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Paco Martínez Soria, el actor que hizo de España un escenario

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Paco Martínez Soria
Por Ecelan

Es realmente difícil que alguien que haya residido en España desde los años 30 no haya visto actuar a Paco Martínez Soria, bien sea sobre las tablas o en la gran pantalla. Incluso aquellos y aquellas a las que por edad sus películas no les pillasen de estreno en los cines se habrán encontrado con la cara del actor en la televisión, posiblemente un sábado cualquiera por la tarde. Pocos intérpretes han sido tan populares en un país que necesitó comedias para salir adelante en muchas ocasiones.

Francisco Martínez nació en 1902 en Tarazona, un pueblo de Zaragoza, aunque cuando su padre entró a trabajar en el cuerpo de policía, se mudaron primero a Madrid y después al popular barrio barcelonés de Gràcia, cuna de la rumba catalana. Fue allí dónde el intérprete hizo sus pinitos como actor en compañías populares hasta que poco a poco fue profesionalizándose y encontrando su registro: aunque interpretó papeles en obras de Shakespeare y Molière, lo suyo claramente era la comedia.

En el teatro también se topó con el amor y se casó con una de las espectadoras de sus obras, Consuelo Ramos. La pareja tuvo cuatro hijos y a principios de los años 40 decidió montar su propia compañía teatral con un dinero que le prestó un amigo: “Compañía de Comedias Cómicas de Paco Martínez Soria”. Su idea era sacar adelante a su familia con el dinero que ganase en las giras que emprendía por toda España. El éxito tardó unos años en llegar pero, poco a poco, fue haciéndose famoso hasta llegar a ser el comediante más conocido del país.

Escultura Paco Martínez Soria en Tarazona
Escultura Paco Martínez Soria en Tarazona. Por Zarateman

Llegó a tener su propio teatro en Barcelona, el Talia, y compaginaba sus interpretaciones en las tablas y ante las cámaras. Pero cuando en 1966 –con más de 60 años– protagonizó la adaptación cinematográfica de La ciudad no es para mí, dirigida por Pedro Lazaga, se convirtió en una auténtica estrella. La escena del abuelo con boina que llega a Madrid con una cesta de mimbre en un brazo y cara de aturdido es un clásico del cine español. Tanto para aquellos que consideren que ese tipo de comedia ‘popular’ es un género menor como para aquellos que sean auténticos fans.

Conociendo el país a fondo

Loeches. Por M.Peinado

Martínez Soria no solo recorrió España de punta a punta para actuar en sus teatros, sino que también rodó escenas de sus películas por todo el país. Por ejemplo, Loeches sirvió de escenario para La ciudad no es para mí, precisamente. Se supone que el protagonista procede de Calacierva (que ahora forma parte de Daroca, una localidad de Zaragoza) pero las secuencias ‘de pueblo’ se rodaron en el municipio madrileño.

El turismo es un gran invento, dirigida también por Pedro Lazaga en 1968, llevó a los espectadores y espectadoras a las playas de Marbella o Mazarrón, en Murcia. En pleno boom del turismo de sol y playa impulsado por Manuel Fraga Iribarne, Ministro de Información y Turismo en aquellos tiempos, la película muestra los encantos de la Costa del Sol y también de Torrelaguna y sus alrededores, en Madrid (no hay que subestimar sus atractivos aunque la orilla del mar sea muy tentadora).

La fórmula de pueblerino que no se apaña en la capital se repitió en 1969 en Abuelo made in Spain, dirigida por Pedro Lazaga de nuevo. Las escenas rurales se rodaron en Talamanca y Navacerrada, además de en otras localizaciones portuguesas como Estoril o Cascais.

Lazaga además le llevó en 1971 a Santa Cruz de Tenerife para rodar Hay que educar a papá. Junto a él también aparecen otros grandes de la época como Mariano Ozores, Rafaela Aparicio, Julia Caba o Máximo Valverde. Rodeado de este elenco, el personaje de Paco Martínez Soria tiene que tomar lecciones de protocolo para no avergonzar a su hija ante la familia de su pareja, un conde británico. Teniendo en cuenta que el denostado arquetipo de ‘el paleto’ fue el que le hizo famoso y reconocible por encima de otros actores, el papel le iba como anillo al dedo.

Su última película, La tía de Carlos, que dirigió Luis María Delgado en 1981, le llevó a Alicante. Un año después falleció en una habitación del Hotel Colón de Madrid por una angina de pecho. Estaba en la capital preparando una obra de teatro que nunca se llegó a estrenar, titulada ¡Guárdame el secreto, Lucas!.

Un tour por su vida

Tarazona. Por Milk Man

Aunque Paco Martínez Soria no pasó tanto tiempo allí y está enterrado en el cementerio de Cabrera de Mar (Barcelona) junto a su mujer, el actor volvió a su pueblo natal numerosas veces, también por trabajo. Por ejemplo, muchas escenas de ¡Vaya par de gemelos!, dirigida –sí, sorpresa– por Pedro Lazaga en 1979, están rodadas en Tarazona. Incluso algunos de los vecinos de la época hicieron de figurantes en el filme.

Ese rodaje dejó huella en la localidad, que está muy orgullosa del intérprete. Por eso, han trazado una ruta que visita los puntos relevantes de la localidad en lo que tiene que ver con Paco Martínez Soria: la calle donde estaba su casa, la fachada de la casa de ultramarinos que sale en la mencionada película, la Plaza Mayor o el teatro de Bellas Artes.

En dicho lugar se puede visitar una exposición permanente dedicada al intérprete. Asimismo, todos los años se organiza, desde 2004, el Festival de Cine de Comedia de Tarazona y El Moncayo Paco Martínez Soria. Sin duda, el lugar de peregrinación recomendado para los fans del actor turiasonense que tanto hizo (y hace) reír a los españoles.

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