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Algunas curiosidades sobre la Semana Santa española

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Semana Santa
Por Rickson Davi Liebano

Por segundo año consecutivo, las procesiones de Semana Santa vuelven a estar canceladas. No habrá pasos, ni capirotes o tambores. Bueno, excepto en el Bajo Aragón, claro, pues aunque los actos se hayan suspendido, allí el sonido del tambor es inevitable. 

Lo que sí se mantienen son algunas otras tradiciones menos religiosas pero también muy típicas de estas fechas, como el indulto a los prisioneros, atiborrarnos a dulces y, sobre todo, las películas que cada año se repiten una y otra vez por estas fechas: Ben-Hur, La Pasión de Cristo o, nuestra favorita, La vida de Brian

Aquí os dejamos algunas curiosidades de la Semana Santa española para leer entre una película y otra. O durante la escapada a los alrededores que, este año, sí nos permiten hacer. 

El Gobierno indulta a prisioneros

Para los cristianos, la Semana Santa es la semana del perdón. Tal y como narra la Biblia, durante la Pascua Poncio Pilatos tenía la costumbre de liberar a un condenado: “Barrabás o Jesús de Nazaret”, gritaba. El final de ambos condenados todos lo conocemos. 

Siguiendo esa tradición cristiana, cada año, en Semana Santa el Gobierno de España concede el indulto a varios prisioneros. Lo hace bajo el amparo de la ‘Ley de 18 de junio de 1870 estableciendo reglas para el ejercicio de la gracia de indulto’, modificada por última vez en 2015. 

Su origen es algo confuso. Una de las versiones dice que se basa en la Ley del Perdón del Viernes Santo de la Cruz, dictada por Juan II de Castilla en el siglo XV. La segunda, sin embargo, tiene origen en el reinado de Carlos III. Según la leyenda, en 1759 Málaga sufrió una epidemia de peste que, como en la actualidad, hizo que se tuvieran que suspender las procesiones. Los presos malagueños solicitaron poder sacar igualmente la imagen de Jesús El Rico. La petición fue desestimada, pero los reos se rebelaron y la sacaron igualmente, volviendo después a la cárcel. Según la leyenda, ese episodio provocó que, al día siguiente, la peste desapareciese y el monarca lo vio como un milagro. Desde entonces, permitió el indulto de un preso al año. 

Actualmente son muchas las cofradías que piden el indulto al Gobierno, quienes publican en el BOE los nombres de los indultados. 

Los capirotes tienen origen en la Inquisición

Semana Santa
Por carlosvelayos

El capirote (llamado también capuchón o capuces, entre otras acepciones) es un cono puntiagudo que utilizan los nazarenos en las procesiones de Semana Santa y que han hecho que, fuera de nuestro país, se confundiesen con miembros del Ku Klux Klan. Nada que ver. 

El origen del capirote se remonta a la época de la Inquisición, en la Edad Media. Fue muy utilizado tanto en el sur de Francia como en España. Los condenados por el tribunal de la Inquisición debían vestir un capirote acompañado de un sanbenito, una prenda utilizada primero por los penitentes católicos y, posteriormente, por la Inquisición como símbolo de infamia. 

Los sambenitos variaban según el delito. El de aquellos que reconocían su herejía y mostraban arrepentimiento era amarillo con dos cruces rojas de Santiago, igual que su capirote, que iba haciendo juego. Estos colores indicaban que se habían librado de la hoguera. 

Hay documentos que constatan que las hermandades sevillanas adoptaron el capirote en sus cofradías en el siglo XVII, como símbolo de penitencia. Una de las primeras fue la hermandad de San Juan de Letrán y Nuestra Señora de la Hiniesta. Posteriormente acabó extendiéndose a toda España. 

¿Se inspiró el Ku Klux Klan en la vestimenta de una cofradía española?

Capirote
Por Corrado Baratta

Es indiscutible que la vestimenta de los nazarenos puede crear confusiones, sobre todo para los americanos que no conocen las tradiciones de nuestro país. No es la primera vez que los medios de comunicación extranjeros reproducen imágenes de los nazarenos españoles en una noticia sobre el Ku Klux Klan, como hizo la BBC en 2015. O que los extranjeros se quedan atónitos al ver imágenes de nuestra Semana Santa. De hecho, para evitar confusiones, algunas tiendas españolas suelen aclararlo en los escaparates donde puede haber nazarenos, para no espantar a los clientes.  

También Antonio Banderas, en 2011, se vio envuelto en la polémica. Según el actor “En Estados Unidos tuve que explicar que el capirote no es del Ku Klux Klan”. Y es que las similitudes son más que evidentes, sobre todo el de aquellas cofradías que visten totalmente de blanco, como la Hermandad de los Negritos de Sevilla. La primera institución formada y dirigida por víctimas de la exclavitud africana. 

Siempre se ha dicho que William J. Simmons, fundador del segundo Ku Klux Klan, se podría haber inspirado en la película de D. W. Griffith El nacimiento de una nación, para crear la vestimenta del grupo terrorista. Sin embargo, según publica El Salto, el historiador Arturo Alfonso Schomburg, padre de la Historia Negra, afirmó que la habían copiado de la hermandad sevillana. En 1927 escribió en la revista Opportunity, “Basta echar un vistazo a las prendas de la Hermandad de los Negritos para observar la similitud con las túnicas y capuchas blancas usadas por el Ku Klux Klan en nuestro país. A todas las apariencias, la organización estadounidense copió la vestimenta de aquellos creyentes cristianos. Ni siquiera en prendas, al parecer, es original la orden estadounidense”. No está muy claro es que Simmons conociese la tradición española, aunque la hermandad y las procesiones sean mucho más antiguas que las tres terribles kas. 

