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36 Alojamientos en Candeleda

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Últimas opiniones en Candeleda

Simplemente, espectacular!

Simplemente, espectacular!

Luis Miguel Hernández Morgado

La verdad es que nuestra estancia fue perfecta!! La casa es increíble, el entorno un paraíso y no le falta un solo detalle de parte de los anfitriones Sonia y Antonio, que fueron súper atentos y encantadores. Sin duda alguna, repetiremos y lo recomiendo 100%.

Entorno inigualable

Entorno inigualable

Rocio

La casa Entre Rosales, en el pueblo de Candeleda, es un lugar maravilloso, impresionante, muy bien situado y con todas las comodidades. Una casa muy completa y con un jardín maravilloso para relajarse. Una casa muy limpia y preciosa. Para volver. El entorno es alucinante y muy tranquilo. Cerca de bares, restaurantes, supermercados... Jesús es súper atento, amable y encantador. Muchas gracias por el detalle, el queso estaba buenísimo!!!!

Casa rural recomendable

Casa rural recomendable

Juan José

La casa se encuentra bien ubicada, a escasos metros del centro del pueblo y con todos los servicios necesarios cercanos. Casa en buenas condiciones, con todo lo necesario, limpia, camas muy cómodas, etc. Anfitrión muy pendiente en todo momento y amable (tuvo el detalle de regalarnos un queso de la zona), dando todas las facilidades para la hora de entrada; así como para la salida y aconsejando actividades y qué ver en la zona. Muy recomendable.

Como en casa

Como en casa

Mercedes Corbeira Del Castillo

Hemos pasado 4 días y nos hemos sentido como en casa. El entorno es fantástico, la casa dispone de todo lo necesario y lo mejor de todo es la familia que es muy atenta y generosa y, como no, su cariñoso perro Cobi.

Un refugio perfecto para desconectar y sentirse como en casa

Un refugio perfecto para desconectar y sentirse como en casa

Noemí

Hemos pasado unos días maravillosos en esta casa rural. Desde el primer momento, tanto Marisol como su marido fueron extremadamente atentos y hospitalarios, haciéndonos sentir como en casa. A nuestra llegada nos dejaron en la nevera un delicioso queso de pimentón para que probáramos productos de la zona, además de cerveza bien fresquita, un detalle que se agradece muchísimo. La casa es preciosa y muy acogedora, con un jardín espectacular y estancias muy bien repartidas: zona de barbacoa, piscina y espacios perfectos para relajarse y disfrutar del entorno. Pudimos llevar a nuestro perro sin ningún problema y, sin duda, fue quien más lo disfrutó. El ambiente es de total tranquilidad. Apenas hay cobertura, pero en nuestro caso fue un punto a favor, ideal para desconectar por completo. Además, hay muchas rutas de senderismo por los alrededores para disfrutar de la naturaleza. La casa te acoge desde el primer momento y es un lugar perfecto para pasar tiempo de calidad y desconectar del día a día. Nos ha encantado la experiencia y, sin duda, ¡volveremos!

Gran escapada en familia

Gran escapada en familia

Diego García Ortega

Casa grande con todo el equipamiento. Tiene una terraza con preciosas vistas y un patio con zona de chill out y una piscina de muy buen tamaño. Todo muy limpio y cuidado. El propietario muy amable, nos explicó todo al detalle cuando llegamos y nos dejó un queso riquísimo en el frigorífico. Sin duda un sitio donde volver.

Candeleda: una escapada rural por el sur de Gredos

Situada en el valle del Tiétar, en la ladera sur de la sierra de Gredos (Ávila), Candeleda es una villa medieval de origen vetón. Además de su patrimonio histórico, uno de sus grandes atractivos del turismo rural en Candeleda es el entorno que la rodea.

La visita por el casco urbano de Candeleda comienza en la plaza del Ayuntamiento, donde está la popular Casa de las Flores, un original museo del juguete de hojalata cuyo edificio llama la atención por el alegre colorido de las flores que decoran la fachada.

