No sin mi perro: los mejores planes ‘pet friendly’ en Extremadura
Escrito por
18.05.2026
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7min. de lectura
Pipper on tour en el Valle del Jerte. Por TURISMO EXTREMADURA
Las mascotas son las mejores maestras del slow travel: no quieren planes frenéticos ni ruidosos, sino espacio al aire libre, naturaleza y compañía. Bajo esta premisa, Extremadura emerge como el destino perfecto para quienes no concebimos un viaje sin nuestro perro.
Entre dehesas y patrimonio histórico, las provincias de Cáceres y Badajoz ofrecen lujo silencioso y enclaves singulares que encajan a la perfección con la energía de nuestros compañeros de cuatro patas. Si ellos son el corazón de nuestro hogar, ¿por qué dejarlos atrás cuando viajamos? Vamos a conocer los mejores planes para hacer con los peludos por la Extremadura más amable, sensorial y fotogénica. ¡Porque nuestra mascota también se merece un buen reel!
Provincia de Cáceres: entre picos, dehesas y rodajes
Naturaleza en estado puro: senderos y paisajes de agua
El Parque Nacional de Monfragüe tiene infinitos rincones para reconectar con la naturaleza. La gran noticia es que es uno de los que permite el acceso de perros, siempre que vayan atados (ya que el espacio goza de la máxima protección). Recomendamos hacer la ruta de los miradores, de 12 kilómetros, que discurre entre el Castillo y el Salto del Gitano y permite divisar buitres leonados y negros. Además, desde el embarcadero de Serradilla parte un agradable crucero en barco ‘pet friendly’.
Si nos queremos sentir como personajes de una película, hay que ir a Los Barruecos. Es un paisaje geológico singular en Malpartida de Cáceres con rocas de granito que forman sugerentes bolos y que ha acogido el rodaje de Juego de Tronos. A nuestro perro le encantará saber que en los alrededores los arroyos del río Salor forman varias charcas para refrescarse.
Y es que, ¿a quién no le gusta ver el rostro de diversión de su perro chapoteando ríos y pozas? Para lograr ese momento de risas y complicidad, hay que ir al Valle del Jerte, que es sinónimo de agua, riachuelos y cascadas. Una de las más conocidas es la cascada del Caozo, en Piornal. Se puede aparcar cerca o hacer una ruta de 7 kilómetros desde Valdastillas. Hablando de caminar, una de las más populares entre las familias perrunas es la ruta de Las Nogaledas en Navaconcejo: discurre paralela al río y va pasando por diferentes cascadas y pozas. Si vamos en primavera, nos sorprenderán los cerezos en flor.
Por supuesto, en nuestro viaje no puede faltar un paisaje de agua icónico como es el Meandro del Melero en Las Hurdes. En el entorno abundan los ríos y arroyos donde los perretes no podrán evitar darse un baño en plena ruta de montaña, como la de Los Tejos que sale de Cerezal.
Cultura y patrimonio ‘dog-friendly’
Viajar con perros no significa únicamente pasear por la naturaleza. Con ellos también se pueden recorrer pueblos con encanto y participar en experiencias que no se olvidan, siempre y cuando estén atados. Visita Guadalupe y su imponente Real Monasterio de Santa María, que es Patrimonio de la Humanidad, y está rodeado de calles empedradas, casas blancas con balcones de madera y una atmósfera tranquila.
Trujillo es otro de los destinos que no pueden faltar: sus rincones con encanto y un fabuloso castillo que domina la villa y que permite el acceso de perros al patio interior y al adarve de su muralla. Y, por supuesto, una visita a la capital, Cáceres, que es Patrimonio de la Humanidad. Hay que perderse por su casco histórico repleto de palacios y casas nobles, por su muralla y arquitectura romana, almohade y judía.
Además de pasear, hay varias atracciones turísticas en las que son bienvenidos los perros: el Conjunto Patrimonial y Arqueológico de Bujaco, el Baluarte de los Pozos, la Casa Museo Árabe Yusuf Al-Burch o el Centro de Artesanía Casa Palacio de los Moraga. Siempre deben ir atados y controlados. Para darles un respiro, siempre podéis ir a dos espacios verdes de la ciudad en los que está permitido que vayan sueltos: el Olivar de la Judería (junto al Baluarte de los Pozos) y el Jardín de Ulloa.
Provincia de Badajoz: historia viva y cielos infinitos
Diversidad paisajística, agua y astroturismo
Al noreste de Badajoz está la comarca de La Siberia, una Reserva de la Biosfera que es todo un paraíso de grandes embalses y miradores. De hecho, ¡es el territorio con más kilómetros de costa interior en España! Y eso sabemos que encantará a nuestros compañeros de cuatro patas. Las playas con bandera azul tienen restringido el acceso a animales, pero sí pueden bañarse a escasos metros o en cualquier punto de los kilómetros de embalses que hay.
Otro destino clave son las Vegas Altas del Guadiana. Hay una ruta popular de 7 kilómetros que rodea el embalse del Parque Natural de Cornalvo, un entorno habitado por el jabalí, la nutria o el gato montés. Para evitar molestias, hay que llevar a los perros atados.
Por otro lado, un plan mágico que acepta mascotas es la observación de estrellas en parajes sin contaminación lumínica. El complejo astronómico turístico Entre Encinas y Estrellas, en Fregenal de la Sierra, es un lugar ideal para ello: hay guías con puntero láser y telescopios que nos acercan los misterios del universo en compañía de nuestro perro para disfrutar de ese lujo mágico y silencioso de la noche.
Experiencias gastronómicas con tu perro
Uno de los manjares más conocidos de Extremadura es el jamón ibérico, procedente de cerdos que pastan libremente por las dehesas en la fase de montanera. ¿Qué tal pasear por ellas con nuestra mascota y conocer todo su proceso de elaboración? Se puede descubrir en el Museo del Jamón Ibérico de Monesterio (Badajoz). Otro de los ingredientes clave de Extremadura es el pimentón de la Vera. En Jaraíz de la Vera está el Museo del Pimentón, que recibe a los peludos con un bebedero de agua fresquita.
Los foodies podemos estar tranquilos en este municipio porque es uno de los que tiene más bares y restaurantes que aceptan perros. Aunque sitios no faltarán para tomar algo y comer juntos. ¿Sabías que en Cáceres y Badajoz hay más de 150 cafés y restaurantes que son ‘pet-friendly’? Puedes localizarlos en la guía digital «Extremadura con perro».
Consejos para el viajero responsable
Viajar con nuestro perro requiere una cierta preparación previa, pero nada del otro mundo: se recomienda que sea sociable, que esté entrenado para obedecer y que esté preparado para estar tranquilo en un restaurante o en un hotel. Si cumple estas condiciones, seguro que la escapada a Extremadura será memorable. Las normas básicas son de sentido común, como llevarlo siempre atado en las calles y parques o no dejar que se suba al mobiliario de los establecimientos.
Hay que llevar siempre encima su pasaporte europeo o la cartilla veterinaria, pues lo podrían pedir en algún establecimiento. Recordemos que en España es obligatoria la vacuna de la rabia y muy recomendable la vacuna contra la leishmaniasis. El transportín es el mejor complemento para que vaya tranquilo en el coche y el bozal podría ser un requisito en algún espacio.

Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.