Todos los colores simbolizan actor litúrgicos

Más allá de lo que representa cada paso, las procesiones son un acto de lo más colorido. Ninguno de los colores de la vestimenta es escogido al azar, sino que la de cada hermandad está cargada de simbología. El rojo significa la sangre y la Pasión de Cristo, el morado la penitencia, el blanco la paz, el verde la esperanza, el azul el amor celestial… Y en muchas hermandades los combinan entre sí. 

Aunque no fue siempre así. Durante los siglos XVII y XVIII las vestimentas de los cristos y de las vírgenes eran, sobre todo, negras y moradas. Simbolizaban el dolor y el luto. Aunque entonces había alguna virgen, como la de Montserrat, que llevaban el manto azul. A partir del siglo XIX esto comenzó a ser más común y las hermandades comenzaron a incluir más colores. 

Los pasos se crearon para llevar la misa a la calle

Procesión del Descendimiento de Nuestro Señor, Jueves Santo. Por Diego Delso

Aunque la Pascua cristiana se celebra desde el inicio de las religiones para recrear los últimos pasos de la vida de Cristo, las hermandades y cofradías nacieron en España alrededor del siglo XV. Según unas declaraciones del profesor de Historia Moderna de la Universidad de Valladolid Javier Burrieza para Europapress, se comenzó a salir a la calle para vivir el dolor de Cristo. Las primeras imágenes eran Jesucristo crucificado y la Dolorosa, aunque más tarde se irían incorporando otros elementos. También había cofrades que se autoflagelaban, para sentir ese dolor, aunque durante el reinado de Carlos III se prohibió. 

Las escenografías que se reprodujeron después fueron más teatrales, tenían como objetivo llevar la liturgia a las calles, para que fuera entendida por los laicos. Entonces las misas eran en latín y no eran comprendidas por todos. Así es como nacieron los pasos procesionales que, con la Contrarreforma (s. XVI y XVII), hicieron que se potenciará la creación artística de las tallas. Por eso hoy en día se puede ver tanta variedad y es todo un arte. 

Las autoflagelaciones también volvieron a realizarse. En La Rioja, en San Vicente de Sonsierra, se celebra Los Picaos. Una tradición organizada por la Cofradía de la Santa Vera Cruz en la que los cofrades se autoflagelan como penitencia durante el Jueves y Viernes Santo. España no es el único país que lo realiza, ni que lo lleva al extremo. Como curiosidad, en Filipinas, en la localidad de San Fernando, además de autoflagelarse los voluntarios se crucifican ante la mirada atónita de los turistas. La fe puede doler mucho. 

En León hay un paso dedicado a un borracho

Por Oviraptor

Una de las tradiciones que más van a echar de menos en León esta Semana Santa es el entierro de Genarín. Una procesión pagana organizada por la Cofradía de Nuestro Padre Genarín que representa la muerte de Genaro Blanco, un personaje muy conocido en los años XX en la ciudad por darle al orujo, gustarle los burdeles y la vida bohemia. En 1929, en la madrugada del Viernes Santo, Genaro fue atropellado por el camión de la basura mientras hacía sus necesidades junto a la antigua muralla de León. 

Tras su muerte, un grupo de amigos decidieron rememorar su vida a través de la lírica y la poesía mientras recorrían los bares de León bebiendo orujo. Con los años, la imagen de Genarín fue subida a un paso y miles de fieles lo acompañan cada año hasta la antigua muralla, aunque más que en una procesión solemne en un botellón multitudinario. 

En Verges bailan a la muerte

Por Dantzan

La danza de la muerte era muy popular en la Europa medieval. Verges, en Girona, es el único que aún mantiene viva la tradición hoy en día. La noche del Jueves Santo, cinco esqueletos con sus guadañas saltan al son del tambor. Un espectáculo que forma parte de la escenificación de la Pasión de Cristo. 

La fiesta es de carácter religiosa y el origen dicen que tiene que ver con la epidemia de la peste negra durante la Edad Media. La “dansa de la mort” está declarada Fiesta Tradicional de Interés Nacional. 

En Calanda los tambores suenan 24 horas seguidas

Semana Santa en Moratalla
Por Sergio Foto

Como hemos mencionado al principio del texto, los tambores son el hilo musical que acompaña a quien visita los pueblos del Bajo Aragón. En Albalate, Alcañiz, Alcorisa, Andorra, Calanda, Híjar, La Puebla de Híjar, Samper de Calanda y Urrea de Gaén cientos de vecinos se enfundan en túnicas negras, moradas o azules, según la localidad, para hacer retumbar los tambores y los bombos. Un estruendo que parece no tener fin y que es un ritual sagrado para los vecinos.

Calanda es el pueblo encargado de Romper la hora. En el mediodía del Viernes Santa un grupo indeterminado de tamborileros se reúnen en la plaza para tocar al unísono y rememorar la muerte de Jesucristo. Los tambores retumbarán acompañando a las diferentes procesiones hasta el mediodía del sábado, habiendo transcurrido más de 24 horas desde su inicio. Tras la Marcha Palillera, las cornetas anunciarán el cese de los tambores que no volverán a sonar hasta el año próximo.

Los pueblos tamborileros del Bajo Aragón están reunidos bajo la Ruta del Tambor y Bombo. La tradición está declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

Torrijas: la historia de un dulce histórico y sus diferentes nombres

Hay muchas dudas al respecto de las torrijas, aunque sea uno de los dulces más conocidos de la gastronomía española, más antiguos y típicos de la Semana Santa.

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