos publicamos descuentos con la intención de invitar a la gente a que nos llame o escriba para obtener más información”, comenta Kroos. “Además, no tenemos precios concretos porque cada reserva depende de las necesidades del cliente y su duración”, añade el propietario de Casa Mauri.

Otra de las personas que ve con buenos ojos la estancia de larga duración en el turismo rural es Juan Ángel Martínez, propietario de la casa rural Miralmundo y alcalde de la localidad albaceteña de Aýna. En los meses de julio y agosto, viendo la situación actual, decidió montar el primer coworking de Aýna. Para ello habilitó una de las salas del ayuntamiento con conexión a internet y espacio para trabajar. “Muchos de los que nos visitan tienen su propia casa, pero son segundas residencias que no están preparadas para teletrabajar”, asegura Martínez. “Por eso, contratamos a una empresa de la zona para instalar fibra óptica en el casco urbano. De esta forma, varios vecinos hicieron uso de la sala y compatibilizaron trabajo con un verano más largo y en plena naturaleza”, añade el propietario de Miralmundo.

Pueblo Aýna. Por Turismo de Aýna

Por otro lado, Pablo Fernández, consultor fundador de B4U, visualiza este nuevo modelo de negocio con dos escenarios posibles. “Una opción es adaptar las zonas comunes de la casa rural para alquilarlas a gente que se ha ido a vivir a los pueblos. Es decir, ofrecer un espacio coworking por horas y plantearlo como pauta a largo plazo. La otra opción es ofrecer algunas habitaciones como office rooms e invertir en lámparas con iluminación óptima, instalar más enchufes, montar escritorios, etc”. 

Pros y contras de las estancias de larga duración

Sea cuál sea la fórmula exacta para triunfar en este nuevo modelo de negocio, son muchos los potenciales clientes. La idea de teletrabajar en el campo, estar en contacto con la naturaleza y escapar de la vida urbanita, tiene su público, pero la oferta aún tiene que articularse.“La necesidad ha nacido antes que la fórmula de comercialización. No hay un patrón fijo, ni un histórico en el que basarse para tomar decisiones. Por eso, de momento, cada uno lo comercializa individualmente y el cliente aún no tiene claro el “qué, cómo y cuánto”de lo que se le está proponiendo  añade Pablo. 

Uno de los hándicaps con el que tienen que lidiar algunos propietarios a la hora de ofrecer estancias de larga duración es la conectividad. La cobertura telefónica y un wifi estable aún no existe en todos los rincones de España. 

Según datos del Observatorio del Turismo Rural, proyecto de investigación liderado por EscapadaRural, CETT-UB, Netquest y Vivential Value, a nivel estatal el 58,4% de los propietarios encuestados dispone de una buena conexión a internet, mientras que el 34,5% reconoce que su conexión es deficiente por problemas de acceso en la zona. El 7,1% restante simplemente asegura disponer de internet aunque no lo ofrece a sus huéspedes porque prefiere que desconecten.

También es cierto que mucha gente que busca teletrabajar está acostumbrada a no disponer de la mejor conexión. Por ese motivo, suelen llevar consigo su propio hotspot (dispositivo que ofrece cobertura sin cables) con el que poder trabajar”, explica Peter. 

Otro inconveniente de las estancias de larga duración son los gastos. Uno de los más importantes que tienen que asumir y calcular los propietarios es la calefacción. El invierno en muchas zonas rurales de España es muy duro, tanto que incluso hay pueblos que se quedan completamente aislados por grandes nevadas. Esa sensación de aislamiento, tranquilidad y paz es quizá lo que se busca, pero siempre y cuando en casa estén calientes. Y es que son muchas las horas que pasan los nómadas digitales sentados delante de un ordenador.

La parte positiva de este planteamiento es que sirve como palanca de venta a corto plazo. En plena crisis de la Covid-19 puede ser una  alternativa  para el sector, cuyos ingresos disminuyen cuando las restricciones de movilidad se endurecen. Además, esta nueva línea de negocio, complementa al negocio a largo plazo, ya que también puede ser una solución para luchar contra la elevada estacionalidad entre semana. 

¿Qué inversión supone este nuevo modelo de negocio?

Para estancias de larga duración lo importante es escuchar a los clientes y adecuarse a sus necesidades. Si lo que necesitan es internet, porque les es imprescindible para teletrabajar, tener una buena conexión (a poder ser mediante fibra óptica) será indispensable. Además de un espacio adecuado para concentrarse, si están todo el día sentados frente a una pantalla también necesitarán una silla ergonómica, que evite dolores musculares tras largos días de trabajo. Invertir en material de oficina (fotocopiadora, impresora, proyector, pantallas…) son extras que decantan la diferenciación dentro del sector.  

