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28 Casas rurales en Candeleda

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Los 11 Postes

Candeleda

Los 11 Postes, deben su nombre a los 11 postes de granito que sujetan el porche en forma de C de la casa. Este porche da al Norte, que es la entrada principal de la Casa con vistas a nuestra Sierra de...

Alquiler íntegro
6 - 8 personas
3 dormitorios
6 camas
50€ pers./noche (aprox)

Hostal Yessy

Candeleda

Por habitaciones
1 - 20 personas
9 dormitorios
13 camas
24€ pers./noche (aprox)

Hostal La Pastora

Candeleda

Por habitaciones
1 - 44 personas
19 dormitorios
33 camas
25€ pers./noche (aprox)

Casa Rural Valle de Gredos

Candeleda

(1)
Alquiler íntegro
11 personas
5 dormitorios
9 camas
30€ pers./noche (aprox)

Higueras y Olivos

Candeleda

Alquiler íntegro
8 - 14 personas
5 dormitorios
9 camas
20€ pers./noche (aprox)

El Mirlo Blanco Hotel Rural

Candeleda

Por habitaciones
2 - 15 personas
36 dormitorios
13 camas
45€ pers./noche (aprox)

Posada Albarea

Candeleda

Por habitaciones
2 - 16 personas
8 dormitorios
14 camas
31€ pers./noche (aprox)

Apartamentos Casco Viejo

Candeleda

Alquiler íntegro
1 - 8 personas
6 dormitorios
5 camas
29€ pers./noche (aprox)

21 - 28 de 28 alojamientos rurales

Candeleda: una escapada rural por el sur de Gredos

Situada en el valle del Tiétar, en la ladera sur de la sierra de Gredos (Ávila), Candeleda es una villa medieval de origen vetón. Además de su patrimonio histórico, uno de sus grandes atractivos del turismo rural en Candeleda es el entorno que la rodea.

La visita por el casco urbano de Candeleda comienza en la plaza del Ayuntamiento, donde está la popular Casa de las Flores, un original museo del juguete de hojalata cuyo edificio llama la atención por el alegre colorido de las flores que decoran la fachada.

Otro de los inmuebles típicos del pueblo es la Casa de la Judería, un antiguo edificio de la inquisición que hoy ha sido reconvertido en museo donde se explica la historia y la cultura de Candeleda. Para aprender más sobre la villa tampoco hay que dejar pasar por alto una visita al museo Etnográfico.

Su calle Camilo José Cela está dedicada al escritor gallego, quién en su libro Judíos, moros y cristianos escribió: “En los balcones volados de Candeleda crecen el geranio y el clavel, la albahaca y el botón de la rosa francesilla, el fragante dondiego que unos nombran donpedro y otros dicen donjuán, el nardo y el jazmín”.

Para conocer la arquitectura típica de la villa nada como un paseo por las calles del Pozo y del Moral, donde se pueden contemplar las clásicas fachadas con solanas retranqueadas de las casas de los siglos XVI y XVII.

El castro celta de El Raso

En el mismo término municipal de la Candeleda se halla El Raso, un pequeño pueblo que atrae al turismo rural gracias a los vestigios celtas encontrados y considerados como uno de los yacimientos arqueológicos de la Segunda Edad de Hierro más importantes de la península ibérica.

El Raso estuvo habitado por los vetones y la herencia que ha quedado de ellos en esta región está declarada Bien de Interés Cultural. En el castro se han encontrado monedas, joyas, enseres personajes, vajillas, etc.

Además de por los celtas, El Raso también es conocido por los quesos, las cerezas y por el puente de los Riveros que cruza la garganta de Chilla. El nombre del paraje hace alusión al de la patrona de Candeleda: la virgen de Chilla, cuya ermita se ubica en la falda de la sierra de Gredos.

Las fiestas en su honor se organizan en septiembre y en ellas hay capeas, conciertos y diferentes actos culturales. Un buen motivo para hacer una escapada rural a Candeleda en esas fechas.

Valle del Tiétar

Candeleda ofrece una amplia variedad de paisajes. Al norte están las altas cumbres de la sierra de Gredos, mientras que al sur se halla el río Tiétar y el pantano de Rosarito, Zona de Especial Protección para las Aves y donde se realizan numerosas actividades de turismo activo como paseos en barca, rutas a caballo, la pesca y rutas de senderismo.

En su garganta, además, hay varias piscinas naturales de agua cristalina que son perfectas para darse un chapuzón durante una escapada rural en los meses más cálidos. Algunas de las más conocidas son el charco de la Barranca, Carreras y Paloma.

En total, el valle del Tiétar cuenta con 20 rutas con distintos niveles de dificultad que cubren diferentes partes de la zona. Algunas de ellas llegan hasta el puerto de Candeleda, otras pasan por la garganta de Lóbrega y Blanca, el charco verde de Pelayos, la Vega de la Zarza, los riscos del Tío Pasito y el cerro de la Escusa, entre otros.

Los puntos más altos son el pico Almanzor, de 2.592 metros de altura, y La Galana, el segundo más alto de Gredos con 2.565 metros. Entre sus maravillas naturales están los riscos escarpados y la abrupta vegetación.

El lugar favorito de los escaladores en el valle de Tiétar es el cuchillar de los Galayos, un conjunto de crestas afiladas de granito creadas por el hielo y deshielo del agua al que se puede acceder por el término de Guisando.

Gastronomía de Candeleda

La gastronomía es uno de los puntos fuertes del turismo rural en Candeleda. Entre los productos más típicos de la comarca está el pimentón, que se elabora a partir del pimiento cornicabra de forma artesanal.

Es uno de los ingredientes que definen las migas candeledanas, a las que se le añaden también chorizo y pimientos fritos. La cocina de Candeleda también es rica en carne, pues cuenta con amplios pastos donde alimentar al ganado. El más sabroso y emblemático de esta zona es el cabrito al horno o frito.

Otros platos que se recomienda degustar en una escapada rural son el magro con pimientos, el tasajo, el cordero lechal y el queso de cabra. En la localidad de El Raso destacan las frutas como los higos y la cereza.