Es ver sus muros, las torres elevadas, sus alamedas y evocar otra época diferente: llena de batallas, linajes antiguos y leyendas. Los castillos son una de las construcciones históricas que despiertan más pasiones. Lo son por su arquitectura espectacular, pero también por los enclaves donde se construyeron, la mayoría con espléndidas vistas. En esta ocasión, estos castillos son el escenario perfecto para improvisar un roadtrip de lo más medieval por Portugal.

Solo desde las alturas se alcanza a comprender el urbanismo de una ciudad y sus barrios, o se llega a ver el horizonte en el mar o el paisaje de montañas que nos empequeñece. Estos miradores de Portugal son buena muestra de todo ello; los hay que aprovechan los muros de un castillo o que dan al mar o que se alzan desde plataformas de vértigo.

Los centros históricos guardan la esencia de pueblos y ciudades. Son el núcleo original, callejuelas, monumentos, barrios y plazas, en los que el presente se encuentra con el pasado. Pasear por ellos es hacerlo a través de siglos de historia hasta el origen mismo de los tiempos. Para que lo puedas comprobar, te dejamos con algunos de los centros históricos más bellos de Portugal.