Las inversiones hay que hacerlas con cabeza para exprimir su rentabilidad. “Lo primero que un propietario debería hacer es un estudio de mercado y preguntarse cuánto está dispuesto a pagar un cliente por hospedarse un mes en su casa rural. Le puede servir como referencia la facturación de un año normal, el 2019, y analizarlo para obtener los precios que posteriormente transmitirá a sus clientes”, explica Pablo, consultor fundador de B4U.

Estrategias en gestión turística. Por B4U

El futuro de las estancias de larga duración

Sin duda, la irrupción de la pandemia ha afectado de lleno al sector turístico, Pero de alguna manera, también nos ha brindado la oportunidad para reinventarnos. La pandemia ha colocado en el punto de mira de los viajeros aquellos destinos rurales que pueden garantizar un patrimonio cultural y natural bien conservado; lugares no masificados, a los que la gente puede acudir con la idea de disfrutar de un mayor bienestar. Los pueblos de la España Vaciada han tomado protagonismo en esta pandemia, acogiendo a todas aquellas personas que huyen de la masificación y la inseguridad de las ciudades. Este 2020 estos pueblos han dado el primer paso para recuperarse. 

“El presente y el futuro del turismo rural lo comparo con el cortejo o noviazgo de una pareja. Primero pruebo cómo me siento, tanteo y me lo pienso (estancia de larga duración). Y después doy el siguiente paso, el del matrimonio. Me voy a vivir a un pueblo. Por eso, mi apuesta es la del coworking en las zonas comunes de la casa rural. Así sobrevives a la actual crisis y convives con la desestacionalización en los meses de temporada baja. Y no te penaliza vender las habitaciones para el ocio de fin de semana”, opina Pablo Fernández.

En cambio, Peter Kroos cree que las estancias de larga duración no son una alternativa para el turismo convencional. Aunque todo depende de la economía individual de cada casa. “Mi intención es implementarlo para llenar la temporada baja. Pero tengo la impresión que en España la idea de los nómadas digitales es un mercado bastante nuevo y pequeño. Así que lo importante es aprovechar cada estancia para ayudar a mentalizar a la gente y hacerles ver que pueden teletrabajar desde cualquier parte igual que en su propia casa”. 

Al hablar de las estancias de larga duración, Fernández, Kroos y Martínez tienen fórmulas de trabajo distintas y maneras diferentes de ver una misma realidad, pero ambos defienden un mismo cometido: reinventarse y adaptarse es la clave del éxito, sobre todo en tiempos de pandemia. Sin duda, el tema de las estancias de larga duración suscita gran interés entre los propietarios de alojamientos rurales. El webinar que tuvo lugar el pasado 25 de noviembre reunió a 240 asistentes, que durante una hora escucharon a Pablo Fernández, Peter Kroos y Juan Ángel Martínez hablar y debatir sobre este tema.

¿Y tú, has contemplado esta posibilidad en tu negocio?

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5 comentarios

INVERSIONES VI CASA, S. L. (PILAR ANDRÉS) 26 de noviembre de 2020 - 13:32

Como siempre, estáis ahí, apoyándonos y por supuesto me han gustado mucho las nuevas ideas de negocio.

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CASA SIERRA DE ALBARRACIN 26 de noviembre de 2020 - 19:50

El apoyo de una plataforma como Escapadarural siempre es positivo.
Gracias.

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Mercedes Mur Ciria 27 de noviembre de 2020 - 07:58

Me gusta muchísimo la idea , es más estaría muy interesada, sobretodo la temporada baja , yo tengo internet fibra no, pero no sería imposible ponerla si me gustaría tener más información . El tema de la calefacción es otro problema en el Pirineo (Huesca) desde Octubre hasta Abril, se necesita la calefacción a tope , y el gasto encarecería el alquiler Solicito información

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Mercedes Mur 27 de noviembre de 2020 - 08:01

No se si ha habido error al enviar mi anterior email . Estoy muy interesada , y desearía más información

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Casa rural El Estudio 27 de noviembre de 2020 - 15:30

Me interesa mucho esta nueva iniciativa. Creo puede ser positiva. En mi caso creo reunir las condiciones ideales para una estancia de teletrabajo. Estamos en un pueblo tranquilo,en plena naturaleza, aire puro, sin ruidos, casa enorme, bosque-jardin de 60000 metros cuadrados, internet, wifi, etc. Pueden enviarme toda la información que estimen conveniente.

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