Rutas por los embalses más antiguos de Europa: Almansa y Tibi
Escrito por
01.02.2026
|
6min. de lectura
Cascada en el embalse de Tibi (Alicante). Por Miguel Fernandez
Cuando un recurso escasea y/o es finito, toca usar el ingenio para aprovecharlo al máximo. El agua es uno de ellos y por eso siempre es importante recordar que hay que usar con conocimiento cada gota. Con el agravante del cambio climático y prácticas insostenibles que se han ido dando a lo largo de los años, en la actualidad se estima que el 75% de la superficie de España está en riesgo de desertificación. Es el estado con más estrés hídrico de Europa, junto a Grecia.
La necesidad de aprovechar este bien natural es una preocupación que ya tenían nuestros ancestros. Y es que el agua es vida, tanto para las personas como para el riego de una zona rica en cultivos como es la región mediterránea. Por eso, aquí están los dos embalses más antiguos de Europa que todavía siguen en uso: el de Almansa (Albacete) y el de Tibi (Alicante). Ambos datan de finales del siglo XVI y cuentan con sencillas rutas que los bordean y permiten contemplar unas obras de ingeniería que continúan en funcionamiento 400 años después.
El embalse de Almansa (Albacete), agua para regadío y contención frente a riadas
En las afueras de la ciudad de Almansa, a unos 8 kilómetros, se encuentra la que está considerada como la presa más antigua de Europa que sigue en funcionamiento. Se trata de una gran muestra de ingeniería hidráulica cuyas obras comenzaron en 1578 y acabaron en 1584 (así consta en el grabado en piedra que está en el desagüe del embalse). Aunque es obra del ser humano, está ubicado en el espacio que ocupaba el humedal Regajo de Peñarrubia, donde antes se embalsaban las aguas de forma natural.
El embalse de Almansa ofrece una estética de lo más peculiar, ya que tiene forma de arco y el muro de contención se construyó en forma de gradas, moldeando un total de 16 escalones con un grosor en la base de 16 metros (la última es más estrecha, de 3 metros). Tiene 25 metros de altura y ocupa casi 40 hectáreas. Con los años, se hicieron recrecimientos y una gran rehabilitación en 2008.
Actualmente la presa es propiedad del Ayuntamiento de Almansa y pertenece al ámbito territorial de la Cuenca Hidrográfica del Júcar. Su agua se destina a los cultivos de regadío de la zona y también sirve como balsa de contención y seguridad ante las avenidas de agua que llegan de la próxima rambla de La Canaleja. Hay que decir que se ha desbordado en algunas ocasiones; la última, en septiembre de 2019, tras un fuerte episodio de lluvias.
Ruta por el embalse de Almansa: 5 kilómetros sin desnivel
Es fácil llegar al embalse de Almansa por la A-31 y cogiendo la salida hacia el Santuario de Belén. El entorno tiene seis aparcamientos gratuitos, así como zona recreativa con bancos, mesas, papeleras, pasarela de troncos y hasta un mini rocódromo. Para dar un paseo familiar, recomendamos la ruta circular y sencilla que rodea toda la presa: son 5,64 kilómetros y está señalizada con marcas azules.
Hay una Oficina de Información y Museo al Aire Libre con paneles que explican la historia del pantano, así como la flora y la fauna características del espacio. Es un área semiprotegida y bien valorada para la observación de aves. También existe un Centro de Actividades Acuáticas con aulas, almacenes, vestuarios y enfermería, en el que se ofrecen planes de ocio como alquiler de piraguas, normalmente entre mayo y septiembre. Por otro lado, no hay restricciones recreativas en el embalse, por lo que está permitido el baño, la pesca y la navegación a remo, vela o motor.
El embalse de Tibi (Alicante), una obra megalómana del siglo XVI
Nos adentramos en la zona juguetera de Alicante, entre Tibi y Xixona, para descubrir el embalse que está sobre el río Montnegre y recoge las aguas que bajan de la Sierra de Onil. Sus obras comenzaron solo dos años después que la cercana de Almansa, en 1580, y acabaron en 1594. Fue un mandato del rey Felipe II. No sabemos si con mordida o no, pero en su época fue una obra megalómana que la convirtió en la más importante del mundo conocido por sus 46 metros de altura. No sería superada hasta la construcción de los grandes embalses que vendrían, un siglo después, con la Ilustración.
El embalse de Tibi tiene una innovadora planta curva y un perfil con forma de talud que fue toda una innovación en su momento. Está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y ocupa una superficie de 50 hectáreas, por lo que es más grande que el albaceteño. Está igualmente incluido en la Confederación Hidrográfica del Júcar y pertenece al Sindicato de Riegos de la Huerta de Alicante, con sede en Mutxamel.
Ruta por el embalse de Tibi, un lago entre las montañas alicantinas
La orografía de Tibi no tiene nada que ver con las llanuras castellanas, así que una ruta alrededor de su embalse es algo más exigente. El acceso más directo sería desde el parking que hay a 456 metros de altitud, a pocos pasos del embalse y cerca de la ermita Divina Pastora. Hay unos escalones excavados en la piedra que permiten subir a lo alto del embalse. No es complicado, pero no hay agarres ni sujeciones, por lo que no es aconsejable si se va con niños muy pequeños. Una alternativa sencilla y algo más larga sería hacer una ruta desde la Urbanización Maigmó: son 10 kilómetros con 254 metros de subida, por lo que es relativamente fácil y asequible para familias.
Si optamos por recorrer todo el perímetro de la presa, la cosa se complica un poco más, ya que no existe un camino llano junto al agua. Hay que bordear por la montaña alicantina, con sus subidas y bajadas, por lo que nos espera una ruta trail de 26 kilómetros y 1.280 metros de desnivel positivo (y otros tantos negativos), así que solo se recomienda a senderistas acostumbrados a largas y exigentes caminatas con una buena forma física.
Raquel Andrés
Periodista y aventurera. Me has podido leer en Escapada Rural, Diari Nosaltres La Veu, La Vanguardia, El Salto y otros medios. Habitante y amante de las zonas rurales, sea cual sea el destino. Procuro escaparme una vez por semana con las botas de montaña, el arnés o el neopreno. También soy un intento de baserritarra.
Etiquetas
Si te ha gustado, compártelo
Publicidad