Otro de los inmuebles típicos del pueblo es la Casa de la Judería, un antiguo edificio de la inquisición que hoy ha sido reconvertido en museo donde se explica la historia y la cultura de Candeleda. Para aprender más sobre la villa tampoco hay que dejar pasar por alto una visita al museo Etnográfico.

Su calle Camilo José Cela está dedicada al escritor gallego, quién en su libro Judíos, moros y cristianos escribió: “En los balcones volados de Candeleda crecen el geranio y el clavel, la albahaca y el botón de la rosa francesilla, el fragante dondiego que unos nombran donpedro y otros dicen donjuán, el nardo y el jazmín”.

Para conocer la arquitectura típica de la villa nada como un paseo por las calles del Pozo y del Moral, donde se pueden contemplar las clásicas fachadas con solanas retranqueadas de las casas de los siglos XVI y XVII.

El castro celta de El Raso

En el mismo término municipal de la Candeleda se halla El Raso, un pequeño pueblo que atrae al turismo rural gracias a los vestigios celtas encontrados y considerados como uno de los yacimientos arqueológicos de la Segunda Edad de Hierro más importantes de la península ibérica.

El Raso estuvo habitado por los vetones y la herencia que ha quedado de ellos en esta región está declarada Bien de Interés Cultural. En el castro se han encontrado monedas, joyas, enseres personajes, vajillas, etc.

Además de por los celtas, El Raso también es conocido por los quesos, las cerezas y por el puente de los Riveros que cruza la garganta de Chilla. El nombre del paraje hace alusión al de la patrona de Candeleda: la virgen de Chilla, cuya ermita se ubica en la falda de la sierra de Gredos.

Las fiestas en su honor se organizan en septiembre y en ellas hay capeas, conciertos y diferentes actos culturales. Un buen motivo para hacer una escapada rural a Candeleda en esas fechas.

Valle del Tiétar

Candeleda ofrece una amplia variedad de paisajes. Al norte están las altas cumbres de la sierra de Gredos, mientras que al sur se halla el río Tiétar y el pantano de Rosarito, Zona de Especial Protección para las Aves y donde se realizan numerosas actividades de turismo activo como paseos en barca, rutas a caballo, la pesca y rutas de senderismo.

En su garganta, además, hay varias piscinas naturales de agua cristalina que son perfectas para darse un chapuzón durante una escapada rural en los meses más cálidos. Algunas de las más conocidas son el charco de la Barranca, Carreras y Paloma.

En total, el valle del Tiétar cuenta con 20 rutas con distintos niveles de dificultad que cubren diferentes partes de la zona. Algunas de ellas llegan hasta el puerto de Candeleda, otras pasan por la garganta de Lóbrega y Blanca, el charco verde de Pelayos, la Vega de la Zarza, los riscos del Tío Pasito y el cerro de la Escusa, entre otros.

Los puntos más altos son el pico Almanzor, de 2.592 metros de altura, y La Galana, el segundo más alto de Gredos con 2.565 metros. Entre sus maravillas naturales están los riscos escarpados y la abrupta vegetación.

El lugar favorito de los escaladores en el valle de Tiétar es el cuchillar de los Galayos, un conjunto de crestas afiladas de granito creadas por el hielo y deshielo del agua al que se puede acceder por el término de Guisando.

Gastronomía de Candeleda

La gastronomía es uno de los puntos fuertes del turismo rural en Candeleda. Entre los productos más típicos de la comarca está el pimentón, que se elabora a partir del pimiento cornicabra de forma artesanal.

Es uno de los ingredientes que definen las migas candeledanas, a las que se le añaden también chorizo y pimientos fritos. La cocina de Candeleda también es rica en carne, pues cuenta con amplios pastos donde alimentar al ganado. El más sabroso y emblemático de esta zona es el cabrito al horno o frito.

Otros platos que se recomienda degustar en una escapada rural son el magro con pimientos, el tasajo, el cordero lechal y el queso de cabra. En la localidad de El Raso destacan las frutas como los higos y la cereza.