Los acantilados son, junto a los faros, de los espacios más románticos que existen. Será esa ruptura que acaba en vertical, el no poder seguir más allá, y, sin embargo, tener el horizonte a nuestro alcance. En ellos se experimenta lo sublime de la naturaleza, una vibración que se siente muy adentro y que nos conecta con la máxima sensación de libertad. Hay muchos y de diversos tipos, pero estos son algunos de los acantilados más espectaculares de España.

Santarém tiene dos grandes títulos vinculados a su nombre y los dos están relacionados con el arte. Por un lado, tiene el honor de ser conocida como “la capital del gótico portugués” y por otro, el ser el lugar de nacimiento del ganador del premio Nobel de literatura José Saramago.

No todo el mundo conoce la existencia de las playas de río y embalses porque lo rural aún guarda muchos secretos sorprendentes. Esta lista propone algunas de las mejores playas de interior que hay dentro del territorio nacional.

Acantilados, barrancos, paredes verticales, desfiladeros, puentes colgantes, pasarelas que parecen flotar sobre el vacío. Caminar es siempre ir un paso más; pero estas sendas despiertan la inquietud y tal vez prefieras dar media vuelta y no continuar. Pero si salvas el primer temor, estos caminos vertiginosos te van a regalar espectaculares paisajes naturales.

Concebida como una especie de vuelta a Andalucía, TransAndalus es una ruta de largo recorrido para amantes de largas jornadas a pedales. Se trata de aproximadamente unos 2.000 km que resiguen la silueta de la comunidad autónoma.

Situado en la comarca de la Garrotxa, a 35 kilómetros de Girona, Besalú es todo un parque temático ‘real’ (no hay edificaciones de cartón piedra ni actores ejerciendo de figurantes) para los amantes de la Edad Media.

En Asturias hay una lista bastante generosa de recorridos de montaña que se pueden hacer con perro. Siempre y cuando se tomen una serie de precauciones para proteger tanto al animal como al acompañante y al resto de senderistas.